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Policiales ‘Peter Ferrari’ celebra devolución de 99 kilos de oro. La red familiar y un colaborador eficaz que lleva a la red Orellana.

Lingotes y Primotes

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Peter Ferrari

Pedro Pérez Miranda asistió a fiesta de Halloween en el Jockey Club, rodeado de modelos y guardaespaldas. El caso del ‘secuestro’ de 304 kilos de oro sigue teniendo escandalosas ramificaciones.

El 31 de octubre, Pedro Pérez Miranda, más conocido por sus amigos de la farándula como Peter Ferrari, celebró por anticipado la devolución de su cargamento dorado. Con el ‘mueve el totó’ como la banda sonora de su entrada, Ferrari irrumpió con una guapa chica del brazo. Vestía de gánster, con un puro en la boca y un rosario de oro macizo que le colgaba del cuello. Lo rodeaban unos diez guardaespaldas.

Como atestiguaron los asistentes, los mozos se peleaban por servirle el champán que prefiere en estas ocasiones. Y es que había motivos para festejar. Días después, el viernes 5, la Comisión Nacional de Bienes Incautados –CONABI– hizo entrega oficial de los 99 kilos con 843 gramos de oro, que retornaron a las bóvedas de la empresa Hermes, aquí el depositario judicial, por una medida cautelar de embargo a favor de la empresa Sumaj Orkro, vinculada a Ferrari (CARETAS 2409).

Así lo dispuso el 33° Juzgado Civil de Lima bajo el Expediente N° 15883-2014. El documento favorece a Sumaj Orkro y falla en contra de la compradora norteamericana Kaloti Metals. Pero en realidad se trataría de una argucia, por resolverse con una conciliación, para que los lingotes de oro queden listos para volar a Miami.

Los casi 100 kilos de oro, valorizados en US$ 6 millones, fueron incautados en marzo por la Dirección de Investigación de Lavado de Activos luego que no pudiera comprobarse su origen legal.

Las autoridades sospechan que los embarques de oro de Orkro son parte, a su vez, de los 304,56 kilos que elementos asociados a Ferrari ‘secuestraron’ de los almacenes de TALMA el pasado 3 de enero del 2014 (CARETAS 2339).

La cautelar del juzgado civil se produjo mientras se dirimía una controversia de competencia entre dos salas sobre la denuncia de la Segunda Fiscalía Supra Provincial de Lavado de Activos.

El mismo día de la publicación de CARETAS 2409, la Corte Suprema solicitó información sobre el caso para analizar y decidir qué despacho es competente. Pero mientras tanto el oro ya fue “recuperado” por la puerta trasera.

A fines de diciembre se debería estar concluyendo el informe final de la investigación para dar inicio al juicio oral por lavado de activos en contra de Alberto David Miranda Pando, representante de Sumaj Orkro y primo de Ferrari.

Como si fuera poco, las acciones de amparo se siguen presentando, para tratar de recuperar los cargamentos de oro incautados por el Poder Judicial. En junio pasado un nuevo personaje salió a la luz y trató de recuperar el cargamento de 126 kilos oro embargado en Talma en enero del 2014 (igual, posiblemente procedente del ‘secuestro’ de los 304 kilos). La empresa americana NTR Metals Miami presentó un amparo en lo civil en uno de los juzgados del Callao, pero el juez Ramiro Vila confirmó la incautación. En respuesta, Miranda Pando presentó otra acción de amparo en agosto.

Se habrían creado veintiuna empresas, todas vinculadas a Pedro Pérez Miranda. Tan solo cuatro de ellas, y en un periodo de un año, han exportado 14 toneladas de oro con un valor de US$ 615 millones de dólares, según la Fiscalía de Lavado de Activos. Sería una de las más importantes organizaciones dedicadas a la importación de oro ilegal.

Su abogado, Carlos Torres Caro, recordado por ser candidato a la vicepresidencia del humalismo el 2006, dice que Ferrari: “Es la cabeza de una lamentable persecución, por el solo hecho de haber tenido procesos antes”. En los 90 pasó una temporada en la cárcel, acusado de exportar oro ilegal y lavar dinero para el cártel colombiano del Valle del Norte.

EL COLABORADOR EFICAZ

La corrupción tizna toda la historia.

La incautación original de los 304 kilos en los almacenes de Talma fue tramitada por la Procuraduría de la SUNAT, que tiene competencia en casos relacionados con exportación.

Minerales Rivero, que era la empresa representada por Miguel Ángel Rivero, primo de Ferrari, interpuso una cautelar ante el Juzgado Mixto de Campo Verde, Ucayali, que fue concedida por el juez Wenceslao Portugal Cerruche.

Sin notificar a la SUNAT, el 3 de enero de 2014, la abogada de Minerales Rivero, Blanca Rosa Paredes –vinculada a la red de Rodolfo Orellana– se acompañó de Benedicto Jiménez y un grupo de policías para ‘secuestrar’ el oro.

El procurador de la SUNAT, Antenor José Escalante, trasladó el caso a la entonces procuradora de Lavado de Activos, Julia Príncipe. Además, la SUNAT insistió permanentemente con sus procuradores ante el Poder Judicial de Ucayali.

En mayo de este año fue apresado Francisco Boza Olivari, expresidente de la Corte Superior de ese departamento. También le echaron el guante a Portugal Cerruche.

Clave resultó la versión de un colaborador eficaz que contó cómo, en el caso del oro, se pagaron US$ 200 mil dólares para obtener la resolución. Desde entonces esta fue revertida y el Poder Judicial ha demandado la devolución del oro. Pero Rivero no ha informado dónde está. Es un escándalo, pero el fiscal provisional de Campoverde, Edgardo Granada Oquendo, archivó el caso y dejó a Rivero tranquilo.

La red del preso Orellana ayuda a sus amigos, sigue moviendo millones, y no pasa nada.

 


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