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Edición 1912

16/Feb/2006
 
 
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20 millones de objeciones a una dinámica viciada. La coacción como método.

La Prensa Herramienta

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Ivcher cobró su indemnización legalmente; la poca transparencia de la operación la deberán juzgar otros. Pero la reflexión más apremiante es la que implica a la labor periodística, y no puede medirse sólo a través de la ley, en tanto la prensa responde a valores que exceden las legislaturas nacionales, como credibilidad y legitimidad. La Unidad de Investigación secreta denunciada por Hildebrandt confirma la ejecución de una dinámica de trabajo que Ivcher ya había instaurado en los 90’s con ‘Contrapunto’: entender al periodismo como un arma de coacción. Se dirá que en aquel caso la causa fue justa (Ivcher revirtió su política profujimorista y pasó a ser opositor del régimen), pero acaso se desdeña en demasía las intenciones a favor de los ‘resultados’. ¿Basta con que alguien apoye una causa democrática aunque sólo sea porque lo beneficia particularmente en una coyuntura? La integridad consiste justamente en lo contrario, en que motivación, acto y consecuencia estén urdidos por una misma trama moral. ‘La Ventana Indiscreta’ es el programa que mejor ha materializado la idea que del periodismo tiene el Sr. Ivcher. Alimentado en una proporción considerable, como asegura Hildebrandt, por ‘investigaciones’ financiadas por el dueño del canal, en algunos casos y en grados distintos los encabezados por Cecilia Valenzuela se prestaron a un juego de mutua utilización que consistía en obtener prestigio profesional (‘primicias’) a cambio de llevar a cabo la agenda propia de un broadcaster con intereses definidos de cara al gobierno. Casi no es necesario decir que esta dinámica desnaturaliza la profesión, aunque sea perfectamente legal. En EE.UU., como se aprecia en el documental ‘La Corporación’ a propósito de ciertas prácticas de Fox News, difundir noticias falsas, jurídicamente, tampoco es ilegal. A cambio, Valenzuela ha obtenido recompensas: poder interno en Frecuencia Latina, y la institucionalización de un (anti)modelo, una forma de hacer periodismo que tiene como segundo rasgo saltante la negación sistemática a rectificar, y que se ha llevado en peso a una generación particularmente talentosa de colegas. Un trabajador de dicha emisora comentaba que ellos sí tenían conocimiento del pago indemnizatorio realizado a Ivcher en diciembre, pero aún así no le sonrojaba que ‘La Ventana Indiscreta’ haya puesto el grito al cielo porque el gobierno decidió prorratear la deuda que le tiene otro telecaster, Genaro Delgado Parker. Sólo queda contestar una ingenuidad polaca: los cínicos no sirven para este oficio (Jerónimo Pimentel).

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