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12/Set/2013
 
 
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El Espejo

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Obra de Tola en muestra colectiva que va hasta el 20 de octubre en el Británico (Miraflores).

La actual exposición en el Cultural Británico cierra la magnífica trilogía iniciada por Élida Román en dicha institución. Como las anteriores esta es amplia, didáctica y constituye una verdadera lección de historia del ArtePeruano, pues abarca distintas épocas que resultan de revisión indispensable.

“Mundo Hombre” es mucho más que una muestra de rostros. Es más bien una recopilación de nuestra existencia en el mundo. Ciertamente abundan espléndidas imágenes de hombres y mujeres, pero aquí se presenta el primer reto. ¿Son únicamente retratos? El arte es como un espejo que refleja nuestra imagen y nuestro pensamiento. Desde esta perspectiva toda obra de arte es una suerte de autorretrato de su autor, cualquiera que sea el tema y el lenguaje elegido. De otro lado, la representación del hombre puede también ser subjetiva, lejos de toda precisión anatómica como ocurre por ejemplo con las obras de Szyszlo y Tola, acertadamente incluidas. Una imagen del hombre no tiene necesariamente que definir sus rasgos y allí se encuentran piezas como las de Revilla y Zelada que los enmascaran para dejar libre a nuestra imaginación.

Estas cuestiones demandaban la imposición de límites a una propuesta extensa e inagotable. Román asume el reto y logra vencer las trabas conceptuales al decidirse por la mayor inclusión posible. Aquí se encuentran reunidos desde el Perú precolombino, el colonial hasta lo más contemporáneo, teniendo al hombre como un hilo conductor. Y esta solución se logra gracias a la creatividad curatorial y a la libertad con la cual se ha enfrentado la tarea de selección.

El resultado es sobresaliente y exigente a la vez. El espectador tiene que ingresar a ella como en un libro abierto que demanda ser leído.Es un recorrido inusual que alterna pasado y presente y a veces los integra como ocurre con la escultura de Cecilia Paredes frente a los cuadros coloniales. Es una instalación en la cual todo encaja a la perfección.

En este contexto es prácticamente imposible destacar nombres. La mayoría son indispensables. Es un vuelo desde el antiguo Perú que se prolonga al XIX con Alberto Lynch y Baca Flor, ingresamos al siglo XX con Teófilo Castillo, los indigenistas, independientes. Ricardo Grau y Sérvulo,Villegas y Ángel Chávez. La lista es interminable pero queremos destacara algunos artistas como Bill Caro, con un conjunto familiar que deriva en fotorrealismo y el cuadro de Herman Braun-Vega de espaldas pintando, que bien pudiera ser el emblema de la muestra. Alice Wagner representa a una generación más joven en un espacio integrador y simultáneamente inagotable en una sóla visión.

Sorprende también la provocación, el hallazgo, lo íntimo, como ocurre con las participaciones de Herskovitz. Hubiera sido más fácil presentar alguno de sus formatos heroicos, pero se ha optado por varios dibujos ubicados en diferentes lugares de la sala haciendo que el espectador vuelva a reencontrarse con el pintor, acentuando su presencia y hurgando en el pensamiento visual de uno de nuestros mayores artistas. Un pequeño cuadro de Tilsa repite la experiencia, igual que varias obras de Tola, particularmente sus lejanos óleos sobre papel que constituyen uno de los trabajos más importantes de su trayectoria.

La pintura tiene hegemonía, pero además se incluyen fotografías de Domínguez y Schwarz, así como dos monitores con videos sobre la historia del retrato peruano que son de extraordinario valor y que el Británico podría distribuir a los colegios. Después de todo es el trabajo más valioso que pueda hacer cualquier institución cultural.

“Ordenando el mundo”, “Mundo dado” y “Mundo hombre” es una trilogía antológica que difícilmente pudiera repetirse o superarse. Las tres son como un juego de espejos que se multiplican al infinito y que nunca podrá concluir. Son abarcadoras, arriesgadas, educativas e indispens ables. No existe espacio alguno que pudiera reunir a las tres, salvo la documentación o la memoria. El mayor reto que se plantea ahora es lo que vendrá después. (Luis E. Lama)

 


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