jueves 18 de julio de 2019
Usuarios
e-mail:
Contraseña:
¿Olvidó su contraseña?
InstruccionesHáganos su Página de InicioAgréguenos a sus Favoritos
 
 
 
Edición 1964

22/Feb/2007
 
 
Secciones
Acceso libre Nos Escriben ...VER
Acceso libre ActualidadVER
Acceso libre NacionalVER
Acceso libre Ellos&EllasVER
Sólo para usuarios suscritos Bienes & Servicios
Acceso libre CulturaVER
Sólo para usuarios suscritos Caretas TV
Sólo para usuarios suscritos El Misterio de la Poesía
Sólo para usuarios suscritos Quino
Acceso libre Salud y BienestarVER
Sólo para usuarios suscritos Tecno Vida
Columnistas
Sólo para usuarios suscritos Gustavo Gorriti
Sólo para usuarios suscritos Augusto Elmore
Sólo para usuarios suscritos Luis E. Lama
Sólo para usuarios suscritos José B. Adolph
Sólo para usuarios suscritos Cherman
Ediciones
anteriores


Última Edición: 2460
Otras Ediciones Anteriores
 
 

Inicio > Revista

Nacional Aparición pública del último hijo del Presidente de la República.

El Minibalconazo (VER)

3 imágenes disponibles FOTOS  PDF 

1964-balconazo-1-c.jpg

CARETAS obtuvo esta foto tomada por un particular el año pasado. Supuestamente se trataba de Federico Dantón en una fiesta infantil. Su identidad recién ha podido ser corroborada con su aparición pública en Palacio. El rostro ha sido alterado digitalmente.

La reforma del Estado podrá ser todo lo urgente que quieran, pero ese sábado 17 Gipsy quería jugar. El pelucón poodle blanco se coló ese día en el Salón Eléspuru de Palacio de Gobierno justo cuando el premier Del Castillo empezaba su conferencia de prensa hacia el mediodía. El perrito buscaba a alguien. Obviamente no se trataba de ninguno de los presentes.

Ese día el presidente García había estado reunido con seis de sus ministros desde las 8. 30 de la mañana. El tema era cómo la fusión de organismos públicos permitiría el ahorro de 300 millones de soles. Desde esa misma hora periodistas de alrededor de quince medios distintos –todos los canales, todos los periódicos– les hacían la guardia a la espera de poder fotografiar la reunión. Al mediodía se avisó que solo habría conferencia de prensa. Y ahí fue cuando se apareció el can. Del Castillo lo miró sorprendido. Los periodistas también.

Gipsy es la mascota de Josefina García Nores, y se aloja en Palacio mientras su dueña se encuentra estudiando en París.

Un agente de seguridad se la llevó en brazos. Los periodistas se quedaron con una pregunta: ¿Qué hacía ese perrito ahí?

La respuesta estaba a pocos metros de ellos. Pero irónicamente solo era visible desde la vía pública. Precisamente desde ahí, en la Plaza Mayor, un periodista de CARETAS veía en uno de los ventanales de Palacio, aquellos con balconcito, a un perrito blanco. Acababa de ser liberado por el agente de seguridad y parecía buscar a alguien. A su compañero de juegos, nada menos. Conociendo el barrio –la redacción de CARETAS queda frente a la sede del Ejecutivo– la canina presencia era completamente inusual. Lo fue aún más cuando siguiendo al perrito un niño se asomó al balcón de la Sala Túpac Amaru. Un minibalconazo, digamos. La sangre no miente, pensó el periodista, y se comunicó con el fotógrafo de la revista que en esos momentos estaba frente a Del Castillo: sal al patio, solo.

El cambio de guardia, ese día a cargo de los Húsares de Junín, estaba por empezar y una multitud de curiosos se agolpaba frente a las rejas de Palacio. A varios de ellos también les llamó la atención la pequeña presencia, mascota incluida, en uno de los balconcitos. Era la primera aparición pública de Federico Dantón García Cheesman.

El fotógrafo hizo su trabajo y volvió a la conferencia de prensa. Ninguno de sus colegas se enteró de lo sucedido. La seguridad de Palacio sí, pero al cabo de un par de preguntas dejaron en paz al reportero gráfico. La aparición había sido pública y las fotos hechas en un espacio afín, sede del primer poder del Estado. Sin embargo, era imposible publicar la foto de un niño sin el consentimiento de sus padres. El Presidente ya estaba al tanto de la existencia de las fotos.

En los días siguientes llegó a CARETAS el consentimiento paterno para su publicación. Luego se obtuvo lo propio de la señora Roxanne Cheesman, quien exigió que el rostro de su hijo saliera irreconocible como comprensible medida de seguridad. Es un hecho incuestionable que todo menor tiene derecho a la protección de su intimidad, pero al mismo tiempo sería necio no entender que un hijo del Presidente de la República va a experimentar a lo largo de su vida una exposición pública muy por encima de lo normal. Daba la impresión que tal era el ánimo paterno: canalizar la fortuita travesura infantil como una manera civilizada de desactivar la curiosidad respecto al niño.

Han transcurrido cuatro meses desde que el Presidente de la República reconociera públicamente a Federico Dantón (CARETAS N° 1948). Lo hizo en presencia de su esposa Pilar Nores, quien lo acompañó con entereza en momentos sumamente complicados para cualquier familia. La Primera Dama, asimismo, generosamente no ha interferido en la relación entre padre e hijo. “(Federico) tiene abiertas las puertas del hogar que yo tenga, aquí en Palacio de Gobierno o fuera de Palacio de Gobierno”, declaró el Presidente el 23 de octubre del 2006.

Y si bien hay singularidades históricas en este episodio y sus imágenes, a fin de cuentas se trata de un niño en el necesario aprendizaje de quién es y qué hace su padre.

Federico Dantón ha dado su primer balconazo de manera inocente y sin escándalo. Ahora puede seguir jugando sin que lo fastidien. Es lo que le toca.

 


anterior

enviar

imprimir

siguiente
Búsqueda | Mensaje | Revista