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27/Ago/2009
 
 
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Entre las tablas, la TV y los preparativos para su próximo estreno como mamá.

Jimena Lindo: Una Dulce Espera

5 imágenes disponibles FOTOS 

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“Dicen que recién cuando nace el bebé y lo ves, es que se empieza a construir ese amor especial que sienten las madres. Lo cierto es que yo ya lo siento. ”

Aarón Newman tiene costumbres muy particulares. Su madre, la actriz Jimena Lindo, tenía que usar un almohadón debajo del vestido para interpretar a una mujer embarazada en ‘Esperando la carroza’ (obra de teatro escrita por el uruguayo Jacobo Langsner), que por estas fechas se presenta en el Teatro La Plaza de Larcomar. Sin embargo, hace menos de una semana el accesorio se hizo innecesario, porque Aarón pegó el segundo estirón de su vida y ha hecho crecer la panza de Jimena, que a los seis meses ya parece a punto de reventar.

“Estoy quedando exhausta al terminar estas últimas funciones”, dice Jimena. “Es un cansancio feliz. La comedia es muy exigente, pero yo la paso bien con mi personaje”. El embarazo es un agregado por las circunstancias, aunque encaja perfecto y refuerza el mensaje de la pieza. ‘Esperando la carroza’ trata sobre la familia como una tribu compuesta por quienes tienen que cuidar a los miembros que están por venir al mundo, pero también a los que están por partir. Que Jimena luzca en proceso de gestación, hace pensar al público en lo que les espera a las futuras generaciones.

El pequeño Aarón llega en la ‘base tres’. Según ella, el momento justo para tan importante decisión. “Siempre pensaba que en esta década tenía que pasarme.” ¿Fue planeado? En realidad no, pero sí pedido. Quizás no lo quería en este momento, pero ¡claro que lo quería! Y parece que la escucharon desde arriba. Alguna vez se juró no pasar por esto: a los veintiséis años, cuando estudiaba cursos de género y feminismo, se cuestionó todas esas ‘verdades’ que había escuchado de sus abuelas (por ejemplo, que una mujer se completa con un hijo). Por aquel entonces, no estaba de acuerdo con que una mujer alcanza la plenitud solo con la maternidad. Luego pensó en tener a su primogénito cerca de los cuarenta. Ahora Jimena confirma (como dice la canción que John Lennon le dedica a su retoño) que la vida es lo que te pasa mientras estás ocupado haciendo otros planes.

-¿Cómo ha sido tu embarazo?
–El bebé se ha portado como un rey. Ha sido una gestación muy pacífica para mi cuerpo, biológicamente hablando. De hecho, he tenido mis cambios de humor, y estoy bastante más histérica de lo que soy normalmente. También me engrío más de lo debido.

¿Has tenido antojos?
–Ninguno en particular. Solo que no me estoy cuidando como antes: si me provoca una torta de chocolate un día, me la como también al día siguiente... y al subsiguiente.

¿Qué vas a hacer después del parto para recuperar tu silueta?
–Mi peso está subiendo con normalidad, felizmente: un kilo por mes de embarazo. Dicen que se baja con la lactancia, aunque no sé si eso lo dicen los médicos o mis amigas para tranquilizarme. Yo no me fío mucho, pero todos dicen que me relaje.

¿Te estás preparando para el momento decisivo?
No soy obsesiva con el tema de ser mamá. Creo que hay cosas que se van aprendiendo cuando estás ahí, en acción. No es que esté leyendo todos los libros que hay sobre esto, creo que la experiencia es la mejor maestra.

¿Haces alguna actividad física por el momento?
–Hace un año y medio que hago yoga regularmente. Me hace sentir bien conmigo misma, va bien con mi cuerpo y con mi manera de ser. Ya no voy al gimnasio, sentía que estar con las máquinas alimentaba mi lado impaciente y agresivo. Aunque, gracias a mi hijo, me estoy tranquilizando bastante.

