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23/Nov/2006
 
 
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Perú Campeón

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Va siendo hora de que los artistas peruanos tengan la necesaria acogida mediática cuando merezcan algún premio de índole internacional. Este es el caso de Elena Damiani, cuya participación ganó la mención especial del Festival Internacional de Arte y Cultura Digitales de Gran Canaria. Las obras de cuatro países fueron seleccionadas entre 500 participaciones, y diarios como El Mundo y La Vanguardia anuncian como titular “Perú – Brasil – Estados Unidos y España copan los premios de Canarias Mediafest”.

La obra de Elena Damiani apreciada este mismo año en OMNIVOROS – VAE 10, en el AECI, es “Monumentalidad y megalomanía” (foto), que abarca la relación entre arquitectura y poder en una memorable animación donde las referencias nazis resultan obligatorias para su narración. Es el segundo premio que recibe Elena Damiani en lo que va del año y creo necesario que comencemos a reconocer los méritos internacionales de artistas jóvenes que trabajan fuera del mercado con obras alejadas de la tradición, como ocurre con el video y la animación digital.

Rejas Abiertas

La primera gran actividad del Museo de Arte Contemporáneo en Barranco se inauguró la semana anterior con una muestra de esculturas al aire libre que por múltiples razones resulta imprescindible destacar. En primer lugar sobresale la selección realizada por Claudia Polar. Es un trabajo acertado que permite que el Museo comience a dar señales de vitalidad, en una época que era indispensable hacerlo debido a la etapa bisagra de todo proceso electoral.

El hecho es destacable además porque después de un largo silencio se comienza a dar señales de dinamismo que permiten anticipar lo que vendrá después. Lo realmente trascendente es que el Museo asuma definitivamente su responsabilidad de vincular el arte a la sociedad.

Soy de aquellos que creen que la creación del Museo es absolutamente indispensable para subsanar los desconocimientos que han conducido a un rápido olvido de los ausentes. Sin embargo, lo que ahora realmente cuenta es unir esfuerzos y hacer que el MAC sea una realidad, más allá de esa hoguera de vanidades que conduce a enfrentamientos carentes de asidero alguno.

Solidaridad

La solidaridad es la mayor lección que Jorge Villacorta haya podido dar en su prolífica carrera. Nunca antes tantas personas se han unido en torno a un crítico porque, sencillamente, nunca crítico alguno había sido tan querido por tantos. Al margen de sus cualidades intelectuales, que soy el primero en reconocer, Jorge Villacorta, sin proponérselo, ha demostrado que en este mundillo del arte hay un corazón infinitamente menos mezquino del que se suele mostrar.

Las actividades realizadas en apoyo a una situación en la que se ha visto sumido por su frágil estado de salud, han hecho que muchos se solidaricen con una de las personas que más se ha entregado en este empeño de difundir el arte y que se ha dedicado con especial esmero a colaborar incondicionalmente con los artistas.

La comida en el chifa Wa Lok, organizada por Liliana Com, fue un éxito sin precedentes y a quienes colaboraron con esta causa debo manifestarles mis mayores respetos.

Botero

La exposición de este artista en el CCPUC podría ser un acontecimiento. Es la misma muestra que ya había visto en el exterior, en la que se evidencia un cambio en los modos de hacer que es para peor. Esperaba una obra menos panfletaria de un pintor cuya cotización tiene niveles altísimos debido, particularmente, a aquellos compradores que son los protagonistas de esa violencia que ahora denuncia. Pero ese es un asunto de doble moral que no es el tema de esta página y que somos los menos indicados para denunciar.

Lo que cuenta en todo caso es que en un país cada vez más endogámico pueda exhibirse la obra de una vaca sagrada –o de un elefante blanco– del arte latinoamericano. Esta es una de esas oportunidades excepcionales en las que la mayoría que no tiene posibilidad alguna de viajar esté en contacto con las pinturas de uno de los artistas de mayor fama de América Latina. Sólo creo que cabría recordar a Rosa Montero cuando pontifica que la fama es la perversión del prestigio.

 


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