sábado 20 de julio de 2019
Usuarios
e-mail:
Contraseña:
¿Olvidó su contraseña?
InstruccionesHáganos su Página de InicioAgréguenos a sus Favoritos
 
 
 
Edición 2212

22/Dic/2011
 
 
Secciones
Acceso libre Nos Escriben ...VER
Acceso libre ActualidadVER
Acceso libre MediosVER
Acceso libre Opinión VER
Acceso libre Resistencia 2010VER
Acceso libre LibroVER
Sólo para usuarios suscritos Bienes & Servicios
Acceso libre CulturaVER
Sólo para usuarios suscritos Caretas TV
Sólo para usuarios suscritos Disco Duro
Sólo para usuarios suscritos El Misterio de la Poesía
Acceso libre Conc. CanallaVER
Sólo para usuarios suscritos Quino
Acceso libre ArteVER
Acceso libre Fe de ErratasVER
Columnistas
Sólo para usuarios suscritos Raúl Vargas
Acceso libre Gustavo GorritiVER
Sólo para usuarios suscritos Augusto Elmore
Sólo para usuarios suscritos China Tudela
Acceso libre Luis E. LamaVER
Suplementos
Acceso libre La Copa IlustradaVER
Acceso libre Región LimaVER
Ediciones
anteriores


Última Edición: 2460
Otras Ediciones Anteriores
 
 

Inicio > Revista

Nacional Las luchas de María Alejandra Villanueva y Sandra Céliz por la no discriminación a personas con síndrome Down.

Batalla con Derecho

2212-down-1-c

Sandra Céliz junto a su compañera, su madre. Rímac ha ofrecido disculpas pero apelará el fallo.

Dos mujeres, de 25 y 30 años respectivamente, miembros de la Sociedad Peruana de Sindrome Down, han demostrado en el último año que están dispuestas a luchar para que ni ellas ni ninguna otra persona con síndrome Down sea discriminada por tener un cromosoma 21 de más. Ellas, con el decidido apoyo de la Defensoría del Pueblo, han ganado batallas importantes contra la discriminación en nuestro país.

María Alejandra Villanueva, 30 años, llegó hasta la ONU en Nueva York el pasado 8 de setiembre, a dar testimonio de la batalla que venía dando desde marzo 2010 para recuperar su derecho al voto, que el Reniec le había negado junto a 23,273 personas con discapacidad psicosocial e intelectual. Sin norma legal que sustentara la discriminación, después de 20 meses Reniec reconoció que debía “subsanar el error” y ha iniciado una campaña nacional para entregar un nuevo DNI, con mesa de sufragio y sin las palabras “discapacidad mental”, a las personas que fueron discriminadas y que sienten, como Maria Alejandra, que su dignidad fue pisoteada.

La Coordinadora Nacional de Derechos Humanos decidió otorgar este año una mención honrosa a Maria Alejandra por su lucha por un derecho que va más allá del derecho al sufragio, pues las personas que no votan no pueden firmar contratos, cobrar cheques, trabajar, ya que en la práctica se les impuso una “interdicción administrativa”, tal como reconocieron los propios funcionarios de Reniec.

A Sandra Céliz (25 años) le gusta la repostería, es campeona en gimnasia rítmica y forma parte de la empresa de catering Mis Detalles. Ella declara que tiene los mismos sentimientos que cualquier otra persona, que quiere trabajar, que se enamora, que sabe tomar decisiones. Nosotros merecemos respeto, somos iguales ante la ley, no somos zapatos ni siniestros.

Rímac comparó el cromosoma 21 extra, causal del síndrome Down, con una talla extravagante en una tienda de zapatos, aduciendo que no está obligada a contar con pólizas para personas con SD. Para Rímac Seguros, Sandra es un siniestro. Por ello, desde hace catorce meses, le niegan un seguro de salud que sí están dispuestos a otorgar a sus padres y hermanos. Su familia estuvo incluso dispuesta a pagar una prima adicional, pero la negativa los llevó a denunciar la discriminación ante Indecopi, que el pasado jueves 15 emitió un fallo sancionando a Rímac Seguros en una acción sin precedentes en la región latinoamericana. La resolución establece una multa de 50 UIT (180 mil soles), contratar con la persona afectada (Sandra) e investigar a las demás aseguradoras para impedir prácticas discriminatorias.

La negativa de Rímac a asegurar a Sandra afecta su derecho a la salud, y llevada al extremo, afecta incluso su derecho a la vida, atentando contra la Constitución, contra el Código del Consumidor, contra la Ley de no Discriminación y contra la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, que el Perú firmó el año 2007 y ratificó en 2008. (Escribe: Liliana Peñaherrera Sánchez)

 


anterior

enviar

imprimir

siguiente
Búsqueda | Mensaje | Revista