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Edición 1894

06/Oct/2005
 
 
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Cómo observar un programa periodístico de Nicolás Lúcar.

Tantas Veces Lúcar

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Fue uno de los periodistas más representativos de la década de los 90’s, con todo lo que eso implica, por lo que no es un elogio. Pero aún así logró que su bigote se distinga en el fango por sus maneras serviles, ese tono de voz reporteril que nunca se le fue, el distinguido olor del arribismo rodeándolo todo. ¿Cuánto mal le hizo al país? Difícil medirlo, porque detrás de él, veinte hubieran querido hacer lo mismo. ¿Cuánto al periodismo? En su opereta lacrimógena logró lo imposible, superar la marca ignominiosa de constituirse en el primer ciudadano en ser denostado públicamente en TV en vivo por el Presidente de la República, el Alcalde de Lima y el Presidente del Congreso. Y todo en menos de una hora. ¿Cómo lo superó? Haciendo del arrepentimiento una bagatela, trivializando el reconocimiento del error, autotitulándose, no sin poco histrionismo, la vergüenza del periodismo, si acaso hacía falta que lo dijese. Luego contestará el televidente: ¿El periodista se puede equivocar? Puede. ¿Cuánto dura la sanción moral? Depende. Pero no resulta claro que “Bigote” busque redención. Buscará, es lo más probable, hacer en TV lo que venía haciendo en radio, otorgarle un espacio de representación pública, como ‘La Razón’ en prensa escrita, a la población adicta al fujimorismo. Es un nicho no sólo electoral, sino también comercial, y qué mejor que ATV, un canal donde Kenji Fujimori sonríe feliz a las cámaras, para cobijarlo. Ahora, a estar seguros. En TV se encontrará ambigüedad, pero no la firmeza con la que el ex conductor de ‘La Revista Dominical’ abraza sus convicciones, sean cuales sean, trotskistas o, digamos, las del proveedor de turno. Porque si no, ¿cuál es el espacio que le queda para posicionarse frente a la liviandad de ‘Panorama’, el almidón de ‘Cuarto Poder’ y la rabia valenzuelista? Lo que de inmediato lleva a una cuestión subalterna: ¿quién quisiera trabajar con él? Periodistas experimentados como Elsa Úrsula, Mauricio Fernandini y Bibiana Melzi (¡de ‘Sin Rodeos’ a ‘Día D’!) sabrán responder. ¿Pero y los jóvenes como Alonso Gamarra, quien trabajó con Gustavo Gorriti en ‘Periodistas’ y antes, en la universidad, componía libelos contra el régimen que representa mediáticamente su ahora jefe? El mundo al revés. Irónicamente, la justicia argentina resolvió extraditar a José Enrique y José Francisco Crousillat. ¿Hará el programa que conduce Lúcar un reportaje sobre ellos, su familia política? (Jerónimo Pimentel)

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