jueves 18 de julio de 2019
Usuarios
e-mail:
Contraseña:
¿Olvidó su contraseña?
InstruccionesHáganos su Página de InicioAgréguenos a sus Favoritos
 
 
 
Edición 2117

18/Feb/2010
 
 
Secciones
Acceso libre Nos Escriben ...VER
Acceso libre ActualidadVER
Acceso libre PolíticaVER
Acceso libre EntrevistasVER
Acceso libre UrbanismoVER
Acceso libre Ellos&EllasVER
Sólo para usuarios suscritos Bienes & Servicios
Acceso libre CulturaVER
Acceso libre SaludVER
Sólo para usuarios suscritos Caretas TV
Sólo para usuarios suscritos El Misterio de la Poesía
Sólo para usuarios suscritos Quino
Columnistas
Sólo para usuarios suscritos Raúl Vargas
Sólo para usuarios suscritos Gustavo Gorriti
Sólo para usuarios suscritos Augusto Elmore
Sólo para usuarios suscritos Alfredo
Sólo para usuarios suscritos Luis Freire
Suplementos
Acceso libre Medio AmbienteVER
Acceso libre Informe ATEVER
Ediciones
anteriores


Última Edición: 2460
Otras Ediciones Anteriores
 
 

Inicio > Revista

Sin necesidad de tanques Leopard, ni aviones F18: el pisco peruano le ganó de lejos (3 a 1) al chileno, que tanto tiempo nos tenía ganas y que había venido promocionándose en algo que ya semejaba una guerra internacional. Así, sin estridencias ni cañonazos, el Perú le ganó a Chile. Se dirá que es poca cosa, que Chile nos invade en diversas formas, pero al menos en el pisco ¡Knock out!



En actitud que se pasa de amistosa y generosa, que más parece destinada a ganarse aplausos internacionales, el presidente García ha donado 10 millones de dólares al dolido y destruido Haití, que por cierto los necesita tanto como el Perú azotado y devastado hoy por las lluvias, que hace dos años y medio sufrió también un devastador terremoto en el Sur que aún no se levanta porque el gobierno no le ha dedicado los fondos suficientes. La generosidad ha debido empezar por casa.


Como muchos correos que me llegan, éste fue el anuncio y la invitación a una celebración recordatoria de alto voltaje. Decía No es un aniversario ni un cumpleaños. Solo una ocasión para reencontrarnos y pasarla bien en emblemática fecha: 5 de febrero. Requisito indispensable: haber sufrido los cierres de Caretas. Y terminaba así: Si has disfrutado los cierres de Caretas, entonces tenemos algo en común. ¡Y sí, sí teníamos eso en común! Quizá por ello fue una de las reuniones más entretenidas y alegres y casi nostálgicas a las que he ido últimamente. Se recordaron momentos inolvidables de los ajetreados cierres de edición, por lo general tensos y nerviosos, que a la distancia todos los evocamos con afecto. Yo era por entonces Jefe de Redacción y participé de esas madrugadas en tensa comunión con varios de los asistentes a la reunión convocada para recordarlos. Allí estuvieron Domingo Tamaríz, Benito Portocarrero, Roger Reyna, Teresina Muñoz Nájar, Juanita Núñez, Carlos Noriega, Mario Molina, Kela León, Fernando Vivas, Ruth Lozada, Giuliana Lévano, Virginia Rey Sánchez, José Aquije, Fernando Yovera, Delia Ackerman, José, Piolín, Vargas Sifuentes, Ramiro Escobar, Liliana Peñaherrera y Gustavo Gorriti, con todos los que esa noche compartimos recuerdos, así como antes tensiones, gritos y susurros. El único ausente, el verdadero ausente, fue Enrique Zileri, quien comandó con voz tonante esos cierres y que fue motivo esa noche de los mejores y más sabrosos recuerdos.


Hace poco le dediqué unas cuantas líneas a la ligereza demagógica, porque no puedo decir ideológica, del comandante Ollanta Humala cuando anunciaba que de llegar al poder crearía una línea aérea de bandera. Sí ¡de bandera! Y no tardó la noticia de darme la razón, porque hace unos días leí en Clarín, de Buenos Aires, que Aerolíneas Argentinas, la línea de bandera de ese país, le costó al Estado 2,300 millones de dólares solo el año pasado, a razón de 1.7 millones de dólares por día. ¡Buena, comandante, pero qué buena idea la suya! ¿No tendrá una un poco mejorcita?


Hace poco visioné (así se dice ahora ¡horrible oye!) en televisión la reproducción de un desfile militar en que aparecía un batallón de la PNP desfilando marcialmente con las cabezas cubiertas de ¿casco?, ¿gorra? No, con chullos. ¿Policías con chullos? ¿A quien se le habrá ocurrido ese exquisito toque folclórico, además de absolutamente ridículo? ¿Por qué no, ya que estábamos, desfilaron con ojotas y como arma disuasiva una huaraca, o una macana y en lugar de pitos, pututos?


Como si no hubiera vehículos en sobreabundancia en Lima, la jueza Dora Carhuamaca (¿quién la conoce, aparte del importador?) concedió autorización a la importación de 946 vehículos chatarra, algunos de los cuales, según leo, con antigüedad mayor a ¡20 años! ¿Es que la sociedad civil no tiene quién la defienda? ¿Es que el presidente de la Corte Suprema o de la Oficina de Control de la Magistratura no tienen boca y están atados de manos ante un abuso de esta naturaleza? ¿Una simple jueza puede hacer lo que le da la gana, no importa que la sociedad se perjudique?


Hace poco un ómnibus más cayó a un abismo y murieron 17 personas. Algo parecido al reciente accidente de otro transporte público de la empresa llamada Guapo Lindo, que al parecer ni siquiera ha producido la detención de su propietario. Viajar en ómnibus en el Perú resulta mucho, pero mucho más peligroso que hacerlo en avión. La inoperatividad de las autoridades a ese respecto es pasmosa.


Las lluvias han producido la retracción del turismo en el Cusco, que amenaza con volver a su edad de piedra. ¡Lástima, porque ahora los cusqueños ya no tienen la oportunidad de cerrar carreteras y hacerles difícil la vida a los turistas, como antes! ¿O ahora tomarán el aeropuerto para reclamar que vuelvan los turistas?

 


anterior

enviar

imprimir

siguiente
Búsqueda | Mensaje | Revista