domingo 21 de julio de 2019
Usuarios
e-mail:
Contraseña:
¿Olvidó su contraseña?
InstruccionesHáganos su Página de InicioAgréguenos a sus Favoritos
 
 
 
Edición 2387

28/May/2015
 
 
Secciones
Acceso libre Nos Escriben ...VER
Sólo para usuarios suscritos Mar de Fondo
Acceso libre ActualidadVER
Acceso libre InternacionalVER
Acceso libre PersonajesVER
Acceso libre EntrevistasVER
Acceso libre NacionalVER
Acceso libre UrbanismoVER
Acceso libre FútbolVER
Acceso libre DeportesVER
Sólo para usuarios suscritos Bienes & Servicios
Sólo para usuarios suscritos Cultura
Acceso libre TauromaquiaVER
Sólo para usuarios suscritos Caretas TV
Sólo para usuarios suscritos El Misterio de la Poesía
Acceso libre Conc. CanallaVER
Sólo para usuarios suscritos Quino
Columnistas
Sólo para usuarios suscritos Gustavo Gorriti
Sólo para usuarios suscritos China Tudela
Acceso libre Luis E. LamaVER
Ediciones
anteriores


Última Edición: 2460
Otras Ediciones Anteriores
 
 

Inicio > Revista

El Misterio de la Poesía

Palabras Andantes

 PDF 

Stig Dagerman

Ganador del premio Stig Dagerman.

El 13 de abril partió un gran hombre: el escritor y periodista uruguayo Eduardo Galeano (1940-2015); un artista que poseía aquella inteligencia que va más allá del ámbito de la cultura y el conocimiento, que nos lleva a aprehender el mundo con grandeza humana, hambre de amor y solidaridad. El autor de Las venas abiertas de América Latina, o del poema “Los nadies”*, quiso con su escritura ser capaz de mirar lo que no se mira, pero que merece ser mirado, porque para él, “…el ejercicio de la solidaridad, es también un ejercicio de la humildad, que te enseña a reconocerte en los demás y a reconocer la grandeza escondida en la cosas pequeñas”. Su obra combina la ficción, el periodismo, el análisis sociopolítico y la historia. El texto que sigue, pertenece a Las palabras andantes (1993), descrito por Galeano como un libro de relatos de encanto y de espanto, de voces recogidas en el camino, de realidades deliradas y de historias encontradas soñando despierto.

VENTANA SOBRE UNA MUJER
Esa mujer es una casa secreta.
En sus rincones, guarda voces y esconde fantasmas.
En las noches de invierno, humea.
Quien en ella entra, dicen, nunca más sale. / Yo atravieso el hondo foso que la rodea. En esa casa seré habitado. / En ella espera el vino que me beberá. / Muy suavemente golpeo a la puerta, y espero.

*De El libro de los abrazos (1989)

 


anterior

enviar

imprimir

siguiente
Búsqueda | Mensaje | Revista