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La Bancada de Isaac Humala

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El discurso de Jiménez puso el acento en la reforma del sector Seguridad y Defensa.

El jefe de una oposición que llama “pobre diablo” al Premier y “borrachita de poder” a la primera dama.

Entre morirme tranquilo y un cataclismo, pagaría por ver el cataclismo”.
Isaac Humala.

Las pitadas al cigarrillo, siempre. Las pesadas bolsas en los ojos. Los cuchillazos repartidos sin alteración en la voz.

¿Qué puede hacer el Presidente para taparle la boca a su padre? ¿Para evitar que el New York Times y la revista Time dejen de reparar en ese circo de los horrores que es su familia?

“El Perú es un país de ladrones”, sentencia el taita para restarle importancia al nuevo lío de su hijo Alexis.

Y varias de sus declaraciones ya ni siquiera tienen sentido. Especuló que Alexis pudiera estar secuestrado y por eso no salía a dar la cara.

“Esta empresa es de 2001. Tiene 11 años”, calculó sobre Krasny Perú, que licitaba suministros médicos con el Estado.

Mauricio Mulder dice que lo suyo pasa de lo político a lo psiquiátrico.

La consanguinidad que aquí minimiza para hacer negocios lo es todo en su concepción aristócrata de la política. Su decepción es tan profunda porque el plan probeta concebía presidentes intercambiables con su apellido. Si Ollanta fracasa, Antauro lo puede relevar, le dijo hace algunos días a la agencia AFP.

“Estaba concebido así antes que nacieran”.

Luego de la reacción del gobierno frente al caso de Alexis, calificó a Ollanta de “Al Capone peruano”. A la primera dama le increpó por estar “borrachita de poder” y gustarle “el dinero como caramelo”.

Los epítetos fueron graneados para el premier Juan Jiménez, al día siguiente de su presentación en el Congreso.

“¿Dónde está Juan Jiménez?”, se preguntó luego que éste anunciara la investigación a Alexis. “Es un miserable, un pobre diablo que ni siquiera sabe bien de derecho. Ya habrá tiempo para que yo lo desenmascare. Es un pendejo”.

Habla del jefe de gobierno de su hijo mayor, el Presidente.

Don Isaac podría haber sido el congresista más soez de la oposición durante la presentación del gabinete el lunes 20, y eso que no falta competencia. Pero la verdad es que cumple un triste papel como vocero de su bancada disfuncional.

EL DISCURSO DEL PREMIER

Jiménez fue una de las víctimas del efecto Alexis. La noche anterior a su intervención los programas dominicales sirvieron una bandeja de denuncias que justo en ese momento fueron bocatto di cardenale para la oposición.

En el Parlamento parecía que la audiencia se había equivocado de cine.

El tono del discurso del premier estuvo en la línea de lo esperado a partir de sus intervenciones anteriores. Marcaron la pauta la inspiración en los principios republicanos, la austeridad del Estado y el homenaje a los otrora “concertadores” que pasaron por el hemiciclo.

Sus menciones iniciales en el discurso de 47 folios incluyeron a Ramiro Prialé, Fernando Belaunde, Víctor Raúl Haya de la Torre, Roberto Ramírez del Villar, Alfonso Barrantes y Valentín Paniagua.

Jiménez, como se lee más abajo, también puso la valla alta en sus anuncios sectoriales.

Pero luego los congresistas se enfrascaron en un interminable debate –realmente inacabable, casi en la marca de las doce horas– que abundó en insultos y volvió a poner de relieve durante varios momentos el bajo nivel parlamentario. La calistenia democrática también recordó los vicios que se le achacan al Legislativo (ver entrevista con Enrique Bernales).

La denuncia del programa Panorama sobre compras públicas a la empresa del hermano del Presidente, inscrita en el registro de proveedores del Estado aunque lo impida la ley, reencausó el debate.

Simultáneamente el programa Cuarto Poder en canal 4 puso al descubierto la filtración en el programa Pensión 65, insignia del Presidente. El suegro del alcalde beneficiado en Supe, Barranca, confesó que la pensión recibida le “ayudaba a pagar el cable”. El fujimorismo ya pide se interpele a la ministra de Inclusión Social, Carolina Trivelli.

Ambas denuncias dieron en el blanco en dos frentes muy sensibles para Ollanta Humala: El gran dolor de cabeza que es su familia y la bandera política de los programas sociales.

Importante si se toma en cuenta que Humala ve cada vez más erosionada su base electoral original. Tiene un 40% de popularidad según la última encuesta de Ipsos-Apoyo, pero si se dispara al 54% en el sector socioeconómico A, baja a 35% en el E.

El martes 21, Jiménez y el alcalde de Trujillo César Acuña, que preside la Asociación de Municipalidades del Perú (AMPE), pidieron no “deslegitimar o destruir” un programa que funciona a partir de unos casos de filtración descubiertos en un distrito.

