jueves 18 de julio de 2019
Usuarios
e-mail:
Contraseña:
¿Olvidó su contraseña?
InstruccionesHáganos su Página de InicioAgréguenos a sus Favoritos
 
 
 
Edición 2009

10/Ene/2008
 
 
Secciones
Acceso libre Nos Escriben ...VER
Acceso libre NarcotráficoVER
Acceso libre ActualidadVER
Acceso libre Medio AmbienteVER
Acceso libre NacionalVER
Acceso libre Opinión VER
Acceso libre Ellos&EllasVER
Sólo para usuarios suscritos Tauromaquia
Sólo para usuarios suscritos Bienes & Servicios
Acceso libre CulturaVER
Sólo para usuarios suscritos Caretas TV
Sólo para usuarios suscritos El Misterio de la Poesía
Sólo para usuarios suscritos Quino
Acceso libre Salud y BienestarVER
Columnistas
Acceso libre Gustavo GorritiVER
Sólo para usuarios suscritos Augusto Elmore
Sólo para usuarios suscritos José B. Adolph
Ediciones
anteriores


Última Edición: 2460
Otras Ediciones Anteriores
 
 

Inicio > Revista

Qué hacer para que el más común de los propósitos de Año Nuevo llegue a buen término

Dejar De Fumar

2009-SALUD-01

Cortar con la nicotina generalmente requiere de ayuda profesional.

Año a año dejar el cigarrillo ocupa los primeros lugares en la lista de propósitos del Año Nuevo. Y es que dejarlo no es fácil: masajes, baños, hierbas, chicles, etc., nada parece funcionar. Es más, algunas mujeres dicen que es más sencillo librarse de la pareja que del cigarrillo o peor aún, cuando él se va el ‘pucho’ queda.

Pero además, hay otros factores. “Si dejo de fumar voy a engordar, así que prefiero seguir fumando”, cuenta Maria Jesús, joven relacionista pública de 23 años de edad.

Según el doctor Alfredo Guerreros, neumólogo y secretario general de la Comisión Nacional Permanente de Lucha Antitabáquica en Perú, el subir de peso es el mayor temor de las mujeres y está relacionado con el síndrome de abstinencia. “La ansiedad por dejar de fumar las lleva a comer más para reemplazar el cigarrillo. La mayoría de los estudios dicen que quienes más fuman más engordan y generalmente son las mujeres, sin embargo los abstinentes en el tiempo, recuperan su peso luego de un año. Pero si siguen un programa adecuado de cesación, no tienen por qué engordar”, explica.

Un programa apropiado de abandono del tabaco implica, según Guerreros, acudir a un profesional adecuado –generalmente un neumólogo o especialista en medicina respiratoria–, quien hará una evaluación, diagnosticará la etapa y el nivel de adicción del paciente y en base a ello establecerá el tratamiento.

Los métodos que han demostrado mayor eficacia (entre 40% y 70%) son los que combinan consejería cognitivo conductual con terapia de reemplazo de nicotina (parches, chicles, inhalador, etc.), o con medicamentos como el bupropion o la vareniclina (éste último disponible en Perú recién en algunos meses).

Según el doctor Fernando Hurtado de Mendoza, presidente de la Sociedad Peruana de Oncología, la Organización Mundial de la Salud, OMS, considera el control del tabaco como la primera prioridad en la prevención primaria del cáncer a nivel mundial. El tabaquismo cobra más vidas que la suma de las ocasionadas por el SIDA, los accidentes de tránsito, asesinatos y suicidios juntos.

Sin embargo, la gran mayoría de las personas lo considera sólo un mal hábito o un vicio. De allí la importancia de la consejería o soporte psicológico en el tratamiento, pues guía al paciente para que tome conciencia de que el tabaquismo es una enfermedad, identifique las razones por las que fuma y tome la firme decisión de dejar de hacerlo.

Una vez decidido e iniciado el tratamiento los avances se miden en tres etapas: los primeros siete días, las 12 semanas y si se llega al año sin fumar se declara la abstinencia. ¡Bravo!

Abandonar la nicotina es duro, y al igual que cualquier otra enfermedad crónica, eventualmente pueden ocurrir recaídas, pero, según los especialistas, no deben ser consideradas fracasos sino una etapa más en el camino al éxito. Dejar de fumar es como subirse a un tren, dice el doctor Guerreros. Si se recae es como trasladarse a otro vagón, pero no quiere decir que uno se ha bajado del tren.

Niveles de Eficacia


- El 5% de las personas puede dejar de fumar sin ayuda de ningún tipo.
- Entre el 10% y el 20% de las personas tiene éxito solo con terapia cognitivo conductual.
- El tratamiento de reemplazo de nicotina es exitoso en un 20% a 25%, si se aplica solo.
- El antidepresivo bupropion asociado a terapia cognitivo conductual tiene una tasa de éxito de 40%. La vareniclina de 70%.
- La acupuntura, la hipnosis y el psicoanálisis no han probado ser eficaces.

 


anterior

enviar

imprimir

siguiente
Búsqueda | Mensaje | Revista