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Edición 1845

21/Oct/2004
 
 
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Cinco Observaciones en Positivo.

Qué Come un Otorongo

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Por JAIME BEDOYA

Come dinero. Come poder. Come con la boca abierta. Se come a su secretaria y/o asesora. Traga, se empuja mejor dicho, la respetabilidad como estofado, la decencia como bocadito. Deglute en público, atento al sonido de su propia voz untando de sofismas al televidente tuberculoso. Sus ácidos gástricos diluyen cualquier ingenua confianza en la majestad (sic) del primer poder del estado, mientras mentalmente se concentra en los grandes referentes nacionales. La grupa de Shirley Sherres por ejemplo. Luego, reunidos entre ellos, celosos guardianes de su propio pacto, cotejan hijos ilegítimos, divagan sobre tintes capilares para caballero, planean alianzas promiscuas, donaciones con presa y aceites para volver cada cuatro años. Unas certeras palmaditas en la espalda, eructan, y siguen comiendo. La casa paga.

DOS

En Miraflores hay una campaña. Carteles con imágenes de niños blancos, rubios, mengelianos, piden silencio. Hay mucha bulla en Miraflores. Es el ruido que produce la destrucción de una ciudad en manos de su propio alcalde. Con el mismo desinterés por la suerte ajena de cuando escapara de un secuestro para salvar solo su propio pellejo, ahora deja caer las casas de viejos vecinos en aprietos para que se levanten edificios. Cualquier edificio, los más feos, los más claustrofóbicos, los más ajenos a lo que es o fue aquél lugar. Los que paguen el trámite por último. De ciudad que miraba el mar a camposanto de cemento en apenas meses. Por eso hay bulla. Por eso los niños blancos se tapan los oídos en los carteles. Al menos un descubrimiento médico aporta esta iluminadora campaña municipal: los niños cholos son sordos.

TRES

Un colegio en Trujillo exige a los padres el certificado de virginidad de sus hijas. Digamos que tuvieran derecho. Imaginemos, el día de su primera comunión, un pequeño biombo portátil adjunto al desayuno parroquial donde un ginecólogo, brillante espéculo en mano y enfermera con bigotes a la orden, examinara a las pequeñas una a una ante la tensa pero ilusionada espera de sus familias. Perú, país con valores.

Si de eso tuvieran derecho, aquellos adultos también tuvieran deberes: A) Presentar al día su Vacuna contra la Imbecilidad. B) Tener un Conteo Aceptable de Ideas Saludables. C) Examen de Humanidad y Test de Prioridades Que Valgan la Pena. El que no los pasa no procrea, menos aún fornica. Salvoconductos onanísticos solo bajo prescripción médica.

CUATRO

En las artes marciales chinas el discípulo no puede pisar la sombra de su maestro. Quien necesite una explicación al respecto puede respirar aliviado: nunca aprendió ni aprenderá nada. Menos aún la gratitud, palabra invisible para cualquier ególatra cabal convencido de la gravitación de su propio ombligo. Este estrabismo umbilical ha derivado en la difusión, ante la probable indiferencia del público, del periodismo sobre periodistas. Efecto probable: la proliferación de metaoficios. Gasfitería para gasfiteros, cirugía de cirujanos, ortodoncia entre ortodoncistas. El peor de todos: fujimorismo sobre fujimoristas. Qué torpes fuimos. Cómo no nos dimos cuenta que bajo del adocenado contador de las privatizaciones fujimoristas yacía agazapado un valientísimo fiscalizador del futuro, para cuando pasara el temblor de rótulas.

CINCO

Un inmoral mexicano es expositor invitado en Cade. Habrá fiesta, bocaditos, room service y Miss Cade. Un inmoral peruano, bajo los mismos argumentos con que el extranjero se lucirá en Trujillo, pelea en las encuestas del 2006. Los empresarios, vanguardia moral del país.

Cátedra congresal o González ya me prometió un palco: la policía es el enemigo. Veinte de ellos son heridos en un mercado de frutas aplicando su doctrina, primero pega y después pregunta.

La mafia ya no es lo que era. La cuñada del Presidente es detenida en Norkys, el Bar Olé de Cabana. El gobierno compensa el desliz y hace méritos, decretando descabelladamente que una ley descabellada no se aplica a una empresa chilena. La Marina de Guerra, siempre alerta, ensaya una invasión dominical en Agua Dulce reptando temerariamente sobre condones tibios de la noche anterior. Hay más. Ladrones conscientes de los peligros de la rabia matan dos perros antes de llevarse un manto Paracas encargado desde Europa. El robado manto cubre el descubrimiento de que en las ultimas encuestas, entre todos los partidos, falsificaron 6 millones de firmas. No desesperarse, puntual y mágico, un bus interprovincial cae al abismo cada 45 días estableciendo un corte temporal y nuevo comienzo. Igual de metódicos, doscientos mil peruanos han usado el Jorge Chávez como salida de Emergencia en los últimos tres años.

Y nosotros, ¿qué?

 


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