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19/May/2011
 
 
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El actor de la novela ‘Lalola’, de Frecuencia Latina, habla de su vida delante y detrás de cámaras.

A Quemarropa: Paul Martin

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ACTUACIÓN. En el colegio descubrí mi pasión por el arte escénico y desde ese momento, hace 25 años, no he dejado de actuar. Cuando le conté a mi padre que quería ser actor se asustó mucho, tenía miedo de que su hijo no tuviera plata para vivir y, como plan de contingencia, me metió a estudiar sicología. La verdad es que esta carrera no era para mí y no pasé del cuarto ciclo. Yo he nacido para ser actor, y he demostrado que la actuación te permite vivir y hasta mantener una familia. ‘NATACHA’. Fue la sétima novela que hice, pero fue allí, en el año 90, cuando me llegó la fama. La verdad es que mi personaje, Raúl, nunca me gustó desde el punto de vista actoral porque era gramáticamente plano. A mí me gustan los personajes que pasan por situaciones extremas: de ira, de violencia, de locura…como el virrey loco de barba larga que interpreté en la novela ‘Eva del edén’. PERSONALIDAD. Soy juguetón y bromista, pero muy reflexivo cuando hay que serlo. También soy obsesivo. En la obra musical ‘Casi normal’, por ejemplo, me obsesioné mucho con el papel que iba a interpretar, el de un padre de familia que hace de todo por mantener a su familia unida, porque fue todo un reto para mí, y aunque no tenía tiempo para los ensayos dije, ‘Yo haré esta obra’. FAMILIA. Intento mantenerla siempre alejada de las cámaras. No me gusta exponerla. Viviana, mi esposa desde hace cinco años, es una mujer encantadora. Y mi hijo, Maurice, de cuatro años, es el mayor logro de mi vida. Me esfuerzo por ser el mejor papá del mundo, siempre muy cariñoso pero imponiendo reglas, pero sé que es dificilísimo. El año pasado participé en la obra infantil ‘Viaje a la luna’ solo por él, para que me viera actuar, y fue maravilloso porque fue a verla como veinte veces, ¡le encantó! MÚSICA. La cubana y la italiana son mis preferidas. Me gustan el grupo ‘Buena Vista Social Club’ y el cantante Lucio Dalla. Pero también me gustan la salsa y el rock n’ roll de Paul McCartney, aunque no fui a verlo porque las entradas estaban carísimas. Comprar dos entradas me salía lo mismo que un fin de semana con mi esposa en Máncora, y definitivamente prefiero ahorrar ese dinero para el viaje. PLATOS FAVORITOS. De niño me gustaban el ají de gallina, el arroz chaufa y los frejoles con seco que preparaba mi mamá. Ahora me parece súper bueno el cebiche que prepara el chef Adolfo Perret. ¿Mi esposa cocina? Bueno, cada tres años y medio me sorprende con un lomo saltado espectacular, jajaja. Eso sí, hace unos sándwiches mostros, con jamón, queso, huevo, pollo, tomate y lechuga. ACTOR PREFERIDO. Robin Williams. Me gusta porque es polifacético, es un camaleón. Este actor puede interpretar al personaje que quiera y siempre termina luciéndose. Su mejor actuación está en la película ‘Patch Adams’, donde se deja ver tierno, gracioso y muy interior. VICIOS. No fumo, no tomo…no bailo pegadito. Si veo un cigarro prendido en el cenicero le echo agua para que no humee. El trago no me gusta. Y no tengo tiempo para salir a bailar. Hace cinco años, cuando me casé con Viviana, mi vida cambió: dejé de ser un jaranero para convertirme en un tío deportista. LA MUJER MÁS GUAPA. La actriz estadounidense Halle Berry. Es guapa, elegante y tiene buenas curvas. Me cautivó desde que la vi en la película ‘Fiebre salvaje’. Aunque pensándolo bien, creo que la mujer más guapa que conozco es mi esposa, pero mejor no lo digo para no sonar huachafo. PERÚ. He vivido un año y medio en Los Ángeles y tres años y medio en Guayaquil, y de lejos nuestro país es el mejor. Antes que por su maravillosa comida o por su espectacular geografía, yo me quedo a vivir en el Perú por la calidez de su gente. Me siento orgulloso de ser peruano.

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