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17/Nov/2005
 
 
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El Misterio de la Poesía

Inmortalidad

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Sus versos los cantan millones.

Al poeta alemán Friedrich von Schiller (1759-1805) se le conoce sobre todo por la Oda a la Alegría, que se canta en el movimiento final de la Novena Sinfonía de Beethoven, y es también el Himno de la Unión Europea. Como era común entre los poetas de su época y nacionalidad, Schiller tuvo un alto nivel intelectual y amplitud de conocimientos. Destacó también como dramaturgo, filósofo e historiador.

El juego anterior lo presidió el poema que sigue:

TRES PALABRAS DE FORTALEZA

Hay tres lecciones que yo trazara / con pluma ardiente que hondo quemara,
dejado un rastro de luz bendita
doquiera un pecho mortal palpita. / Ten Esperanza. Si hay nubarrones,
si hay desengaños y no ilusiones,
descoge el ceño, su sombra es vana, / que a toda noche sigue un mañana.
Ten Fe.
Doquiera tu barca empujen / brisas que braman u ondas que rugen, / Dios (no lo olvides) gobierna el cielo, / y tierra, y brisas, y barquichuelo. / Ten Amor, y ama no a un ser tan sólo, / que hermanos somos de polo a polo, / y en bien de todos tu amor prodiga, / como el sol vierte su lumbre amiga. / ¡Cree, ama, espera! Graba en tu seno / las tres, y aguarda firme y sereno
fuerzas, donde otros tal vez naufraguen, / luz, cuando muchos a oscuras vaguen.

 


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