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Policiales Este es uno de esos casos en que tanto el muerto como el escenario del hecho de sangre tienen antecedentes escabrosos.

El Edificio Maldito

8 imágenes disponibles FOTOS 

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‘Pinocho’ seguramente se suicidó, pero no era el único de los inquilinos de Henríquez con antecedentes penales.

Lo que ocurrió en el departamento 201 del edificio sito en la calle Bellavista 334, de la urbanización Las Casuarinas, es todavía materia de investigación policial. Sucede que a eso de las 7 de la mañana del miércoles 29 un disparo de pistola Beretta 9mm penetró debajo de la oreja derecha de Jaime Enrique Rojas Canevaro, fulminándolo.

Rojas Canevaro, alias ‘Pinocho’, de 38 años, tenía, por cierto, un prontuario tan pesado como el arma de guerra que lo mató.

Registraba 15 denuncias entre 1997 y enero de este año. Las acusaciones por lesiones graves, apropiación ilícita y tráfico de drogas se repiten en diversos procesos. En 2003 registró 2 denuncias por robo agravado y en 2006 fue acusado de “maltrato familiar”.

Al llegar la policía encontró a ‘Pinocho’ tendido a un costado de su dormitorio.

MARIBEL ESTABA

Allí estaba también Maribel Velarde, 35, conocida vedette y pareja del occiso desde hace seis meses.

Había pasado la noche con el susodicho en el departamento que éste alquiló hace un año a Roberto Henríquez Goycochea, el constructor del edificio.

No está claro si Henriquez se presentó como gerente de Inversiones e Inmuebles Lima SAC o de Creativa Constructora e Inmobiliaria, pero él era y es el dueño presunto de ese multifamiliar.

Henríquez, sin embargo, no puede vender legalmente esos departamentos porque, habiendo burlado en el 2007 la licencia de construcción, la Municipalidad de Santiago de Surco no solo no ha emitido la conformidad de obra sino que ha venido reclamando la demolición parcial del inmueble por razones de seguridad.

Para Maribel Velarde era su propia seguridad la que más le preocupaba esa mañana.

Según ella, estuvo en alto riesgo cuando Rojas Canevaro recibió en su celular un texto que decía “¡cachudo!”.

‘Pinocho’ se puso frenético, la derribó, la arrastró de los pelos por el suelo, le colocó en la boca la pistola y luego, cambiando de parecer, se metió un balazo.

Cuando llegó la División de Homicidios encontró también a dos hombres en el departamento: Christián Marcial Marcial y Aldo Castagnola Bejarano.

Maribel declaró que eran sus amigos y que en su desesperación optó por convocarlos telefónicamente.

La Policía se llevó a los tres para proceder con los interrogatorios de rigor.

Flotaba una pregunta: ¿cómo es que un personaje tan curtido como Rojas Canevaro, y aun mediando alcohol y drogas, pudo haber perdido los estribos a tal extremo azuzado por una incitación tan primaria?

Sin embargo, tanto Velarde como sus amigos dieron negativo para la prueba de absorción atómica, mientras que dio positivo para la víctima, por lo que se presume el suicidio.

ESTA VEZ LE TOCA

Quien no parece que va a esquivar esta vez las exigencias de la ley es Roberto Henríquez Goycochea.

En su edición Nº 1992 del 6 d septiembre de 2007, CARETAS dio cuenta de cómo este empresario inmobiliario estaba construyendo un edificio de entre 6 y 7 pisos con una licencia para 4.

La nota se tituló ‘Prepotencia sísmica’.

CARETAS dio cuenta de las tres multas que ya le había aplicado la Municipalidad de Surco por “efectuar construcciones antirreglamentarias”, por “construir efectuando variaciones en el proyecto aprobado sin autorización municipal” y “por no acatar la orden de paralización de obra”.

Ello no obstante, utilizando la infinita (y sospechosa) tolerancia de juzgados contencioso administrativos que admiten impugnaciones irracionales (a pesar de que tienen la facultad de rechazarlas), Henríquez fue terminando su edificio y reclutando a sus primeros inquilinos.

Entre ellos estuvo Hernán Bahamonde La Hoz, cuyo chofer, al ser requerido rutinariamente por un vigilante de la Asociación Las Casuarinas que se identificara, se bajó del auto y le metió un cabezazo.

Bahamonde se libró de ese fiel acólito, pero después surgieron ciertas versiones sobre sus antecedentes y éstas se complicaron cuando el 14 de enero envió una curiosa solicitud a la Asociación.

La hizo “como propietario del departamento 401 ubicado en la calle Bellavista 334” y pidió que se le informara sobre el “ingreso y salida de vehículos y/o personas... que me hayan mencionado... como visitas, amigos y/o empleados”.

Él, mientras tanto, desapareció del barrio.

LAS DOS PUERTAS

Su habitáculo, sin embargo, no pertenece a Las Casuarinas. Sucede que tiene dos entradas ese edificio, estando su verdadera dirección en la calle 9 (o Las Violetas) de la colindante urbanización Casuarinas Sur.

Henríquez, como otros dos tragalotes, construyó utilizando una pendiente para sacar más pisos por metro cuadrado. Fue en la penosa época del alcalde Juan Manuel del Mar.

Bahamonde, pues, pedía un servicio (el de la vigilancia) que no le corresponde y por el que no paga.

Además, ¿es tan gil de haberle comprado un departamento a Henríquez, por más amigo que pueda ser de él, sin los papeles en regla?

Ésta y otras preguntas indujeron a ciertos vecinos y a CARETAS a investigarlo.

Una consulta sobre su RUC estableció que Hernán Antonio Bahamonde La Hoz es un contribuyente con “baja de oficio” desde 2008 y que su condición es de “no habido”.

Y se añaden 12 referencias penales.

Allí figuran desde estafa y otras defraudaciones evaluadas en la 24a Fiscalía Provincial de Lima en 1996 hasta “violencia y resistencia a la autoridad” denunciadas en 2002 en la 7a Fiscalía Penal del Callao y, naturalmente, “defraudación tributaria” en 2008 y 2011.

ACCIÓN MUNICIPAL

Bahamonde es, pues, otro de los vecinos que trajo Henríquez.

Pero ahora su edificio –denominado como “edificación Nº 040”– en el municipio finalmente se enfrentará con la empeñosa administración del nuevo alcalde de Surco Roberto Gómez Baca.

Hace poco la Primera Sala Especializada Contencioso Administrativa de Lima ha determinado que se proceda con la demolición parcial del inmueble y a la cobranza coactiva de las multas.

EL “EXPERTO” HENRÍQUEZ

Pero mientras eso sucede, Henríquez ha vuelto a demostrar que el Perú es un país de desconcertadas gentes.

Este lunes apareció en la primera plana de la sección Gestión del diario El Comercio como un experto digno de consultarlo para establecer el precio de los terrenos en Lima.

Más aún, dedica Gestión toda su página 4 a quien figura como “gerente general de Inversiones Lima, matriz de Creativa”, empresa que según el entrevistado “desarrollará 22 proyectos inmobiliarios por US$ 70 millones”.

Lo notable de las desopilantes afirmaciones de Henriquez en Gestión es que reproducen exactamente lo que dice una página web que más parece publicidad.

El magnate Henríquez también afirma en Gestión e Internet que los ingresos de su empresa crecieron en 70% el año pasado.

Si es así bien puede pagar las multitas que le debe a Surco.

 


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