Tu pareja, el actor Daniel Newman, debe estar feliz con la pronta llegada de Aarón...
–Él me acompaña en todo lo posible. Estamos esperando el nacimiento con mucha ilusión y un amor muy grande, con ganas de hacerlo todo juntos. La paternidad nos ha puesto frente al misterio de la creación. Si estás receptiva y te dejas traspasar por la sensibilidad que te ofrece esta experiencia, puedes aprender muchas cosas como ser humano.

Volviendo a tu trabajo, ¿cómo te va en ‘Esperando la carroza’?
–Una de las propuestas de Alberto Ísola, el director, era manejar la obra como un documental de Animal Planet. Poder entrar a la casa de una familia común y ver las actividades cotidianas de los personajes. Eso ha sido muy divertido, sobre todo porque cada uno de ellos lucha hasta la muerte por lo que desea.

¿Y qué busca tu personaje?
–Quiere que la ayuden. Mi personaje tiene una hija de diez meses y está embarazada. No tiene dinero, su esposo no la ayuda y no puede dormir, entre otros pesares. Para colmo de males, vive con la abuela, la matriarca de la familia, quien tiene muchísimos años y principios de Alzheimer. Nadie de su entorno quiere ayudarla a cargar con la anciana. Es algo que pasa mucho; la gente no se quiere hacer cargo de sus responsabilidades, y es una cosa que deberíamos aprender.

Hace tres años volviste de España. ¿Por qué decidiste regresar?
–¡Me hiciste acordar! Fue una de las etapas más importantes de mi vida. Era mi proyecto personal: cuando tenía quince años, mi sueño era conocer Barcelona, estudiar teatro allá. Felizmente lo cumplí a los veinticinco. Vivir en el extranjero fue, para mí, aprender cosas de una manera muy radical. Ahí estudié cursos de género con los que estaba fascinada, además de danza y fotografía. Luego me mudé a Madrid, donde estudié filosofía y viví la movida. Estaba inmersa en una vida cultural que jamás había imaginado.

¿Acaso no encontrabas nada de eso en tu ciudad?
–Hay que pensar que, cuando me fui, Lima no era la misma de hoy. En España, en cambio, todo era intenso. Si tuviera de nuevo veinticinco años, volvería a irme. Pero regresé porque sentí que ya había cumplido con un ciclo de mi vida.

¿Cómo una filósofa llega a ser actriz?
–Es al revés. Desde que tengo uso de razón quería ser actriz, aunque siempre tuve curiosidad por la filosofía. Es una carrera que tengo inacabada, y me gustaría terminarla algún día, con mucha calma.

Entre el parto natural y otros métodos alternativos, como el acuático, ¿por cuál vas a optar?
–Espero que el nacimiento se dé en la clínica, de la manera tradicional.

Para terminar, desmiéntenos un mito: ¿Sexo y embarazo son incompatibles?
–¡No, es lo más normal del mundo! Puedes hacer el amor durante toda la gestación, eligiendo las posiciones que te hagan sentir cómoda. Incluso es placentero para el bebé; me han dicho que cada orgasmo es sentido por él como un abrazo.(Gabriel Meseth)

Chanchullo Del Chuyo

Sobre lo ocurrido en el Canal Plus TV.
Hace algún tiempo ‘Mesa de noche’, el programa de televisión que conduce Jimena con Denise Arregui y Renzo Schuller, fue motivo de polémica por un comentario entendido como discriminatorio, en referencia a las actrices Magaly Solier y Norma Martínez. Aunque ellas no se dieron por aludidas, el tema quedó inconcluso y muchos siguieron opinando.

Jimena sostiene que tanto su programa como el blog que escribe han celebrado todos los éxitos de compatriotas que han conseguido el reconocimiento aquí y en el extranjero: Juan Diego Flórez, Gastón Acurio y, por supuesto, Magaly Solier.

“Me gusta el álbum ‘Warmi’ y, al verla recibir el Oso de Oro en el festival de Berlín, sentí un orgullo inmenso por saber que el cine de mi país había entrado en las ligas mayores”, dice ella, confirmando su admiración por la artista ayacuchana.

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