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Lectura de Wikicables

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Hay WikiLeaks para todos los gustos. Hasta Luis Giampietri y Lourdes Alcorta han encontrado uno que les parece verdad canónica. Según ellos, un cable hecho público por WikiLeaks demuestra que IDL aboga conscientemente a favor de Sendero Luminoso.

Ahora, el buzo-almirante (Giampietri es, entre otras cosas, un buzo profesional que ha pasado mucho tiempo bajo el agua, con los azares que ello supone) ha utilizado, con el acompañamiento entusiasta de Alcorta, el cable de WikiLeaks para demandar una de esas “investigaciones” que en los hechos supone una represión bajo otro nombre.

Dentro de la avalancha de wikicables hay unos pocos que conciernen al Perú y se originan en él. Siendo, como son, comunicaciones de diplomáticos que buscan ilustrar lo mejor posible a sus sedes, la información que contienen es casi siempre interesante.

Muchos de los cables son, en realidad, reseñas de conversaciones de los diplomáticos con una persona dada. El cable, por ejemplo, que causó las iras del general EP Paul da Silva, tiene como fuente principal a un informante, protegido en este caso con un seudónimo, quien parece tener mucho conocimiento sobre el Ejército.

En cambio, el cable que tanto Giampietri como Alcorta parecen considerar una prueba reina, es una reseña de conversaciones sostenidas entre funcionarios de la embajada de Estados Unidos con el contralmirante (r) Julio Abel Raygada, entonces jefe de la Dirección de Inteligencia (DINI) a comienzos de 2006.

Tal cual debiera ser el caso con toda información, lo que cabe hacer es analizar los cables, contrastar y corroborar la información que ofrecen, para ver si es acertada, completa, o no. Ni descalificarlo como “el cable de la infamia” –según Da Silva–, ni proclamarlo como verdad revelada, tal cual hace Giampietri con solo un cable, el que concierne a IDL, la institución que él odia con pasión.

Veamos y analicemos ese cable. Empiezo, claro está, por hacer una contrastación con la realidad. Yo trabajo en IDL hace algunos años y no he visto ni programas, ni actitudes, ni acciones, ni disposiciones, ni pretensiones de defender o propugnar la defensa del “terrorismo” o, más específicamente, del senderismo. En el pasado, IDL ha defendido a inocentes acusados de terrorismo. Ahora, por fortuna, ese problema ya casi no existe. Y ser inocente, por definición, te separa por completo de la culpa. Te acusaron de algo que no eres. Probaste que la acusación era falsa, que iban a castigar a un inocente, o que lo castigaron y le arruinaron parte de la vida. ¿Eso es defender a terroristas? Hasta Giampietri tendría que reconocer que no.

El cable fue enviado en la tarde del 14 de febrero de 2006. El “consejero político” Art Muirhead lo clasificó como secreto, aunque había poca razón para hacerlo, pues reseñaba una exposición (un “briefing”) hecha por Raygada, a la sazón jefe de la DINI, sobre Sendero Luminoso.

Raygada es un contralmirante retirado a quien apodan “Tuiti” por una tenue sugerencia somática del canario Piolín. Durante su carrera naval se dedicó fundamentalmente a la inteligencia.

Pertenece a la misma promoción que Giampietri y otro contralmirante, también dedicado a inteligencia: el ya fallecido Jorge Hesse, con quien mantuvo una fuerte rivalidad a lo largo de la carrera. Hesse veía graves problemas de corrupción dentro de la Marina –grupos o pequeñas mafias que heredaban el control y se lo disputaban– y dedicó buena parte de su carrera a tratar de neutralizarlos. Dentro de la promoción, el encono entre Hesse y Giampietri fue intenso. Este ganaba en fuerza física, aquel en inteligencia.

Raygada, en cambio, es compadre de Giampietri, por más que entre ellos destaquen sobre todo las diferencias. Pequeño de estatura, listo y perspicaz, Raygada es un vivo contraste con Giampietri, pero entre ellos prima no solo la pertenencia a la misma promoción, la común rivalidad con Hesse, sino también el compadrazgo.

