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Narcotráfico El miedo a volar tiene una nueva variante: que en el Jorge Chávez le siembren al pasajero una maleta cargada de coca. Hubo un primer caso.

La Maleteada del Maletazo

4 imágenes disponibles FOTOS 

Coca en Aeropuerto

Angel de María Soto iba a ver al Papa y acabó en la cárcel. Víctima del ‘maletazo’ en el Jorge Chávez en el 2013.

El ingenio peruano, en su variable criminal, puede ser de terror. La última muestra de esto es el llamado “Maletazo”, riesgo que puede quitarle el sueño hasta al más sazonado pasajero frecuente con mayor intensidad que una inocua turbulencia. Lo del maletazo es serio: es acabar siendo denunciado por tráfico de drogas cuando lo único que se empacó fueron calzoncillos y regalitos para la familia. Así funciona: una vez chequeado el equipaje en el counter, y tras pasar habitual control de perros policías, la maleta “inocente” pasa a una zona llamada “La Siberia”. Ahí, personal con acceso privilegiado –y en este caso corrupto– removía la etiqueta real de una maleta para colocársela a otra ya cargada con la droga. Esa maleta caliente, ahora con el nombre de un pasajero inocente, era colocada entonces en la ruta indicada para su vuelo. Antes de eso se fotografiaba la maleta y el nombre de la etiqueta para vía internet avisar a los cómplices en el aeropuerto de destino. La maleta real de la víctima era desechada, quedando abandonada.

En el mejor de los casos la víctima llegaba a su destino y se daba con la sorpresa que su maleta nunca llegó. En el peor, la coca se descubría ya sea al salir o al llegar a su destino. Coca que estaba en una maleta despachada a nombre de la víctima, desde ese momento presunto sospechoso de narcotráfico. La recomendación preventiva de las autoridades peruanas es de Ripley: mejor tomarle una foto a la maleta, con el nombre visible de la etiqueta, al momento de hacer el chequeo.

MALETAZO, ¿CASO CERO?

El 13 de julio del 2013 la mexicana Ángel de María Soto Zárate, de 23 años y licenciada en educación preescolar, hizo escala en Lima en un viaje rumbo a Brasil. Iba a participar en la jornada mundial de la juventud con el Papa Francisco. En Lima a la joven Soto ‘se le perdió’ su pasaporte, teniendo que regresar a México el día siguiente. Al llegar a su país le fue entregada una maleta que no era la suya (ella viajaba con una mochila), arrestándola en el acto. La valija llevaba 10 kilos de coca. Soto fue trasladada al penal de El Rincón, en Nayarit, como presunta narcotraficante. La policía mexicana descubriría luego indicios de que 11 maletas más procedentes de Lima fueron recogidas con al menos 100 kilos de cocaína. Las etiquetas de estas tenían el mismo número de serie asignado a Soto en el Jorge Chávez. La hipótesis es que el pasaporte se lo habían robado en Lima para sacrificarla en México y así facilitar el ingreso de las otras maletas cambiadas en el aeropuerto peruano. La chica luego sería liberada.

MALETEROS CAPTURADOS

Hasta el momento son nueve los implicados en este último caso del Maletazo. Están involucrados personal de Lima Airport Partners (LAP), los almacenes Talma y la empresa de transportes de carga Transber Perú SAC. El encargado del Tercer Juzgado Penal, Marco Tejada Ortiz, ha dictado 9 meses de prisión preventiva para ellos. Las indagaciones policiales demostraron que Julio Ysla Medina, supervisor de carga de LAP, actuó en complicidad con Juan Diego Mendoza Calderón de la empresa Swissport, que da servicios de almacenamiento y rampa. La Dirandro ha detenido también a 3 trabajadores de Talma, 3 de Transber SAC y dos de LAP. Las tres empresas referidas emitieron comunicados anunciando la separación de estos trabajadores y un completo apoyo a las investigaciones. El presunto cabecilla, Julio Mendoza Calderón, es no habido. Los pasajeros están advertidos. Sin tomarle foto a su maleta, no embarquen.

 


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