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25/Abr/2013
 
 
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Satisface, y mucho, vivir en una zona de la ciudad, particularmente Miraflores, en la que se escucha lo que los vecinos dicen o reclaman. Por ejemplo, hace unos días llamé la atención acerca del insoportable ruido de las alarmas de los autos en la zona en la que vivo (calle Mariscal Sucre, cuadra 3), en la que suenan o sonaban cada tres minutos sin descanso, porque los autos vienen así de fábrica y no hay concesionario que las desconecte. Pues bien, llamé la atención a ese respecto y no tardó ni veinticuatro horas en hacerse presente la municipalidad. Y ya desde allí no es que no suenen, sino que suenan menos. ¡Gracias, municipio!



En la madrugada del 13 de abril un ómnibus lleno de gente se desbarrancó y cayó al río Moche, en la zona de Otuzco, en La Libertad, ocasionando la muerte de 43 a 45 pasajeros, entre los que se encontraban numerosos médicos y profesores. La empresa Horna, propietaria del ómnibus, se ha lavado las manos, pese a que según las autoridades tiene numerosos accidentes es su haber. Los primeros observadores declaran que el siniestro puede haberse debido a que el chofer podría haberse quedado dormido, cosa que parece imposible de creer pero es algo que suele suceder muy a menudo. Parece increíble que la negligencia reine en el medio y que los choferes se vean obligados muchas veces a manejar en exceso de horas, por lo que terminan durmiéndose al volante, causando los accidentes que son conocidos en las carreteras peruanas. Solo en la misma vía se han producido, además del que comentamos, 51 muertes en distintos accidentes. Empresas como Horna deberían no ser amonestadas, sino drásticamente castigadas por permitir que se pongan al volante de sus ómnibus a choferes con exceso de horas al timón. Las investigaciones que realizan las autoridades deberían ser drásticas al respecto.



En el pueblo joven Miraflores Alto, en Chimbote, vive el joven Jesús Arellano Hilario, asistente de utilería del club José Gálvez, quien hace pocos días postuló, y con éxito, a la carrera de Derecho. Pero Arellano Hilario no es un joven pobre cualquiera, porque nació sin brazos y eso lo hace desde el comienzo un estudiante ejemplar, que tiene la voluntad, según confiesa al redactor de un diario, de convertirse en un abogado para defender los derechos de los niños que sufren el abandono de sus padres, y el de las personas con habilidades especiales. Él sabe de qué se trata, porque desde niño fue abandonado por su padre. Hoy en día, joven estudiante de Derecho, Jesús Arellano Hilario, está preparándose para tomar las armas y salir en frente de la injusticia. Sin brazos y gracias a la lectura está dando el paso maestro para salir adelante y enfrentar los nuevos retos que le ponga la vida.



Hay que estar atentos para prevenir la guerra civil que se anuncia, gracias a los incentivos proporcionados por el magistrado Malzon (¿Matón?) Urbina que se ha puesto a la cabeza de los exocupantes de La Parada, ese obsoleto mercado que fue, y los estimula para enfrentarse a la autoridad municipal y defender sus puestos no importa la mugre en que terminaron convirtiéndose. Un ejemplo de lo que puede pasar queda en la memoria de quienes fuimos espectadores de la batalla desarrollada en el primer intento de desalojo y la furia de quienes se negaban –como se siguen negando– a abandonar sus puestos de venta en el antiguo mercado, hoy dignamente reemplazado por el nuevo. ¿Qué quiere el juez Urbina? ¿La guerra civil? ¿Que en ese sector de La Victoria siga manteniéndose el detritus y que ningún esfuerzo municipal logre revertir la situación? La inversión ya ha sido hecha, los nuevos comerciantes ya están al frente de sus puestos, qué espera el juez, enfrentar a muerte a unos contra otros. Todos hemos sido testigos de la furia desatada en La Parada y la violencia instituida. ¿La Municipalidad debe rendirse? ¿Lima debe abandonarse a los vándalos?



Así, estimulada por jueces venales, la ciudad de Lima quedará en manos del desorden y no habrá forma de redimirla, ni de poner orden en sus calles.



Mientras eso ocurre, nada menos que con el auspicio y complicidad de un magistrado, en otros lugares de la capital se llevan a cabo actividades loables, que enaltecen el lugar en donde se realizan. Por ejemplo, la gran exposición de arte que se realizará a partir del miércoles 24 en el MAC (Museo de Arte Contemporáneo), de Barranco, que albergará la muestra internacional P.AR.C. (Perú Arte Contemporáneo), que vestirá de gala a la ciudad. (Augusto Elmore)

 


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