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22/Set/2016
 
 
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José Carlos Yrigoyen publica Orgullosamente Solos (2016), novela sobre su abuelo, el líder fascista Carlos Miró Quesada Laos.

Autopsia del Fascismo

José Carlos Irigoyen

Escribí este libro desmontando una historia oficial familiar”, explica Yrigoyen sobre su segunda novela, Orgullosamente Solos (Penguin Random House, 2016).

–¿Ya había una distancia ideológica desde antes?
–A los 18 o 19 años me di cuenta de que fue un líder fascista, un activista del Ministerio de Prensa y Propaganda de Mussolini y un invitado al Congreso de Núremberg de 1938 por el mismo Adolf Hitler. Definitivamente tengo diferencias ideológicas con la familia Miró Quesada. Soy crítico de lo que han hecho históricamente.

–¿Qué han hecho históricamente?
–Bueno, lo pongo en el libro: han respaldado todas las dictaduras del siglo XX. Los Miró Quesada han respaldado a Odría, a Velasco, a Fujimori. Y muchas veces lo han hecho hasta la misma decadencia del régimen. También fueron uno de los principales factores que sostuvieron la república semifeudal que era el Perú hasta los años 60 del siglo XX. Eso es innegable y no es nuevo: es historia.

–El periodista Mario Saavedra-Pinón cuenta que en 1952 vio en la oficina de Miró Quesada Laos los cuadros de Hitler y Mussolini. Ambos dedicados.
–Yo tengo esos cuadros firmados en facsímiles. Están en su libro Lo que he visto en Europa (1940). Un gran libro.

–Es una novela pero también ha dicho que es un libro de no ficción.
–Solo he incluido las certezas. El único caso en el que he trasgredido esa auto imposición es con una anécdota contada por Fernán Altuve. Dice Altuve que cuando mi abuelo fue a Núremberg en 1938 le entregó un chullo a Hi-tler, y que encima le tomaron una foto. Y que además uno de los discípulos de Riva Agüero, Ricardo Arbulú, había visto la foto. Es la mentira más simpática que he escuchado sobre mi abuelo.

Orgullosamente solos
–También hay varias mentiras o leyendas antipáticas sobre él.
–El 90% es verdad. Supuestamente organizó las legiones fascistas en el Callao de 1936. Y marchó junto a ellas.

–¿Qué caracteriza al fascismo peruano?
–El fascismo italiano fue el ejemplo más sugerente para los fascistas limeños. Los artículos de Miró Quesada Laos fueron publicados en el libro de propaganda Escritos y discursos de Mussolini, financiado por el mismo gobierno italiano. Me sorprendió ver las preguntas que le hace mi abuelo a Mussolini en el Palazzo Venezia en 1937. La crónica muestra una gran admiración.

–¿No le sorprendió más su admiración por Sánchez Cerro? Un dictador gris.
–Bueno, él escribió Sánchez Cerro y su tiempo (1947), que creo es su mejor libro. Era un militar esmirriado, enjuto, poco culto y sin mayor simpatía, aunque sí tenía carisma. Pero a pesar de que no era como persona lo que mi abuelo anhelaba para el Perú, él admiraba a Sánchez Cerro por proponer un partido, un nombre y un símbolo contra el APRA.

–¿Cree que Miró Quesada Laos fue libelista?
–Basta ver sus columnas contra Haya de la Torre. Nunca llegó a los niveles grotescos de Alberto Hidalgo.

–Pero fueron igual de racistas y homofóbicos.
–Homofóbico contra Haya lo fue siempre. Era un prejuicio muy propio de su clase y su tiempo. La línea de mi abuelo es totalmente coherente con la línea de El Comercio. El odio al APRA terminó guiando su vida.

–¿Ha pesado la conciencia de clase? Hay una mimetización con el personaje.
–No creo. He criticado al fascismo y al APRA por igual.

–El libro trata de una clase media que no termina de romper con las dictaduras, con el racismo, con la homofobia.
–Eso creo. Es una clase media con elementos prevelasquistas de los que hasta hoy no ha podido librarse. (Carlos Cabanillas)

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