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15/Abr/2010
 
 
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Las 15 Cosas que más estresan a las Mujeres

2125-STRES-01
Según los psicólogos, muchas mujeres sufren del síndrome de “la mujer pulpo”, es decir ellas mismas se imponen infinidad de roles que deben cumplir: son hijas preo-cupadas, amigas consoladoras, trabajadoras eficientes, esposas solícitas, amantes ardientes y madres abnegadas; además deben luchar constantemente por destacar en el trabajo y encima, lucir siempre espectaculares. Y para colmo sienten que nadie tiene un poquito de consideración por ellas. ¿Acaso esto no es para vivir al borde de un ataque de nervios? Benditos sean los spas.

1.

No tener pareja.
El tiempo pasa y de pronto te ves rodeada de un montón de mocosos que te llaman tía y en la calle se refieren a ti como “Señora”. Paciencia, el príncipe azul llegará. Es cuestión de salir más. ¿Has pensado en inscribirte en un gimnasio y luego poner tu foto en match.com?

2.

Tomar taxi (inseguridad ciudadana).
Antes de entrar al auto miras de reojo si no hay nadie agazapado en el asiento trasero, si los seguros y las ventanas se abren de forma manual, si el chofer tiene un crucifijo colgado en el espejo o si tiene cara de buena gente. Todo eso mientras regateas en medio de la pista causando una congestión vehicular. Ahora, si la tarifa te suena muy barata, ni loca subas a ese taxi.

3.

La menstruación
El ciclo menstrual es la prueba irrefutable de que el verdadero castigo de Eva no fue el ser expulsada del Paraíso. La menstruación siempre será un problema; cuando llega por qué llega, cuando no, ¡oops!

4.

El derecho de piso.
Un bajo sueldo y la excesiva exigencia laboral al inicio de tu vida profesional. Tampoco es para tanto, mujer, todas pasamos por eso.

5.

Recibir un constante maltrato sicológico de la pareja.
Dicen que el mejor remedio para estos casos está en una canción de Raffaella Carrà. “Búscate uno más bueno y vuélvete a enamorar”.

6.

Separación, divorcio, infidelidades.
¡Que viva Raffaella Carrà!

7.

Frenar el avance profesional “por la familia”.
¿Dejar la carrera de lado para recoger a los chicos del colegio y tomar las riendas de tu hogar? ¡Que no se te ocurra hacerlo!, podrías sentirte culpable por el resto de tu vida.

8.

Ir al ginecólogo.
Por tres razones: es vergonzoso, incómodo e inevitable.

9.

Estar siempre bella y a la moda.
Sí, estar siempre bien puestas puede causar estrés sobre todo en mujeres que viven con la inseguridad de que alguien más joven pueda ocupar su puesto o quitarle a la pareja.

10.

Malditas esas ocho horas diarias.
Vivir con el sentimiento de culpa de que por el trabajo estás descuidando la atención de tus hijos y esposo.

11.

La congestión en el tránsito.
¡Señor alcalde, inaugure de una vez el Metropolitano!

12.

El reloj biológico. Cuando aún no se logró tener hijos.
Llegar a los cuarenta y no tener hijos ni marido. Calma, todavía quedan alternativas como la fecundación in vitro, que recibas una donación de óvulos o simplemente que hagas congelar los tuyos a la espera de que en un futuro próximo llegue tu príncipe.

13.

Los malos hábitos de la pareja.
¡Dios mío, adivinen quién dejó sus calzoncillos en medio del pasadizo? Tranquila, mujer, siempre queda como consuelo el no estar en la situación del ítem NÚMERO 1.

14.

Las primeras arrugas, y las que siguen.
Es injusto que a ellos les sienten bien y a ellas no. Solo hay dos opciones: aceptarlas y vivir feliz con ellas o recurrir a la cirugía o a la toxina botulínica. Recomendamos no abusar de ellas. En todo caso, te deseamos que luego puedas sonreír.

15.

Dejar las cosas inconclusas.
Desde la decisión del inicio de una dieta hasta las deudas con el banco. No queda otra que, cerrar los ojos, respirar profundo y empezar a cumplir, uno a uno, todos los compromisos pendientes.

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