martes 16 de julio de 2019
Usuarios
e-mail:
Contraseña:
¿Olvidó su contraseña?
InstruccionesHáganos su Página de InicioAgréguenos a sus Favoritos
 
 
 
Edición 2163

13/Ene/2011
 
 
Secciones
Acceso libre Nos Escriben ...VER
Acceso libre ExclusivoVER
Acceso libre PolíticaVER
Acceso libre NacionalVER
Acceso libre EconomíaVER
Acceso libre Ellos&EllasVER
Acceso libre CulturaVER
Sólo para usuarios suscritos Caretas TV
Sólo para usuarios suscritos El Misterio de la Poesía
Acceso libre Conc. CanallaVER
Sólo para usuarios suscritos Quino
Acceso libre EspectáculosVER
Acceso libre Fe de ErratasVER
Columnistas
Sólo para usuarios suscritos Gustavo Gorriti
Sólo para usuarios suscritos Augusto Elmore
Sólo para usuarios suscritos China Tudela
Sólo para usuarios suscritos Luis E. Lama
Ediciones
anteriores


Última Edición: 2460
Otras Ediciones Anteriores
 
 

Inicio > Revista

PPK en Pañales, Cholita

2163-china-1-c
Ay cholita, ya no sé qué pensar de mis amigos de Totoras, déjame decirte que la fiesta que hicieron para la Bajada de Reyes fue demasié. Como tú sabes, pucha, o sea, yo no veo a nadie en el verano, me siento a leer o a meditar en mi terraza y eso de tener a Maridé de Osma en una oreja y a Maritú Tudela en la otra contándome quién se tiró a quién la noche anterior o cuánta coca jalaron en la apertura de temporada de Pelícanos, pucha, digamos que lo escucho, para qué te voy a engañar, pero no me deja nada en mi vasto mundo interior y después tengo que volar a la computadora para escribirlo porque si no me olvido, ya habrás entendido el desapego al que me estoy refiriendo,¿no es cierto? Pero bueno, hija, a los Díaz Ufano no se les ocurrió mejor idea que la de hacer el 6 de enero un fiestón por Reyes, so huachafos, como si alguna vez en el Perú hubiéramos celebrado esa fiesta, en un país hija que tiene tradiciones andinas tan lindas, villancicos en aymara, niños jesuses que huelen un poco a chompa de llama en sobaco de sueca pero qué importa, son solo unos días al año. Pero bueno, teniendo tanta antropología, a los Díaz Ufano se les metió hacer su fiesta de Reyes y además, pucha, organizaron un sorteo por e mail entre todos los amigos a ver a quién le tocaba caracterizarse de Melchor, de Gaspar y de Baltazar, ¿te puedes imaginar? Y claro, como no podía haber sido de otra manera, a mí me tocó el papel del afroperuano, o del afro qué coño sería un rey mago en los desiertos de Palestina, qué ganas de complicarse la vida. El rey blanco y rubio le tocó… ¡a Jefferson Añaños! ¿Tú sabes quién es JA? (Yiei, porsiaca) Ah, es que te tengo que contar. Tiene treinta años, si le tiras sobre la cabeza una naranja se queda trinchada en los pelos que luce, no debe medir más de un metro sesenta, es un olluco perfecto por donde lo mires, cuando baila sesea y se mueve como los chicos del Grupo 5 y hace en su casa parrillas con carne argentina y champagne Titinger de a ochocientos euros la botella, yo sé que tú me entiendes. Pero ahí donde lo ves, es un amor, un chiste, se burla de todos ellos (o sea, de la GCU entera menos de mí, que me adora), su papá que era pobrísimo por ahí por la sierra, pucha, puso una planta de cerveza para Cora Cora y con el tiempo está arrasando hasta en el mercado chino y como Yiei es soltero, te podrás imaginar que la mitad de Totoras le quiere endilgar a una hija y la otra mitad también. Bueno, lo que es la vida, justo a él le tocó el rey mago rubio, un poco lejos de la realidad, si te soy sincera. El tercer rey mago (nunca sé cómo se llama cada uno), el morocho criollón, cayó encima de Pocotón Díaz Ufano, el organizador de la fiesta, y como el chico es la parte más sensible de su Hammer, pucha, protestó porque según él, o sea, no podía representar a un rey de otro color que no fuera el suyo; el problema es que Pocotón es albino y entonces, o suspendían la fiesta o lo enmascaraban, pero algo había que hacer, y se decidieron por lo segundo. Lo que no sabíamos es que nos tenían preparada una sorpresa, cholita, resulta que en la terraza de los Díaz Ufano, junto al segundo deck, habían armado un nacimiento vivo construido por Braganini, donde la Virgen era Lourdes Flores en persona, San José era Yehude y el bebé, adivina…PPK en unos pañales argentinos marca Plissé que vienen con un gel regio por si el pobre tiene los churajones muy sensibles, yo sé que tú me entiendes. Hija, cuando me di cuenta de que el inicio de la fiesta consistía en que cada Rey Mago le daba su oro, su incienso y su mirra al recién nacido mientras Joselito tocaba Noche de Paz en ritmo de raeggeton, ahí me di cuenta de que algo raro está pasando en el Perú, no sé muy bien qué es, pero está pasando. Igual la fiesta fue un budín cholita y me tuve que pasar hasta las cinco de la mañana con una corona de papier maché pintada con purpurina y maquillada como Josephine Baker, para que la gente de Totoras no ande después diciendo que soy una sobrada. Pero bueno, igual regio, ¿no? Chau, chau. (Rafo León)

 


anterior

enviar

imprimir

siguiente
Búsqueda | Mensaje | Revista