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11/Nov/2010
 
 
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Cade 2010 Michael Porter y los puntos flacos de la competitividad peruana.

Porter el Aguafiestas

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El año pasado advirtió que crecimiento no era sostenible sin correctivos. Ahora es plato fuerte de la CADE.

El académico estadounidense Michael Porter participará el segundo día de la CADE. Considerado como uno de los grandes innovadores del management, este ingeniero mecánico y aeroespacial de Princeton, además de MBA y Doctor en Economía Empresarial de Harvard, está entre los padres de la estrategia competitiva.

Hace un año, el profesor del Harvard Business School estuvo en Lima y fue tildado de aguafiestas. Entonces advirtió que el éxito del Perú en materia macroeconómica no será suficiente para garantizar la sostenibilidad en tanto no se mejoren los aspectos microeconómicos.

“El Perú no debería sentirse satisfecho porque las fuerzas que han hecho posible el alto crecimiento no son sostenibles en el largo plazo y no han generado empleos, por lo que deberíamos pasar a una segunda etapa que sería la de incrementar nuestra competitividad”, indicó. Para Porter, el Perú no tiene política ni estrategia de largo plazo en la materia. “Es una economía que no tiene un rumbo definido”, concluyó.

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Porter puso el dedo en las llagas de la pésima educación, el mal sistema de salud, la deficiente infraestructura, la preocupante desigualdad social y el alto nivel de corrupción que hay en el país. Esto provocaría que los inversionistas extranjeros no vengan al Perú para crear nuevas empresas, sino para comprar las que ya existen.

La nueva visita de Porter cae como un anillo al dedo empresarial. Una vez más, IPAE convoca a la CADE en torno a la competitividad que, conceptos más y conceptos menos, es el conjunto de factores que determinan el nivel de productividad de un país o empresa.

El Perú sigue sorprendiendo a los mercados internacionales con sus tasas de crecimiento por encima del promedio y fuera de pronóstico. A la vez, mejora su posición relativa en los principales reportes globales de competitividad y rankings de mejores países para hacer negocios en la región. Pero aún estamos en pañales frente a grandes naciones desarrolladas.

De hecho, según el último Reporte Global de Competitividad 2010-2011 del World Economic Forum, el Perú ocupa el puesto 72, mejorando con relación al año pasado cuando ocupó la posición 78. Sin embargo, para la institución suiza Institute For Managment Development (IMD), que elabora el Ranking de Competitividad Mundial, la situación competitiva del Perú se ha deteriorado.

EL ENFOQUE METODOLÓGICO del World Economic Forum sostiene que los países pasan por tres fases de desarrollo. La primera corresponde a países cuya economía se basa en un “uso primario o básico de los factores de producción” (en una fuerza laboral de baja cualificación y en sus recursos naturales). Las empresas compiten en función de los precios y venden productos o servicios básicos. Su baja productividad se refleja en unos salarios también bajos. En este tipo de fase de desarrollo, el mantenimiento de la competitividad reside principalmente en cuatro pilares:

–El buen funcionamiento de las instituciones públicas y privadas.
–El desarrollo acertado de infraestructuras.
–Un entorno macroeconómico estable.
–Una fuerza laboral saludable, con educación primaria.

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Por otro lado, a medida que se aprecia un avance en el nivel de desarrollo, los países alcanzan la segunda fase que, en la terminología del Índice de Competitividad Global se define como “orientada hacia la eficiencia”. En este caso, los países establecen procesos de producción más eficientes, así como aumentan la calidad de sus productos. En este punto, la competitividad se debe al logro de:

–Un mayor nivel de formación: educación superior y capacitación.
–Mercados de productos eficientes.
–Mercados laborales eficientes, con buen funcionamiento.
–Mercados financieros desarrollados.
–La habilidad para aprovechar los beneficios proporcionados por las tecnologías existentes.
–Un mercado interno y/o externo desarrollado.

Finalmente, a medida que los países se desplazan hacia la fase de desarrollo basada en la innovación, éstos son capaces de mantener salarios más elevados y su calidad de vida asociada. Esto se verifica únicamente si sus empresas son capaces de competir por medio de nuevos y completamente diferenciados productos. En esta etapa, las empresas deben de competir a través de:

–Producción de bienes nuevos y eficientes mediante el uso de los procesos de producción más sofisticados.

–La innovación continua.

¿Cómo se posiciona el Perú? De acuerdo a esta metodología, en la edición 2010-2011, el Perú se ubica en la segunda etapa del desarrollo, la de la competencia basada en la eficiencia, al igual que México, pero por debajo de Chile que está en el estadio de transición de la fase de competencia orientada a la eficiencia hacia la de competencia fundamentada en la innovación.

En lo que respecta a productividad y eficiencia, y mercado laboral, el Perú ha descendido nueve posiciones en cada caso, lo cual se explica por la debilidad en indicadores como capacitación, motivación, mano de obra calificada, competencias a nivel gerencial, entre otros. Por otro lado, la infraestructura en Perú, como en casi todos los países de la región, presenta los indicadores más bajos dentro del concepto de competitividad planteado en este ranking.

Los cantos de sirena también se estrellan con indicadores como los de calidad educativa, al final de la tabla de 139 países. El fin de semana presentará una nueva oportunidad para escuchar las advertencias de Michael Porter.

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