Fueron indudables golpes al plexo presidencial, que se sumaron a otras denuncias televisivas sobre el lamentable estado de la tropa policial en el VRAEM.

Pero como suele ocurrir en la correa de transmisión de los medios limeños, los escandalillos de sangre (familiar, entiéndase) y pequeñas corruptelas disminuyen muertes como las de los 5 efectivos del Ejército emboscados por narcoterroristas la semana pasada en Mazángaro (ver más).

SEGURIDAD ARRIBA

El discurso de Jiménez puso el acento en la reforma del sector Seguridad y Defensa. Fue esa la primera de las diez prioridades que delineó en su discurso y ocupó una cuarta parte de toda la intervención.

El Primer Ministro subrayó que, al no arribar a consenso, al Ejecutivo no le fueron otorgadas las facultades legislativas en materia de Seguridad Ciudadana. Anunció en cambio que en breve será remitido el paquete de modificaciones legislativas y esperó que “sea atendido con la premura y urgencia que se requiere”.

Destacó los próximos proyectos de ley contra la criminalidad organizada, la que perfecciona la reiteración y reincidencia en delitos menores, la de interoperatividad de las agencias de control penal, la de creación del Registro Público de violadores sexuales y pedófilos, la de negacionismo (a la manera alemana, “penalizaremos a aquellos que buscan intervenir en la vida política del país sobre la base de negar la barbarie terrorista que vivió el país”), la de juzgamiento por excesos en el ámbito de la protesta y la de eficacia a la persecución del delito bajo el nuevo Código Procesal Penal.

En el ámbito policial detalló el fortalecimiento de las comisarías y “la compra más grande que se ha hecho en años” en materia de equipamiento: desde patrulleros inteligentes hasta cuatro helicópteros para reaccionar de inmediato ante eventos criminales. Esto último tiene una inversión asegurada de S/. 93 millones y la compra de chalecos antibalas y equipos antimotines por otros S/.30 millones.

La tecnología de vanguardia es siempre una promesa seductora en materia de lucha contra el crimen. El espejismo hi-tech disimuló el pesado fardo que carga el Ejecutivo con la reforma salarial de policías y militares, materia de facultades delegadas solicitada por el Ejecutivo y cuyo plazo vence en la primera quincena de noviembre.

Wilfredo Pedraza es el cuarto ministro del Interior en los primeros 12 meses de gobierno. El Ejecutivo pretende una reforma vasta y ambiciosa en un sector sensible pero cuyo despacho está tan movido como maraca de brujo.

El Primer Ministro fue particularmente severo con el Poder Judicial. “Señores jueces, señores fiscales, más esfuerzo, más interés por los problemas del país”, reclamó. Jiménez recordó que en los últimos seis años se le ha duplicado el presupuesto al Poder Judicial.

Dejó la sensación de hacer leña del árbol caído del Poder Judicial, que tiene 18% de aprobación según la última encuesta de Apoyo pero cuyo presidente es César San Martín, magistrado de trayectoria singularmente proba al que el gobierno debería apoyar con mayor energía si de fortalecer la democracia se trata. Esto se añade a la reciente y notoria ausencia de Humala durante la celebración del Día del Juez (CARETAS 2244). Desde el Ejecutivo siempre es fácil pretender crecer a partir de las miserias de los otros dos poderes, pero la última semana recuerda que los titulares dan muchas vueltas.

El nivel de detalle no se mantuvo en lo referente a las Fuerzas Armadas. Jiménez remarcó el esfuerzo para mejorar el trabajo de Inteligencia en el VRAEM (“por su propia naturaleza es una labor paciente y silenciosa”) y que, mientras se afina la anunciada Central de Compras que acelere los procesos, se mejorarán las condiciones de las instalaciones en las zonas de combate.

Y todavía menos elaboración hubo en materia de conflictos sociales. Como ocurrió el 28 de julio, la palabra Conga no se pronunció y el Premier se limitó a explicar la creación de la Oficina Nacional de Diálogo y Sostenibilidad.

Así, aunque no dejó de tener pasajes muy interesantes, “picó” sobre los cambios en las relaciones con las empresas extractivas, las reformas del servicio civil y la educación (ver desmenuzado presupuestal en Mar de Fondo), la aceleración de la inversión (con US$10 mil millones en proyectos de Asociaciones Público Privadas hasta el 2013) y el “vasto programa de inversiones” en el sector Transporte y Comunicaciones (con S/.286 millones en carreteras del VRAEM de aquí a fin de año).

Para el final dejó la controversia de La Haya y reconoció que entra en una “etapa crucial”. Se trata de uno de los temas de fondo que marcará al país de aquí al próximo año. Otro es la potencialmente grave crisis energética que puede experimentar el país con el gasoducto de Camisea a tope, y las obras de ampliación paralizadas desde el secuestro de trabajadores por parte de los narcosenderistas Quispe Palomino en abril. Sobre aquello el Premier no pronunció palabra. Ahí se vuelve a recordar la gravedad de amenazas más silenciosas que la familia del Presidente.

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