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17/Jun/2010
 
 
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Una Grande

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Nostálgica obra de Fernando Bryce.

Sonia Prager es una de las artistas más importantes de nuestro país. Ella forma parte de ese grupo de escultoras que bajo la tutela de Anna Maccagno brilló durante todo el siglo anterior hasta la actualidad y es además autora del monumento público contemporáneo más acertado que existe en nuestro país. Nos referimos a su monumental escultura ubicada en el parque que termina en el puente Villena, que desgraciadamente no recibe el mantenimiento municipal que debiera tener una obra de esta importancia.

Sonia Prager es creadora de muchas de las esculturas más trascendentes que me haya tocado ver, pero lamentablemente en estos tiempos en que las decoradoras constituyen el motor principal del mercado peruano, dejando muy atrás a las galerías de arte –culpa exclusiva de buena parte de estas señoras que se han dormido en sus laureles– que no se han preocupado por beneficiar debidamente a sus artistas y simultáneamente beneficiarse ellas mismas. Todos sabemos cuáles son y se puede hacer sin pérdida de tiempo una impúdica relación de aquellas que necesitan recargar con urgencia sus baterías.

La escultura ha sufrido una terrible disminución en su producción y exhibición, porque luce haber regresado a aquellos tiempos en los cuales éramos brutos hasta la desesperanza. Eran esos los momentos en que Cristina Gálvez me comentaba que “…la clase adinerada en el Perú prefería colocar un sillón a una escultura”. Tenía razón, pero después mejoró la demanda de escultura, que hoy vuelve a caer al mismo nivel de antaño. Y no hablo de esculturas como las de Tola, que resultan más objetos tridimensionales pintados, sino de aquellas como las que hizo esa espléndida generación y que hoy quizás encuentre continuidad en un escultor como Joaquín Liébana, el que más estimulante me resulta de los nuevos.

La nueva muestra de Sonia Prager en Forum está integrada por infinidad de dibujos de pequeños formatos hechos sobre papel de piña sobre un soporte negro, y ha sido dispuesta con el criterio minimalista más ortodoxo: separación a la misma distancia, formación de una línea que recorre el gran perímetro de Forum, lo cual otorga extraordinario rigor a la exposición y permite al espectador ir viendo las infinitas posibilidades de variación y reiteración de una artista en plenitud.

Los dibujos son extraordinarios y tienen un carácter ineludiblemente escultórico, debido a las profundidades virtuales que Sonia Prager ha sabido crear, otorgando de esta manera el aspecto de relieves, de profundidades ilusorias y en otros casos, los más gráficos, incluye referencias constructivistas que vuelven aún más intenso el recorrido, pues se va alternando un trabajo etéreo con otros de apariencias sólidas y referencias históricas. El conjunto propone un recorrido que podrá resultar agotador por la cantidad de obras expuestas, pero quien se atreva a detenerse a analizar cada una de ellas tendrá una recompensa espiritual inigualable, una experiencia que constituye un viaje espiritual en el más amplio de los sentidos de la palabra.

Américas

Es una edición de El Virrey conteniendo los trabajos de Fernando Bryce sin fecha de realización, pero que al igual que su Atlas anterior trabaja la nostalgia (foto), particularmente de los años 50 y los 60 con un espíritu que hoy día se vuelve eminentemente crítico por el fracaso de una generación –de la que tardíamente formo parte– que quiso salvar el mundo y apenas logramos cambiarnos a nosotros mismos, en el peor sentido de la palabra. La publicación es un aporte al mejor conocimiento de uno de los artistas peruanos de mayor consideración internacional.

Eduardo Moll

Respeto muchísimo a Eduardo Moll porque los aportes que ha hecho al arte peruano durante todo el transcurso de su vida son considerables, y si bien en los últimos años su producción disminuyó en gran medida, volvió con brillo en su última exposición con un lirismo que podría ser resultante de su madurez. A ella se sumaba la espléndida retrospectiva que le hizo el ICPNA de Miraflores. Ahora la Municipalidad de ese distrito decidió condecorarlo con la Medalla Cívica Municipal el pasado viernes 11 en el Salón Consistorial del Palacio Municipal.

Consideramos que la distinción es ampliamente merecida, como la muestra que se realiza en la Sala Luis Miró Quesada Garland, constituida por pinturas y grabados realizados en el 2010, y debo manifestar que Moll es uno de los artistas gráficos más sobresalientes que alguna vez ha tenido este país.(Luis E. Lama)

 


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