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18/Ago/2005
 
 
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El actor vuelve a Lima y echa por tierra algunos mitos sobre la vida en Hollywood. El 18 de agosto estrena el musical ‘La Corporación’ en el Teatro Segura.

Marco Zunino: Toda Una Estrella

7 imágenes disponibles FOTOS 

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El talento de Marco Zunino está en su voz, su experiencia y en la frescura que lo hace brillar sobre el escenario.

Una persona que sabe desde pequeña lo que quiere ser cuando sea grande tiene una ventaja sobre la que no tiene idea. Y es que cuando alguien comienza a explorar su propio potencial desde la niñez, y por primera vez recibe dinero haciendo lo que más disfruta, a los 14 años, el futuro parecerá incierto, pero ya no tanto. Marco Zunino creció sabiendo que quería estar sobre un escenario, y tiene una trayectoria bastante respetable para sus 28 años. Pero aunque ahora no puede quejarse, este actor llegó a considerar estudiar administración y olvidarse de cualquier personaje que no lo ubique en un terno sentado frente a un escritorio. Felizmente, la crisis sirvió más de impulso que de resignación, y así con las mismas Marco hizo sus maletas y se fue a Nueva York para estudiar teatro en el prestigioso conservatorio A Circle in the Square. Cuatro años después salió de ahí graduado con honores.

Un par de años más en Los Angeles, y entonces las oportunidades terminaron regresándolo a la ciudad que lo vio nacer como actor. Así, Marco Zunino tomó una decisión que parece aterradora: volvió a empacar y regresó a Lima con un pasaje de ida. Aquí tenía la propuesta de grabar en la telenovela ‘Nunca te diré adiós’, donde sus canciones también serán parte de la banda sonora. Y después se integró al elenco de ‘La Corporación’, secuela de ‘El Musical’ que reúne clásicas canciones del género para contar una historia a través de música, baile y actuación. Además, grabará para una nueva miniserie peruana y tiene entre manos el proyecto de su primer disco de latin-pop.

Grántico, Palmani, Zum.

Aunque le han ofrecido obviar esa parte de su carrera en alguna entrevista, Marco Zunino adora el tiempo que pasó como Gólmodi en Nubeluz y asegura que para él fue una experiencia riquísima. Más allá de la enorme popularidad del programa, y de las oportunidades que le trajo, el actor asegura que nada más las giras por Latinoamérica fueron cada una vivencias inolvidables. Así que las palabras mágicas de esa nube de colores aparentemente funcionaron para él. Luego llegó Torbellino, telenovela impulsadora de un grupo musical que causó furor en la adolescencia peruana con altísimos niveles de rating y giras de conciertos. Las cosas iban muy bien. Pero novelas y años más tarde llegó la crisis.

Abriendo Puertas

¿Qué pasa cuando un actor joven siente que su carrera está estancada hace un buen tiempo y que no hay nada más que hacer? Para Marco Zunino la respuesta a esta pregunta no fue del todo esperanzadora; empezó a dudar de su vocación y se preguntó si no estaría mejor estudiando administración. En ese momento sus opciones eran claras y desalmadas: o cambiaba de rumbo o se arriesgaba como actor. Y se arriesgó. Por eso viajó a Nueva York en 1999 y aprendió teatro clásico y teatro musical en A Circle in the Square. De ahí se graduó siendo, como cuenta orgulloso, ‘uno de los cinco o seis actores de varias generaciones que el director recomienda’. Porque si algo no puede negarse es que, comparándolo con otros colegas de su edad, este peruano ha logrado bastante durante los años que estuvo lejos del país.

Al notar que sus chances eran mejores en Los Angeles que en Nueva York Marco volvió a mudarse y grabó para dos telenovelas (As the world turns red. All my children), apareció en un capítulo de la serie Alias y estuvo en la lista de los 25 solteros más codiciados del 2004 de la revista People en Español. Además, y como muchos, trabajó para pagar el alquiler. Pero para su propia suerte, uno de esos puestos lo ayudó a entender el mundo que algún día será el suyo si las cosas salen como él quiere: Hollywood. Y es que tuvo acceso directo a casi todas las celebridades del star-system cuando fue conserje en el legendario hotel Chateau Marmont, refugio de estrellas en Beverly Hills.

–Como actor, ¿qué se siente entrando a grabar al set de Alias junto a una ganadora del Globo de Oro?
–Es lo mismo. Solo que es más grande y es otro idioma. Obviamente la producción es espectacular, creo que en el Perú ni a la estrella más grande la han tratado como me trataron a mí. Simplemente acá no estamos acostumbrados. Yo tenía mi propio camerino, un chef que me podía hacer lo que me daba la gana en cualquier momento y cosas por el estilo. Adornos. Pero ya estando ahí es distinto, y con la misma Jennifer Garner que es muy sencilla, que viene y te saluda y se presenta y yo pensando, ‘sí, sé quién eres’. Al final, para el actor es exactamente lo mismo. Claro, obviamente más rico es así, con todo eso y con Jennifer Garner al costado. (Risas.)

