martes 16 de julio de 2019
Usuarios
e-mail:
Contraseña:
¿Olvidó su contraseña?
InstruccionesHáganos su Página de InicioAgréguenos a sus Favoritos
 
 
 
Edición 2163

13/Ene/2011
 
 
Secciones
Acceso libre Nos Escriben ...VER
Acceso libre ExclusivoVER
Acceso libre PolíticaVER
Acceso libre NacionalVER
Acceso libre EconomíaVER
Acceso libre Ellos&EllasVER
Acceso libre CulturaVER
Sólo para usuarios suscritos Caretas TV
Sólo para usuarios suscritos El Misterio de la Poesía
Acceso libre Conc. CanallaVER
Sólo para usuarios suscritos Quino
Acceso libre EspectáculosVER
Acceso libre Fe de ErratasVER
Columnistas
Sólo para usuarios suscritos Gustavo Gorriti
Sólo para usuarios suscritos Augusto Elmore
Sólo para usuarios suscritos China Tudela
Sólo para usuarios suscritos Luis E. Lama
Ediciones
anteriores


Última Edición: 2460
Otras Ediciones Anteriores
 
 

Inicio > Revista

Internacional El atentado contra congresista norteamericana Gabrielle Griffords y las temibles secuelas de la violencia verbal.

Tiros de Advertencia

2163-tiros-1-c

Griffords, defensora de la nueva ley de salud pública, fue baleada en la cabeza.

El tiroteo esta semana en Tucson, Arizona, que dejó 6 muertos 13 heridos, se originó en la garganta de ciertos políticos y periodistas radiales.

Como se sabe, el blanco principal era la sonriente congresista demócrata Gabrielle Griffords, 40, quien estaba por volver a explicar en un mitin callejero los beneficios de la nueva ley de salud pública.

Aunque parezca mentira, es esa ley la que ha concitado los aprestos más radicales de la derecha norteamericana. Y si bien el pistolero Jared Lee Loughner es un desquiciado, pocos dudan que el lenguaje violento de determinados personajes estimuló su acción.

Ahora, finalmente, varias figuras de Hollywood han responsabilizado directamente a Sarah Palin, la ex candidata a la vicepresidencia del partido republicano y dirigente del movimiento Tea Party.

Es que esa mujer es, literalmente, de armas tomar.

En una presentación televisiva reciente Palin utilizó el círculo de un blanco balístico para referirse a sus adversarios demócratas.

2163-tiros-2-c

Lee Loughner, el desquiciado pistolero.

Antes, cuando parecía que los republicanos perdían el voto en la ley de salud pública, ella dijo: ‘Don’t retreat. Reload’ (“No retrocedan. Recarguen”).

Eso precisamente es lo que estaba a punto de hacer Lee Loughner después de vaciar una cacerina de su Glock 19 semiautomática contra Griffords y los que estaban a su alrededor.

La otra cacerina fue rescatada por una señora canosa cuando cayó al suelo.

La congresista parece estar sobreviviendo pero una niña de 9 años murió al instante.

Lee Loughner había adquirido su Glock 19 legalmente.

Michael Moore ya denunció hace 8 años, en su afamada película ‘Bowling for Columbine’, la absurda legislación tolerante sobre la posesión de armas en Estados Unidos. Pero desde entonces se han dado varias matanzas en ese país, generalmente realizadas por sujetos enajenados provistos de armamento de guerra.

Paralelamente, periodistas radiales como Rush Limbaugh contribuyen a una enfermiza histeria. Limbaugh utiliza la palabra ‘rape’ (violación sexual) para referirse a los proyectos demócratas en términos insanos. “Nos quieren voltear y violar. Quieren violar a nuestros niños. Obama quiere violarnos. Un extranjero ilegal quiere violar a la Estatua de la Libertad”.

Es solo cuestión de escuchar ciertos pasajes enloquecidos de Limbaugh en YouTube para apreciar lo que es eso.

¿Puede este Perú electoral recoger alguna lección o advertencia?

Aquí no hay tantas armas pesadas pero las arengas políticas pueden irse de orza y cierta gente de medios también.

Esta semana, en una entrevista que Rosa María Palacios hizo a Mercedes Aráoz sobre su enfrentamiento con Jorge del Castillo, la periodista sugirió a la candidata que cuidara a su familia. ¿Qué clase de insinuación fue esa?

 


anterior

enviar

imprimir

siguiente
Búsqueda | Mensaje | Revista