Cuando Raygada hizo la exposición (‘briefing’) sobre Sendero a la embajada de USA, era jefe de la DINI, donde había llegado luego de estar en el retiro varios años. De hecho, hubo dos exposiciones. Una con el embajador (que era entonces Curtis Struble), el 26 de enero y otra, el 2 de febrero, con uno o más “consejeros políticos” que eran en realidad las contrapartes de la CIA con la DINI, según me dijo una fuente con conocimiento de esa reunión.

La versión de la exposición que sale en el cable sugiere que o no se preparó bien, o que la DINI tenía realmente poca información de valor.

- Al referirse a las áreas cocaleras, Raygada le dio más importancia comparativa a la situación en el Monzón –“área liberada”– que a la del VRAE, lo cual ya era un error entonces.

- Sin embargo, Raygada considera que los senderistas no son “narcoterroristas”. Sostiene en su exposición que Sendero “continúa adhiriéndose a muchas de sus tácticas propias y objetivos de largo plazo”. Sin embargo, su conocimiento de lo que sucedía en el Huallaga parece ser mucho mayor que sobre el VRAE.

- Raygada menciona, por ejemplo, que “hay indicaciones que Sendero está reviviendo la práctica de asesinatos selectivos…”. Eso pudo describir en parte al entonces ya debilitado Sendero de Artemio, en el Huallaga, pero no al del VRAE, que entonces era ya superior en número y armamento a los senderistas del Huallaga. El SL-VRAE no ha realizado asesinatos selectivos.

- La versión DINI de la idiosincracia doctrinaria maoísta y senderista puede haberse perdido en la traducción. La llamada “lucha de dos líneas” es –todo indica– interpretada equivocadamente por el traductor como una “pelea en dos frentes’ (i.e. armada y política, abreviada como L2L en español)”.

- El análisis militar sobre Sendero es superficial y errado, aun teniendo en cuenta la fecha. Se le da mayor importancia a la organización militar senderista en el Huallaga que en el VRAE, y no hay ninguna indicación de las diferencias cualitativas entre ambos grupos, incluyendo armamento, organización y tácticas.

- En un confuso e incompleto párrafo sobre “la estrategia política de SL”, en el que Socorro Popular es descrito como “una ONG”, Raygada “también indica que ONG’s como el Instituto de Defensa Legal y Justicia Viva, que han recibido apoyo con fondos de la Embajada, son ‘conscientes defensores de Sendero’. El término en inglés es: “knowing advocates of Sendero”, que también puede significar “gestores” o “cabilderos”.

Una fuente que conoce el pensamiento de Raygada me dijo que “puede haber ahí algo de teléfono malogrado en la traducción. Si en algo se puede haber referido a IDL es que defienden a acusados por terrorismo… puede haber habido un problema con los traductores de la CIA… esos jóvenes no eran maestros de la traducción al inglés”.

Ese es el análisis del cable que reporta la exposición de Raygada en enero y febrero del 2006. Que no es completa sino, más bien, muy insuficiente.

A eso, debo añadir –hecho ya el análisis– mi conclusión. La pretensión de retratar a IDL (no se diga del consorcio “Justicia Viva”) como cómplice o aliado de cualquiera de las manifestaciones del senderismo no es solo ridícula hasta el patetismo sino, sobre todo, completamente falsa y mentirosa.

Presentar la defensa de inocentes, falsamente acusados, como una forma de defender terroristas, solo es comprensible en quienes aprendieron sus conceptos de contrainsurgencia (y los aplicaron luego) de asesinos como Massera o Videla.

En esa visión, la crueldad, la mentira y la rapacidad van juntas. Se mata, se miente y se roba, como lo probaron los gorilas argentinos en los años previos a su humillante salida del poder, luego de la derrota de las Malvinas.

¿Cuál es la manera más clara y directa de medir la mentira? Aquí la doy: ¿dónde está la lista de los terroristas, de los senderistas defendidos por IDL? ¿La puede enseñar el vicepresidente? ¿No la tiene? Búsquela bien (recuerde: los inocentes son eso, inocentes, y no puede contarlos). Y si no encuentra siquiera nada que decir, haga lo que debe. Es decir, calle y no diga tonterías.(Gustavo Gorriti)

 


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