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12/Jun/2014
 
 
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La Copa Ilustrada Las trincheras espirituosas donde seguir el Mundial de Brasil 2014 gol a gol según la selección de preferencia.

Barras Mundialistas

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Copa Ilustrada

Vicente Furgiuele y la barra del Canta Rana defendiendo la trinchera albiceleste barranquina.

Con el pitazo final del brasileño Romualdo Arppi, el 29 de junio de 1986, se desató el júbilo entre los dirigidos por Salvador Bilardo y los 115 mil espectadores que pudieron presenciar la final de uno de los mejores campeonatos mundiales de todos los tiempos. Fue entonces gracias a las manos de San Pedro, San Pablo y D10s, Argentina se coronó campeón del mundo por segunda vez en su historia. Mientras esto sucedía en México, a 4,200 kilómetros, Vicente Furgiuele, un argentino expatriado desbordado de emoción, se trepaba a la barra de su pequeño restaurante barranquino llamado Canta Rana para comunicar a los comensales que todos los tragos y cuentas eran cortesía de la casa. Al día siguiente el restaurant no pudo abrir, estaba quebrado.

Le tomó pocos días a Furgiuele recuperarse de la quiebra, pero el sello de restaurante oficial para ver los partidos de la selección argentina lo mantiene 28 años después de la hazaña. Un claro ejemplo es que cada vez que Argentina gana un clásico sudamericano, sale del Canta Rana una “quilombera” patota argentina para “cargar” a sus compadres que se sobreponen a la derrota bailando samba en el Media Naranja de Miraflores. El domingo 15 en la tarde, 5 p.m., tras largo y paternal almuerzo, Argentina rompe fuegos contra Bosnia. El Canta Rana ofrece choripanes a mansalva y nuevo plato inspirado en la la barra del Racing Club de Avellaneda, la Guardia Imperial: cebiche y pulpo a la parrilla.

SELECCIÓN DE COLOMBIA

Pero estos no son los únicos lugares que albergarán a las coloridas delegaciones de hinchas cuando la garganta grite y el estómago ruja. En el pasaje Suche de Miraflores, los colombianos se preparan en Café Colombia para la liturgia futbolera mojando las gargantas con aguardiente, guaro y jugo de limón. Y para evitar que los shots los dejen fuera de lugar, acompañan las celebraciones con un ajiaco o unas empanadas bien colochas. Las preferidas del convaleciente ‘Tigre’ Falcao y de la alegre colonia colombiana que radica en Lima. Como para, ojalá, celebrar el partido mañanero con Grecia este sábado 14.

CARNE CHARRÚA

Los dos veces campeones mundiales, herederos de la mística garra charrúa, aseguran que este será su mundial y al fantasma del ’50 ya se le ha visto merodeando por las calles de Brasil, metiendo miedo a más de uno. Pero, ¿qué hubiera sido de los “celestes” si Ghiggia no sacaba ese violento disparo que terminaría escapándose de las manos de Barbosa para silenciar a los 200 mil espectadores que asistieron al Maracaná? Esa potencia en el remate, Ghiggia se la debía, indudablemente, a las proteínas de la parrilla charrúa. Los uruguayos, ganaderos por excelencia, tienen un pequeño y muy agradable lugar de encuentro futbolístico en Miraflores llamado El Parrillón que, aunque no centenario, ya ha reunido, con solo 13 años en Lima, a varios futbolistas uruguayos, incluido el propio Ghiggia. El sábado 14, justo a la hora del almuerzo, Uruguay debuta ante Costa Rica. Pruébese el Medio Medio, creación de la casa: espumante y vino blanco, ambos de bodegas uruguayas.

Los inventores del fútbol han encontrado en la cuadra dos de Pedro de Osma el más original e inglés de los pubs. Con cerveza de la casa, cálido ambiente y platos típicos como el fish and chips, el Brewpub Wicks promete convertirse en el mejor lugar para celebrar los goles de Sturridge y Rooney. No importa si eres inglés, ruso o peruano, en un pub inglés es difícil no gritar los goles británicos que el sábado 14, a las 5 p.m. enfrenta a la también excampeona Italia.

Con pantalla gigante y sonido envolvente, el Hotel Marriott quiere replicar la sensación de los estadios brasileños, pero con vista al mar. El chef Julio Ferradas ha preparado una suculenta carta mundialista que permite, por 59 soles, disfrutar de sus platos y toda la cerveza que el cliente desee mientras duren las transmisiones futbolísticas. Pierda o gane el equipo favorito. El clásico Friday’s de Larcomar es una excelente opción con sus tradicionales hamburguesas, alitas y coctelería típica de la casa. Además sus 7 locales planean recibir a 14 mil clientes hinchas durante el mundial. También, a pedido de la hinchada, el restaurant Embarcadero 41 Fusión de La Molina ha adquirido una enorme pantalla para ver los partidos del mundial mientras se come uno de los mejores cau cau locales. Por otro lado, el Café Café celebra 20 años con nuevo local en Comandante Espinar ofreciendo extensa carta de platos y tragos antes, durante y después de los partidos. Para los peruanos el Mundial no se juega, pero bien que se goza. (Ricardo Sarria)

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