miércoles 17 de julio de 2019
Usuarios
e-mail:
Contraseña:
¿Olvidó su contraseña?
InstruccionesHáganos su Página de InicioAgréguenos a sus Favoritos
 
 
 
Edición 2077

07/May/2009
 
 
Secciones
Acceso libre Nos Escriben ...VER
Acceso libre SeguridadVER
Acceso libre ActualidadVER
Sólo para usuarios suscritos Encuestas
Acceso libre InternacionalVER
Acceso libre UrbanismoVER
Acceso libre Ellos&EllasVER
Acceso libre CulturaVER
Sólo para usuarios suscritos Caretas TV
Sólo para usuarios suscritos El Misterio de la Poesía
Sólo para usuarios suscritos Quino
Acceso libre MúsicaVER
Columnistas
Sólo para usuarios suscritos Raúl Vargas
Sólo para usuarios suscritos Gustavo Gorriti
Sólo para usuarios suscritos Augusto Elmore
Sólo para usuarios suscritos China Tudela
Sólo para usuarios suscritos Luis E. Lama
Sólo para usuarios suscritos Alfredo
Sólo para usuarios suscritos Luis Freire
Suplementos
Acceso libre Imágenes DigitalesVER
Ediciones
anteriores


Última Edición: 2460
Otras Ediciones Anteriores
 
 

Inicio > Revista

Urbanismo Abril 30. Calle Bellavista, Las Casuarinas. Propietario de constructora intenta impedir fotos de edificio ilegal.

A lo Bestia

9 imágenes disponibles FOTOS  PDF 

2077-casuarinas-1-c.jpg

Iracundo Pastor trató de impedir que se fotografiara edificio de 11 pisos que construye irregularmente en el borde de Las Lomas de Las Casuarinas.

El sujeto se llama Roberto Pastor y es el dueño de Ingica s.a. La Municipalidad de Surco le ha dado licencia irregular para construir un edificio de 11 pisos frente a un barrio unifamiliar. Tan torcida es la obra que Pastor primero presentó un proyecto diferente a los vecinos. Ahora está violando la buena fe y normas de Lima Metropolitana.

El fotógrafo Luis Julián Landauro tomaba vistas de un edificio que se construye sobre la calle Bellavista de Las Lomas de las Casuarinas a pesar de las protestas de la asociación de vecinos (ver CARETAS 2073), cuando fue intervenido violentamente por Roberto Pastor Velázquez, el propietario de la Constructora INGICA S.A.

Posteriormente se le unió un obrero de la obra, intentando arrebatarle la cámara.

Otro fotógrafo, Javier Zapata, registró la agresión de Pastor, siendo este aparentemente un individuo que no solo piensa tener derecho de afectar los intereses de todo un vecindario, sino cree ser dueño de la calle.

La reacción violenta no es propia de alguien que tiene todos su asuntos en orden.

Pastor no los tiene y la Municipalidad Distrital de Santiago de Surco, que le otorgó una licencia irregular, tampoco.

Por cierto que la angurria y falta de criterio de ciertos proyectos inmobiliarios no solo afectan a Surco; están destruyendo mucho de Lima suburbana.

En juego hay gran dinero irresponsable y no son pocos los cómplices municipales.

CARETAS sigue muy de cerca la saga emblemática de la calle Bellavista, ya que marca el límite de Las Lomas de Las Casuarinas, una urbanización que a lo largo de 60 años ha logrado un conjunto armonioso en base a seguir normas elementales: cercos verdes, retiros, alturas y densidad.

Barrios como este hay muchos en Bogotá y Santiago de Chile, pero en Lima se está convirtiendo en una rareza.

Por lo tanto, no faltan ahora los especuladores que piensan explotar la plusvalía de la zona y construir edificios en sus alrededores para vender “apartamentos en Las Casuarinas”, aunque destruyan lo que piensan explotar.

La Pendiente

Al otro lado de la calle Bellavista hay una pendiente que da a Casuarinas Sur. Esa también podría ser una urbanización hermosa si gente como Pastor no la encajonaran en concreto en su afán de asomarse (estacionando la mayoría de sus autos) a Las Casuarinas de arriba.

Esta semana CARETAS descubrió que el sentido común, que debiera impedir que calles semirústicas se llenen de vehículos y que zonas antagónicas se estrellen en la misma vía, sí está reglamentado a nivel metropolitano.

En al caso de Las Casuarinas no solo existe un informe de la Dirección Nacional de Tránsito que objeta la construcción de edificios multifamiliares en rutas tan angostas.

Con información recabada en el Instituto Metropolitano de Urbanismo, la Asociación Las Casuarinas envió la siguiente comunicación al Alcalde de Lima:

“Ante su despacho anteponemos queja contra la Municipalidad Distrital de Santiago de Surco por la emisión de licencias autorizando la construcción de viviendas multifamiliares hasta de once (11) pisos en abierta contravención con la ordenanza Nº 620-MML del 04 de abril del 2004, reglamentaria del proceso de aprobación del Plan Metropolitano de Acondicionamiento Urbano Distrital y de Actualización de la Zonificación de los Usos de Suelo de Lima Metropolitana, y la Ordenanza Nº912-MML publicada el 3 de marzo del 2006. Reajuste Integral de la Zonificación de los Usos del Suelo de un Sector del Distrito de Santiago de Surco conformante del Área de Tratamiento Normativo III de Lima Metropolitana”.

Estas precisiones indican que en la franja entre Las Laderas de Las Casuarinas y Casuarinas Sur rige una zonificación especial que limita los edificios hasta 5 pisos, partiendo de la parte baja, para que empalmen al nivel de Bellavista con una edificación (una casa o dos) que armonicen con el barrio.

La disposición es tan lógica que cuando Pastor y su abogado se presentaron inicialmente ante la asociación, trajeron un proyecto, dibujos incluidos, que seguía esos lineamientos (ver dibujo).

Después, sin embargo, trajeron el cambio radical.

Cuando directivos de la Asociación Las Casuarinas reclamaron por el engaño, el Dr. Oscar Pedro Pomar Fonseca acuñó una frase que lo inmortalizará:

“Una cosa es la ética, otra la legalidad”.

La legalidad, sin embargo, es más que cuestionable y la Dra. Susana Velarde, abogada de la asociación, se presentó de inmediato ante la Fiscalía de Prevención del Delito.

CARETAS quisiera terminar este reportaje con una conclusión positiva, pero al cierre de edición se mantenía el suspenso.

Primero el fiscal Edgardo Santillán del Águila le mandó decir que no tenía personal para realizar la inspección y luego pidió descanso médico.

Una inspección con otro fiscal, José Luis Chávez Llanos, está en ciernes pero la presencia de representantes de Desarrollo Urbano de Lima estaba por verse.

Matones

Mientras tanto la antes apacible calle Bellavista parece haberse llenado de matones.

El ocupante algo misterioso de un piso cuya demolición está pedida en otro edificio dudoso, el de Roberto Henríquez, trajo un chofer que parecía un ropero. Cuando uno de los vigilantes de Las Casuarinas, Alex Hernández, le pidió su brevete recibió un cabezazo. El matón se llama Ricardo Alejandro Gallardo Flores. Fue denunciado a la Policía.

 


anterior

enviar

imprimir

siguiente
Búsqueda | Mensaje | Revista