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Derechos Humanos Defensa del ex jefe nominal del SIN presenta documento que incrimina a Fujimori con el origen del Grupo Colina.

Salazar Desembucha

5 imágenes disponibles FOTOS  PDF 

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Salazar Monroe estuvo en el SIN entre 1991 y 1998.

El inédito documento presentado en estas páginas es, cronológicamente, el primer registro que vinculó al ex presidente Alberto Fujimori con el homicida Grupo Colina. Se trata de una comunicación enviada en junio de 1991 por el entonces jefe nominal del Servicio de Inteligencia Nacional (SIN), general EP Julio Salazar Monroe, al presidente de la República. Allí le avisa de la conformación de un grupo de “análisis” y detalla los nombres de sus integrantes, entre los que figuran Santiago Martin Rivas y otros dos agentes Colina.

Salazar solicita allí un “reconocimiento” para los oficiales. El resto es historia. Fujimori ascendió a los Colina que, cinco meses más tarde, en noviembre de 1991, perpetraron el atroz crimen de Barrios Altos. En julio del año siguiente fueron responsables por la matanza de La Cantuta.

Hoy, son esos los dos crímenes que persiguen como persistentes fantasmas a Fujimori, que será sentenciado este mes. Según el documento presentado por la defensa de Salazar Monroe, Fujimori habría sabido de la génesis de Colina. Si a eso se le añade el encubrimiento de los crímenes (ver entrevista siguiente con Douglas Cassel), una línea de tiempo muy complicada termina de dibujarse alrededor del ex mandatario.

En abril del año pasado Salazar Monroe fue condenado a 35 años por el crimen de La Cantuta. Su abogado era nada menos que César Nakazaki, también defensor del ex presidente que parecía jugar a un equilibrio que terminó con tintes de esquizofrenia jurídica, pues en su estrategia terminaba por torpedear a sus propios clientes (CARETAS 2025).

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En junio de 1991 Salazar Monroe recomendó reconocimiento presidencial a “grupo de análisis” integrado por Santiago Martín Rivas.

Hoy el abogado de Salazar Monroe es Iván Torres La Torre, que el próximo viernes 13 hará su alegato final de defensa en la apelación a la condena de 35 años impuesta por la Primera Sala Anticorrupción. Torres argumenta que Fujimori fue el verdadero autor mediato detrás de los crímenes del Destacamento Colina y que el SIN, bajo el control de Montesinos, tuvo un papel preponderante en la guerra clandestina. CARETAS lo entrevistó en su oficina de Miraflores.

–Sorprende que usted y no el doctor César Nakazaki se encuentre representando al general Julio Salazar Monroe. ¿Por qué el cambio?
–El general vio que era necesario el replanteo de la estrategia. Buscamos demostrar su inocencia porque sus superiores jerárquicos tendrían el control de la situación: el ex presidente Alberto Fujimori y su asesor Vladimiro Montesinos Torres.

–¿Acepta entonces que existió una doble estrategia en la lucha contra la subversión?
–Es cierto que durante el gobierno de Fujimori se trabajó una estrategia paralela donde las instituciones como las Fuerzas Armadas y el SIN cumplían un rol oficial en salvaguarda del interés nacional, ese era el trabajo del general como jefe de Inteligencia. Sin embargo, paralelamente y dentro de un compartimentaje, un encapsulamiento de la información, Fujimori y Montesinos manejaban una política paralela de lucha contra la subversión. Salazar Monroe no tenía en ese momento conocimiento que existía este trabajo.

–¿Cómo se dio esta división?
–Mientras el general Salazar en 1991 convocaba a un grupo de análisis integrado por oficiales y suboficiales de inteligencia para procesar la información incautada a Sendero Luminoso como una forma de colaborar y vigorizar al GEIN y la Dircote, Montesinos se aprovechaba de esto para ir formando el cuadro operativo que luego conocimos como Colina.

–De seis analistas, tres serían llamados a integrar Colina (Santiago Martin, Carlos Pichilingue y Fernando Rodríguez). ¿Por orden de quién?
–Siempre fue intención de Montesinos sumergirse en el trabajo del GEIN debido a la información privilegiada de este grupo de élite. El grupo de análisis tenía el trabajo exclusivo de elaborar un texto estratégico para enfrentar a Sendero Luminoso, eso le reportan a Salazar Monroe. Montesinos aprovechó este escenario como lo hizo en el operativo Chavín de Huantar, donde las Fuerzas Armadas realizaron un trabajo glorioso pero paralelamente los comandos al mando del coronel Zamudio realizaron ejecuciones extrajudiciales.

–Pero el grupo de análisis fue la génesis de Colina. ¿No es Salazar responsable?
–No se ha identificado, en la autoría mediata, que el general Salazar Monroe dirigiera el aparato organizado de poder. Él no ordenó las ejecuciones ni tenía autoridad sobre Colina.

–Si el general Salazar Monroe no es el autor mediato, ¿quién sí lo es?
–Es una respuesta que se está dilucidando a nivel judicial, pero a la luz de los hechos entendemos que existen pruebas importantes que estarían dirigidas a la responsabilidad como autores mediatos contra el ingeniero Alberto Fujimori y su asesor Montesinos. Ellos sí tenían la posibilidad de impedir y de detener las operaciones de Barrios Altos y La Cantuta, porque ellos tenían un control mediato sobre Martin Rivas y el grupo Colina.

–¿Por qué la anterior defensa no argumentó lo que usted sostiene ahora?
–Entiendo que para Nakazaki podría haber sido complicado ante una acusación de (el general EP Nicolás de Bari) Hermoza a Salazar, tener que responder de manera frontal y directa porque no olvidemos que él es abogado también de ambos, además de Fujimori. Ahora el general Salazar se ve en la necesidad de marcar una diferencia entre su trabajo y el de la trilogía que comandó en los noventas: Fujimori, Montesinos y Hermoza.

–¿Qué nuevos elementos va a presentar en su alegato?
–Existe un documento inédito del 20 de junio de 1991 dirigido por el general Salazar al presidente Fujimori, donde le comunica que se ha conformado un grupo de análisis integrado por oficiales superiores y subalternos de las Fuerzas Armadas y personal del SIN destacado a la DIRCOTE para analizar la documentación incautada a Sendero Luminoso. Salazar en el documento recomienda que se considere hacerles llegar su reconocimiento. Esto eran los fines de Salazar. Su interés no era conformar un grupo de aniquilamiento.

–¿Entonces de quién sí era el interés de conformar Colina?
–La génesis de Colina salió del propio Montesinos Torres, que le sugirió al presidente Fujimori que como alternativa a la lucha oficial contra la subversión, llevar operaciones especiales de observación, vigilancia, seguimiento, detención, homicidio y desaparición.

–¿El general hablará el día 13?
–El general tiene mucho que decir, porque siete años de prisión con procesos kafkianos que no terminan nunca llevan a una persona a la reflexión, al revisionismo, a meditar escenarios que ocurrieron y que ahora en el transcurrir de la historia los puede ver con más claridad. Seguro que habrá más de una novedad. (Patricia Caycho)

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