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Opinión Al Nuevo Presidente del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (concytec)

Carta Abierta

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El Presidente Gacía habló de alcanzar y superar a nuestros vecinos en diez años, pero sin fuertes inversiones en ciencia, tecnología e innovación esto será imposible.

Lima, 7 de agosto del 2006
Ing. Augusto Mellado
Presidente del CONCYTEC
Estimado Augusto:

Tan pronto apareció tu designación en El Peruano te llamé por teléfono para desearte éxito en tu gestión al frente del CONCYTEC. En nuestra breve conversación te mencioné, sin entrar en detalles, que enfrentas grandes desafíos. Como contribución al inicio de tu gestión, paso a reseñar algunos de ellos.

En primer lugar, tienes el desafío de continuar con lo avanzado en los últimos años. La exitosa gestión de Benjamín Marticorena ha permitido sentar las bases para el gran avance que necesitamos urgentemente en ciencia, tecnología e innovación. Debes evitar el ‘complejo de Adán’ y resistir la tentación de empezar nuevamente de cero, que nos ha impedido acumular logros en la generación y utilización de conocimientos. Entre otras cosas, contamos ya con un plan de ciencia y tecnología elaborado consensualmente que es necesario poner en práctica a la brevedad posible, sin titubeos ni dilaciones.

El segundo desafío consiste en mantener los criterios de excelencia académica que poco a poco se han ido instalando en las actividades del CONCYTEC. Esto no es fácil en nuestro país, ya que el amiguismo y el compadrazgo —acicateados por la envidia y los celos profesionales— amparan a la mediocridad y socavan los esfuerzos por construir una comunidad científica, tecnológica y de innovación que esté a la altura de las exigencias impuestas por la sociedad global del conocimiento.

Poner en práctica el primer préstamo de $25 millones del BID es el tercer desafío que enfrentas. Nos ha tomado más de veinte años lograr este primer –y ciertamente exiguo– préstamo que se firmó al finalizar el gobierno anterior. Otros países de la región (Chile, Colombia, Costa Rica, por ejemplo) tienen ya más de cuatro préstamos por cifras diez veces mayores, y no podemos perder más tiempo. Para responder a este desafío debes evitar que este préstamo se transforme en botín a repartir entre allegados y mantener estándares internacionales de excelencia para evaluar las actividades que financiará. Además, debes evitar que se convierta en una caja (no tan) chica sólo para investigadores universitarios o para empresarios, exigiendo que trabajen en conjunto y que ambos participen en los proyectos del préstamo. Estos recursos deben utilizarse bien y en el menor plazo posible para demostrar nuestra capacidad de acción, mientras se prepara una nueva solicitud de préstamo por un monto mucho mayor.

El cuarto desafío consiste en recuperar el tiempo perdido en la región, sobre todo considerando la prioridad que otros países latinoamericanos le están dando a la innovación y al conocimiento. En su discurso inaugural el presidente García habló de alcanzar y superar a nuestros vecinos en diez años, pero sin fuertes inversiones en ciencia, tecnología e innovación esto será imposible. Empezar tarde nos da la ventaja de aprender de los errores y aciertos de nuestros vecinos.

El último y más importante desafío que enfrentas es el de la credibilidad. El gobierno anterior del APRA no se caracterizó por un manejo sensato de la ciencia y la tecnología, y debes demostrar que se ha aprendido de los desatinos del pasado. Esto implica escoger bien a tus colaboradores, consultar frecuentemente con los miembros de la incipiente comunidad científica y tecnológica, incorporar al empresariado en las actividades del CONCYTEC, dar señales claras de imparcialidad y de profesionalismo, y demostrar que cuentas con el decidido apoyo político de las más altas autoridades del gobierno. El que provengas de la misma universidad que el Ministro de Educación puede ser ventaja o desventaja, dependiendo del grado de autonomía con que te desempeñes y el apoyo que recibas de él. Dicho sea de paso, el traslado del CONCYTEC del sector educación a la Presidencia del Consejo de Ministros (de donde nunca debió salir) debería ser una de tus primeras iniciativas.

Deseándote una vez más éxitos en tu gestión y recordándote que tienes una enorme responsabilidad, me despido usando las palabras del presidente García, es ‘ahora o nunca’ en ciencia, tecnología e innovación en nuestro país.

Atentamente

Francisco Sagasti

 


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