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30/Abr/2009
 
 
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Las apariencias engañan (a veces): Camino a Ancón, antes de Ventanilla, se encuentran las instalaciones de la refinería de Repsol, que antes fuera de Petroperú, que en una ocasión motivaran mis comentarios que sugerían que así como estaban, cubiertas de tierra y en aparente descuido de mantenimiento, daban la impresión y producían la sospecha, que comenté en esta misma página, que la empresa española, su propietaria, había perdido el interés y que la descuidaba. He sido informado de que en verdad lo que sucede allí es que los arenales y tierras de la zona y los vientos que suelen recorrerla hacen imposible tenerla pitita, como dicen los muchachos, y de allí esa apariencia de abandono y descuido, que felizmente contrasta con el verde, árboles y césped sembrados por la empresa a su alrededor a fin de amainar la tierra que suele cubrirla. Así es que no hay que preocuparse y tan solo echarle la culpa al viento y los arenales. Claro que una limpiadita de vez en cuando, aunque sea costosa, no le vendría mal al paisaje.



Lamento mucho que nada menos que el diario “El Comercio” haya dedicado un gran reportaje de dos páginas a Tongo, probable aspirante futuro a competir con el general Edwin Donayre, el inspirado por el Nazareno, por un lugar en el próximo Parlamento. Me parece bien, pero creo que contrasta con el publicado en la misma sección del diario, varias páginas más atrás, al maestro, y notable compositor y músico premiado, Celso Garrido-Lecca. Claro, finalmente estamos en el Perú y cada quien en su sitio: Tongo en las páginas 1 y 2 y Garrido Lecca en la 6. Pero el reportaje a Tongo han debido publicarlo en Trome, el otro diario de la empresa.


Tengo gente amiga y parientes muy queridos que integran el Opus Dei, pero eso no puede inhibirme de comentar la codicia irrefrenable que mueve e inspira a ese todopoderoso grupo eclesial, que ahora se ha propuesto apropiarse del que seguramente consideran suculento botín: la Pontificia Universidad Católica. Moverán todas sus oscuras influencias para lograrlo y convertir a esa espléndida universidad en un convento para sus novicios, en donde se enseñe un curso obligatorio sobre Camino, la biblia sacrosanta producto del magín de Monseñor Escrivá de Balaguer, que fue convertido en santo entre gallos y medianoche. Para lograrlo no se pararán en mientes, tal como lo han venido haciendo difamando a la PUCP, acusándola de ser una fábrica de comunistas. ¡A esa universidad que ha producido legiones de los juristas más notables! ¡Qué tal codicia!


Ya son dueños del local que fue del Colegio Champagnat, vendido subrepticiamente por los hermanos maristas y que la Obra, como la llaman, ha convertido en un local más de la Universidad de Piura, que así alarga sus tentáculos. ¿Qué más quieren? ¡Ya párenla!


Creo que nunca jamás he visto un programa más vulgar y dañino para el público peruano que esa basura que aparece en Panamericana los sábados y quizá todos los días, denominado Risas siempre risas, en el que se exhiben el travestismo y la mariconería más rampantes. No sé si la ANDA podría intervenir, como sería su deber, para preservar la salud moral y mental del público televidente. Tampoco sé quién dirige ese canal, el 5, pero es un asco.


Yo me pregunto: ¿qué fue de esa ONG internacional tan famosa, Oxfam, que intervino tan rotunda y efectivamente para impedir que prosperara ese proyecto minero de oro en Tambogrande, logrando el retiro de la empresa internacional que quería explotarlo? ¿Qué es de Oxfam ahora que prosperan los mineros informales que están devastando la selva peruana? Ya que salvaron los limones (que supuestamente no iban a existir más) y que podemos hacer pisco-sours, ¿por qué Oxfam no se preocupa ahora por nuestros árboles? ¿O sólo se trataba de impedir la minería formal en el Perú?


Dije que no me iba a ocupar más del puerto de Ancón, ese que la empresa Santa Sofía Puertos tiene proyectado con la complicidad de algunos habitantes sin escrúpulos de esa población que creen que se enriquecerán vendiendo sánguches, y alquilándoles mujeres a los marineros que allí atraquen. Pero me interesa saber a qué se refiere esa empresa depredadora con aquello de “tráfico incremental de 0.3% en el tramo de la carretera Panamericana Norte entre Av. Caquetá y la Av.Universitaria”, que figura en el aviso que publicaran.


A vista y paciencia de Osiptel, ese organismo inútil, Cable Mágico, que tan gentilmente ofreció a sus suscriptores aparatos decodificadores para ver más canales, según decían, ahora, para verlos, hay nuevamente que pagar más, porque por lo menos 16 de ellos no están disponibles si uno no apoquina. Las mejores películas entre ellas. ¡Qué buen negocio!

 


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