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23/Ago/2012
 
 
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Pucha, yo en un Reality

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Ay, cholita, yo a estas alturas del precipicio sin fin que es la vida, no le digo no a nada. La vez pasada me llamaron del canal Nat Geo, hija, para proponerme participar en un reality de fuerte carácter étnico, tal cual me dijeron, y como yo mueeeeero por lo étnico dije, adónde firmo. Y firmé. Y claro, después me enteré de que la cosa era un poco más complicada, y paso a explicarte. El reality consistía en lo siguiente: un grupo de peruanos de diferentes códigos postales, o sea, pero todos súper conocidos en nuestro medio, o sea, somos convocados para pasar una semana en una aldea de mapuches en Osorno, al sur de Chile. Hija, la idea es ver cómo personas de occidente, pucha, sobrevivimos a condiciones de vida que corresponden a la Edad de Hierro, yo sé que tú me entiendes. Lo primero que pregunté a los de Nat Geo fue por el resto del grupete, y me contestaron que eran los siguiente personajes, agarra silla porque te vas a caer de culo. Melcochita, Lourdes Alcorta, Monique Pardo, Jimmy Santi, Susy Díaz, don Bieto y esta tu humilde servidora. Cuando me enteré el grito que pegué se debe haber sentido desde el Hotel Country, donde estaba el gringo huevón de la productora, hasta Tumbes, Jaén y Maynas, pero ni modo, el contrato ya estaba firmado y no me quedaba otra que participar. Hija, nos reunieron a todos en un salón del Country y casi me da apoplejía cuando vi entrar juntas a Susy Díaz con Lourdes Alcorta, que parecían respectivamente la iglesia triunfante y la iglesia mendicante, yo sé que tú me entiendes. Luego, Jimmy Santi, chola, a quien solo le faltaba el mantón de Manila. Monique Pardo era capítulo aparte, yo adoro a las mujeres con pasado y Monique lo tiene hasta la época de Candamo, chola, y estaba maravillosa con una minifalda de ñusta que le dejaba al aire unas piernas que te lo juro que parecían postes de circo pero de circo pobre, lindas, y esos ojos que tiene, que estoy segura deben haber hecho a Mike Jagger soñar con que se cepillaba a una anaconda y además bareback, qué quieres que te diga. En fin, sobre don Bieto no tengo nada que añadir, aparte que no sabía dónde esconder el rabo pero bueno. El asunto es que nos dieron las instrucciones. Todos íbamos a estar en condiciones realmente prehistóricas, con estos indígenas que desayunan caldo de mujer, almuerzan guiso de hombre y cenan los huesos que quedaron. Además, o sea, hablan lengua sin plural; es decir, si dicen “una casa”, dicen “casa” pero si se refieren a dos, dicen “casa casa” y no me quiero imaginar cuando quieren mencionar a la residencial San Felipe. Aparte, son agresivos, odian a los blancos (ahí Melcochita empezó a reírse a gritos y a la Alcorta la cara de búho con hipo se le acentuó más) y otra serie de lindezas. Bueno, de tripas corazón nos fuimos a Santiago (yo hice up grade a primera y no conocía a ninguno de mis compañeros de aventura, como te podrás imaginar) y del aeropuerto nomás nos llevaron a Osorno, que es bien bonito. La aldea de los mapuches se supone que estaba a media hora de la ciudad y cuando llegamos, puta madre, pensé que estábamos en Suiza, chola, unas casas regias de campo con sus cercos y sus vacas gordas y sus tractores, con riego por goteo, platos de televisión, no sabes. Antes de que yo preguntara nada nos llevaron a un galpón donde sí, pucha, la cocina era de leña, había un horno de pan hecho con cascajos, en lugar de camas teníamos pellejos de carnero y un montón de bacinicas en un rincón. “¿Ahí nos vamos a ver con Pilar?”, preguntó Monique cuando vio las bacinicas, a lo que Susy Díaz respondió, “No solo con Pilar, ahí le vas a mandar faxes a Alan García”. Yo no entendía nada pero ya me estaba preocupando, chola. Pero en ese momento viene el gringo de Nat Geo y nos dice que en instantes agarremos nuestras petacas que nos regresábamos a Lima, que nuestros contratos quedaban rescindidos y que del asunto no se hablaba más. ¿Y sabes tú lo que había pasado? Muy simple, los programas de televisión chilenos tipo Magaly, que nada les envidian a los de acá, comenzaron a decir que éramos unos racistas y discriminadores de indios. ¿Te imaginas a Susy Díaz, por el amor de dios, discriminando a un indio? Ay, si serán. Pero regio, ¿no? Chau, chau. (Rafo León)

 


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