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Olor a Tinta En divertido relato un agente de la CIA va detrás de Gonzalo con inteligencia.

Es Elemental, Abimael

2260-culturales-8-c

Alejandro Neyra: ‘CIA Peru, 1985. Una novela de espías’.
113p. Estruendomudo (2012)

En la novela Chasse à l’homme au Perou Sendero Luminoso planea el asesinato del candidato presidencial Alan García. La ficción pulp del best-seller francés Gérard de Villiers es de 1985 y, como buena hija de su género, es verosímil a medias mientras condimenta la acción con erotismo de múltiples polvos y algo de humor. Perú es un país convulsionado, García el candidato moderado y Abimael la amenaza que la CIA quiere detener.

“¿Y quién podrá ahora defendernos?” se pregunta el joven diplomático protagonista de la reciente novela de Alejandro Neyra. La respuesta en la ficción francesa como en la suya es igual: Malko Linge, un James Bond austríaco y aristocrático, familiar antihéroe para los adictos a la producción en masa de Villiers. CIA Peru, 1985 es la supuesta historia real detrás de esa ficción.

Siendo obvio que lo de Villiers fue un brochazo grueso sobre la historia peruana, en la ligera novela de Neyra los detalles son a pincel. El crucial 1985 es el año de la visita del Papa, de un Frejolito presidenciable y la suma desorientación policial sobre SL.

Y ahí demuestra su utilidad el Linge de Neyra, más Holmes o de Baskerville que Bond (finalmente un guiño a la Dincote de 1992). Su persecución no es con balas, sino con deducciones. Y seducciones: la dupla que arma con el joven peruano tras los pasos de Guzmán lo lleva a verse nada menos que con Augusta la Torre –camarada Norah– en Miraflores. Un encuentro ideológico suavizado por un coqueto whisky. Recomendable. (Luis Aguirre)

 


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