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20/Dic/2012
 
 
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Por @HaroldForsyth

Dallas

2263-mar-8

En Dallas (1963) asesinaron a Kennedy.

No conocía Dallas, mítica ciudad estadounidense que el mundo tiene muy presente por el asesinato del presidente John F. Kennedy, ocurrido allí el 22 de noviembre de 1963, y por la famosa serie televisiva que lleva su nombre y marcó época.

Y el Perú se acerca nuevamente a Dallas, ya que el próximo 2 de abril se reinician los vuelos directos entre Fort Worth-Dallas y Lima, lo que abre buenas oportunidades de negocios para nuestro sector privado.

Dicho sea de paso, el talentoso actor Larry Hagman, que encarnaba al villano JR Ewing en la serie, uno de los personajes más importantes de la historia de la televisión, murió hace pocos días dejando el recuerdo de una actuación casi de culto.

Dallas es una de las ciudades más extendidas de los Estados Unidos y una de las más ricas. Está entre las más globales del país y es sede de grandes corporaciones. Sin ser bella, tiene una interesante oferta cultural y su sociedad refleja la naturaleza amable y acogedora del texano.

“No te metas con Texas” es un lema del Estado con el que se advierte de las severas penas previstas para quienes violen la ley. Sin embargo, en Dallas se produjo un magnicidio que hoy, cuarenta y nueve años después, sigue generando polémicas y mantiene una gran presencia mediática, lo que aún impide que la ciudad termine de curar su herida emocional.

Cualquiera recuerda qué estaba haciendo al enterarse de la muerte de Kennedy. Aquel viernes, siendo un alumno de 1o. de media del Colegio Champagnat, supe del crimen cuando escuché a dos estudiantes mayores hablar de eso en el paradero del ómnibus. Por ese recuerdo, ha sido conmovedor estar en el mismo lugar del sexto piso del edificio desde donde Lee Harvey Oswald disparó tres veces contra el Presidente, dos de los cuales dieron en el blanco, justo cuando su caravana acababa de ingresar a la calle Elm para encaminarse a un almuerzo partidario destinado a recolectar fondos para su reelección. También hice el mismo recorrido y ubiqué los dos puntos en los que se produjeron los impactos.
En 2013, se conmemora el cincuentenario del fatídico suceso, lo que va a reabrir intensos debates y hará patente un dolor aún presente.

Sin ser un especialista en el tema ni mucho menos, siempre he pensado que Oswald actuó solo y ese criterio se encuentra ahora más arraigado que las tesis conspiracionistas para lo que han contribuido las investigaciones de Gerald Posner y Vincent Bugliosi.

En todo caso, no es una mala idea que los peruanos asumamos algunos de los conceptos del carismático presidente asesinado, por ejemplo cuando dijo: “no preguntes qué puede hacer tu país por ti. Pregunta, más bien, que es lo que tú puedes hacer por tu país”. (Harold Forsyth)

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El autor es Embajador del Perú en los Estados Unidos.

 


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