martes 16 de julio de 2019
Usuarios
e-mail:
Contraseña:
¿Olvidó su contraseña?
InstruccionesHáganos su Página de InicioAgréguenos a sus Favoritos
 
 
 
Edición 2187

30/Jun/2011
 
 
Secciones
Acceso libre Nos Escriben ...VER
Acceso libre SeguridadVER
Acceso libre EntrevistasVER
Acceso libre Medio AmbienteVER
Acceso libre FútbolVER
Acceso libre Copa AméricaVER
Acceso libre Ellos&EllasVER
Sólo para usuarios suscritos Bienes & Servicios
Acceso libre CulturaVER
Sólo para usuarios suscritos Caretas TV
Sólo para usuarios suscritos El Misterio de la Poesía
Acceso libre Conc. CanallaVER
Sólo para usuarios suscritos Quino
Acceso libre Fe de ErratasVER
Columnistas
Sólo para usuarios suscritos Raúl Vargas
Acceso libre Gustavo GorritiVER
Sólo para usuarios suscritos Augusto Elmore
Sólo para usuarios suscritos China Tudela
Suplementos
Acceso libre LANVER
Acceso libre MTCVER
Ediciones
anteriores


Última Edición: 2460
Otras Ediciones Anteriores
 
 

Inicio > Revista

Opinión Por: ANDRÉS VELASCO

Crisis Financiera y Control de Capitales

2187-project-1-c
Pocos debates más extraños que los relacionados con los controles de capital. La vehemente respuesta de un banquero o un economista que adhiera las corrientes predominantes es que los controles de capital no funcionan: Los especuladores pueden evadirlos a bajo o ningún coste. En cambio, los países no deben adoptarlos por costosos. ¿No es esta lógica un poco torcida?

La siguiente etapa del debate es igual de extraña. Al enfrentar aumentos repentinos y potencialmente desestabilizadores de flujos de capital no son recomendables los controles de capital, pero sí es aceptable un grado de regulación prudencial. El argumento: los controles de capital discriminan entre operaciones en función del país de residencia de las partes involucradas, y eso es malo. La regulación prudencial discrimina sobre la base de la moneda de denominación o vencimiento de la transacción, y eso es bueno.

Ese ha sido el debate hasta hace poco. El Fondo Monetario Internacional (FMI), en el pasado enemigo declarado de los controles de capital, introdujo el cambio. Ahora, el FMI sostiene que la regulación prudencial debe ser una herramienta a disposición de los políticos prudentes.

Otro gran cambio se origina en los mercados emergentes de rápido crecimiento, muchos de los cuales, frente a los grandes flujos de dinero procedentes de los países industrializados de crecimiento lento, y conscientes de los costes que pueden conllevar los flujos de capital volátiles de gran volumen, han optado por aplicar controles de capital. Brasil, Indonesia, Corea del Sur, Tailandia y Taiwan han introducido recientemente desincentivos a la entrada de capital. Otros países emergentes, como Perú, han endurecido las regulaciones prudenciales internas con el mismo objetivo.

Quienes afirman que los controles de capital son ineficaces rara vez especifican en qué se supone que los sean. Un estudio reciente de Marcos Chamon, Atish Ghosh, Jonathan Ostry y Mahvash Qureshi, economistas del Departamento de Estudios del FMI, concluye que los controles de capital, en la medida que reducen la deuda nacional de corto plazo en moneda extranjera, acotan la vulnerabilidad de los países a las crisis financieras.

El FMI analizó el impacto de la presente crisis financiera mundial en 50 países comparando el rendimiento económico entre 2008-2009 y 2003-2007. Concluyó que los países con controles de capital respondieron de mejor manera a la crisis: los índices de crecimiento cayeron menos. Estaban expuestos a menor apalancamiento y fuga de flujos de capital.

Cierto que los controles de capital no pueden resolver todos los problemas: el mismo estudio muestra que son relativamente ineficaces en la prevención de los auges de crédito, otra de las principales causas de la vulnerabilidad económica. Muchos factores además de los flujos de deuda externa pueden provocar que los bancos abandonen toda prudencia y comiencen a prestar de modo temerario.

Pero el documento también subraya que las políticas prudenciales nacionales –tales como la limitación de los préstamos hipotecarios a un determinado porcentaje del valor de la propiedad o el aumento de los requisitos de capital de los bancos durante los periodos de auge económico– pueden ser eficaces para contener ‘booms’ del crédito. Esto sugiere que los controles de capital y las políticas prudenciales pueden complementarse.

Tampoco estas conclusiones sugieren que los controles de capital no impliquen coste alguno. Por ejemplo, como la economista del MIT Kristin Forbes ha documentado, aumentan el costo del financiamiento para las pequeñas y medianas empresas. (Por: Andrés Velasco*)

-------------------
* Andrés Velasco fue ministro de Hacienda de Chile.
Copyright: Project Syndicate, 2011. www.project-syndicate.org
Para escuchar un podcast de este comentario en inglés,
utilice este vínculo: Traducido del inglés por David Meléndez Tormen

 


anterior

enviar

imprimir

siguiente

Ver más en Opinión
Crisis Financiera y Control de Capitales
La Alquimia Del Chino

Búsqueda | Mensaje | Revista