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05/Oct/2006
 
 
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La actriz peruana con mayor proyección internacional tiene 18 años y está en Colombia tras el rol femenino de la súper producción “El Zorro: la espada y la rosa”.

Stephanie Cayo: Niña Bonita

5 imágenes disponibles FOTOS 

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Fresa y Chocolate.- Labios rojos y cabellos marrones, el look con el que Stephanie ha pasado las pruebas para interpretar personajes latinos en Colombia.

"¡Gavilán y Paloma paraliza sus grabaciones!”. “Stephanie Cayo se queda con los crespos hechos”. Hace algunas semanas los periódicos locales dieron la mala noticia: la telenovela que iba a protagonizar Stephanie Cayo se había suspendido en México. “Los directivos han visto el primer capítulo y decidieron cancelar la producción”, le informó tajantemente una productora.

“Yo estaba segura de que esto no tenía nada que ver con mi rendimiento actoral”, dice Stephanie. “Cuando pregunté por la razón de la cancelación, me respondieron: A ti te queremos para cosas más grandes, no te queremos arriesgar. Pero yo igual me deprimí un montón, al punto que tuve que ir de vacaciones a Playa del Carmen para no pensar más en el tema”.

Ante la incertidumbre, Stephanie, siempre aconsejada por su manager, el cubano Gabriel Blanco, el mismo de la actriz uruguaya Bárbara Mori y de Christian Meier, rescindió el contrato de tres años que había firmado con TV Azteca a la espera de nuevas oportunidades.

Chica Madura

Stephanie Cayo toma las cosas con calma y tranquilidad. Sabe que en el mundo del espectáculo el camino al éxito es largo y complejo. Seguro que haber hecho comerciales de televisión desde muy niña (tenía tres años cuando fue la imagen de margarina Astra) y tener dos hermanas mayores, Bárbara y Fiorella, con experiencia televisiva, le ha otorgado una coraza protectora y cierta firmeza en sus opiniones. “Las dos telenovelas de TV Azteca que lograron salir al aire ahora tienen dos puntos de rating, cuando ellos esperaban superar los diez. El canal está de vuelta y media, todo es un desastre”. Aunque lo intente negar el rencor en sus palabras es evidente.

Stephanie dice que a su madre, Ana Cecilia Sanguinetti, nunca le gustó que sus hijas se dedicaran a la televisión desde muy chiquitas. “Nos cuidaba mucho, pero siempre respetó nuestras decisiones. Mis hermanas eran las que me llevaban a hacer los castings y como a mí me gustaba, todo bien. Una vez me dijeron para ser “Annie” en el teatro con Oswaldo Cattone y no lo hice porque mi mamá no quiso. Según ella, iba a perder mi verano”.

Cuando cumplió los ocho años Luis Llosa la llamó para trabajar en la telenovela “Travesuras del Corazón” al lado de la actriz Patricia Pereyra. El director de Iguana la había conocido desde muy niña, cuando ella correteaba por los pasadizos de la casa Dasso, donde sus hermanas trabajaban en “Obsesión” y “Torbellino, populares producciones de los noventas.

Es muy probable que en ese momento haya nacido su historia de amor con las cámaras. “Me encantaba cuando me llevaban a las grabaciones. Me quedaba pegada observando todo, las luces y las cámaras. Podía pasar horas sentadita viendo los ensayos”. Luego, a los diez años, grabó “María Emilia” y a los 12, “Estrellita”. Con tantas grabaciones no tenía tiempo para hacer la vida de una niña normal y por eso siguió los consejos maternos y paró, no volvió a aceptar más papeles y empezó a vivir tranquilamente su paso de la infancia a la adolescencia... hasta que llegó “Besos Robados”, el remake de la telenovela “Carmín”, que se transmitió en varios países de Latinoamérica. Stephanie, a los dieciséis años, fue la protagonista.

Al terminar esta producción tenía 17 años y viajó a Nueva York donde estuvo un año estudiando baile, canto y actuación en el Broadway Dance Center, una de las academias más prestigiosas del mundo. El viaje casi se frustra por la grave enfermedad de su hermana Bárbara (Ellos & Ellas 1939). “Yo había comprado mi pasaje hacía dos meses, pero no me quería ir hasta saber que todo había salido bien. Hablé con ella antes de su operación y me dio mucha paz y tranquilidad. Me pidió que me fuera para que no perdiera esa oportunidad”.

Entre la Espada y la Rosa

Tras la decepcionante experiencia mexicana, ahora está en Colombia pasando varios castings para los canales más importantes. En RCN ha hecho una prueba para participar en el remake de la telenovela “Las Juanas”, que hizo conocida a la voluptuosa colombiana Angie Cepeda, y en la que la peruana tendría el papel de una mujer sensual y decidida. Y RTI, una de las productoras asociadas a Telemundo, la tiene como una de las candidatas para ser la coprotagonista de Christian Meier en la súper producción “El Zorro: la espada y la rosa”. “¡Sería la pareja de Christian Meier, te imaginas!”, dice emocionada Stephanie. Todas estas pruebas las ha tenido que pasar con un nuevo look donde resalta una frondosa cabellera marrón oscuro, propia de los personajes que le tocaría interpretar. Además, está usando brackets transparentes.

Entre sus rivales está la experimentada Natalia Streignard, la ex “Gorda bella” y pareja de Meier en la telenovela “La Tormenta”. La competencia parece dura porque Stephanie viajó a Bogotá en principio por una semana, pero ya alquiló un departamento para seguir de cerca el desarrollo de los acontecimientos. Si el fin de semana pasado estuvo en Lima sólo fue para recoger algunas pertenencias, reencontrarse con su familia y regresar recargada a Colombia. Todo indica que, ahora sí, Stephanie está decidida a dejar su marca (una S, no una Z) en el gran público latinoamericano. (César Sarria).

Producción: Nathalie Cáceres / Vestidos y zapatos: Malika Conquistadores Cdra. 8 / Peinado: Carol Soto para Marco Antonio Staff / Maquillaje: Patty para Marco Antonio Staff / Asistencia: Kenny Merel

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