–Es que teniendo en cuenta la experiencia en Lima debe ser rico trabajar engreído, ¿no?
–Claro. La cosa es que en Estados Unidos se da a un extremo. Eso de tener un chef ahí a mí me parece innecesario, aunque era genial, y aparte de eso había un buffet con todas las cosas que se pueden imaginar. Es una cuestión de extremos, tampoco se trata de estar ahí muerto de frío y que nadie se acuerde de ti, que no haya siquiera un café. Eso es para cualquier trabajo, si se quiere que la gente esté contenta hay que tratarla bien. Ese es un concepto que acá no se maneja. Pero se trabaja por el gusto, eso es único. Acá todos somos un equipo y eso hace el trabajo más interesante.

–Hablemos de Hollywood. Tú trabajaste en el Chateau Marmont, que es el hotel de las celebridades…
–Es algo surrealista, totalmente. Yo empecé a trabajar y el primer día de repente estaban ahí Harrison Ford, Calista Flockhart, David y Victoria Beckham, Jessica Lange con Sylvester Stallone… Todos delante de mí eran estrellas, y yo y el otro chico nos mirábamos como diciendo: ‘¡esto no es real!’. (Risas.) Y después te das cuenta. Por eso cuando estuve con Jennifer Garner en la serie estaba acostumbrado, y claro que me encantó verla, es muy bonita pero tiene esta sencillez y te das cuenta de que se trata de otras cosas. Somos actores que actuamos y esa es nuestra chamba. Nada más. Por otro lado, en Los Angeles siempre se trata de a quién conoces, y tienes que conocer a todo el mundo. Y definitivamente el Chateau es el lugar para eso. He conversado con Mario Testino, con John Malkovich, con Bono… Llegaban Kylie Minogue y Olivier Martínez y al final era: ‘Hola Kylie. ¡Olivier, pon tu nombre en la ropa porque se pierde!’ Y es que lo bacán es que este hotel es tan famoso porque no es estirado, la relación es abierta y directa y por eso se quedan ahí, porque además es totalmente privado. Hablé con Cameron Díaz, la acompañé a una entrevista. Los Angeles es así, también. Yo he estado en un restaurante en la misma mesa con el manager de Jennifer Lopez y el editor de People Magazine; en la otra mesa estaba Al Pacino… Hillary Swank me prestó su Oscar. Vino a la recepción con el Oscar envuelto en una toalla y yo le dije: ‘¿me lo prestas?’, y ella dijo: ‘¿en serio quieres verlo?’ y yo: ‘¡Por supuesto que sí!’. Y lo sacó y yo con el Oscar agradeciendo a mi papá y a mi mamá, hicimos toda la escena y nos lo pasábamos mientras ella hablaba con Cameron Díaz que la felicitaba por ganarlo. Surreal, totalmente. Muy divertido. Porque te das cuenta de que no se trata de eso, y de que ellos lo saben. Algunos sí son totalmente estúpidos, pero no te voy a decir quiénes.

–Y tenías asientos en primera fila para historias como la de Scarlett Johansson y Benicio del Toro en el ascensor del Chateau…
–Nos enteramos por la prensa. (Risas.) Los vimos juntos, ella estaba en el hotel y él va todo el tiempo, pero nos enteramos por la prensa. (Risas.)

–¿Y cómo es la vida nocturna en Hollywood?
–Es bien aburrida. No hay nada como la noche limeña, aunque haya cambiado mucho. Hubo una época en la que sí iba a todos estos lugares porque tienes que ir, porque va a estar el manager de Jennifer Lopez y lo tienes que conocer. Y yo tenía el acceso a estas cosas, entonces cómo no hacerlo. Pero una vez que lo haces te das cuenta de que no por ir a una fiesta el tipo me va a decir que yo voy a ser la versión masculina de J-Lo. Los Ángeles es raro, y a veces prefiero no lidiar con eso porque te ofrecen cosas con las cuales es imposible no emocionarte, pero al final no pasa nada. Necesitaba un cambio de todo eso. Y acá con mi trayectoria puedo hacer lo que quiera. (Escribe Romina Massa / Fotos Víctor Ch. Vargas)

Historia Actuada

1976: Nace Marco Zunino en Puerto Rico.
1991: Actúa en su primera obra de teatro, ‘Rock, Pelagatos y la otra piel’, dirigida por Aristóteles Picho.
1993: Ingresa a Nubeluz como Gólmodi e integrante del grupo de canto.
1995: Participa en Torbellino.
1999: Viaja a Nueva York.
2005: Graba una telenovela y una miniserie y participa en el musical ‘La Corporación’, dirigido por David Carrillo.

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