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18/Dic/2008
 
 
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Radiohuayco, último proyecto interdisciplinario del Instituto de Etnomusicología de la PUCP.

Desborde Modular

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La movida electrónica en Los Olivos dice presente en Radiohuayco.

Un sociólogo (Santiago Alfaro), un urbanista (Pablo Vega Centeno), una fotógrafa (Lucero del Castillo), un comunicador (Sandro Venturo) y cuatro músicos. Cuatro intérpretes, cada uno de un distinto punto de la periferia: La Molina, Los Olivos, Cusco y Callao. Tamaño combo conforma el colectivo Radiohuayco, último proyecto del Instituto de Etnomusicología de la Pontificia Universidad Católica del Perú. La banda, sumada a un pool de instrumentistas en vivo, es comandada por Efraín Rozas, antropólogo del instituto y músico.

Su primer disco-objeto es un ambicioso abordaje interdisciplinario de la calle. Instantáneas que peinan la ciudad, un colorido diseño gráfico que busca la empatía estética, y notables textos que buscan explicar la experiencia Lima. Conceptualmente, Radiohuayco la tiene difícil. El disco La banda sonora de Lima (IDE/2008) es problemático desde el título. Paradójicamente, su intención abarcadora puede terminar proponiendo un reduccionismo: el todo es mucho más que lo que pretende reproducir la suma de las partes (bajista afroperuano, pianista chalaco, guitarrista andino y electrónica de cono).

Tal es el precio de intentar cocinar un siete colores (o un siete sonidos) que resuma la compleja condición citadina. Otros costos: el espejismo democrático que fomenta la mentada ‘fusión’ dentro del discurso de autoayuda de nuestra marca país, tanto en la culinaria como en la música. En ese sentido, Radiohuayco es, también, un necesario intento de la academia por demoler una pared de la torre de marfil que la separa del arte popular.

El proyecto sigue la línea reciente trazada por el instituto, que en el 2007 publicó Andinos y Tropicales: la cumbia peruana en la ciudad global. El trabajo incluyó entrevistas a Jaime Moreyra (Los Shapis) y Edilberto Cuestas (Los Ecos), además del DVD documental Ciudad Chicha. Todo bajo la mano de Raúl R. Romero, sociólogo de la PUCP y doctor en musicología por la Universidad de Harvard, también conocido como Raúl Romero el bueno. El mismo año, el instituto lanzó Fusión: Banda Sonora del Perú, también del antropólogo Efraín Rozas.

Radiohuayco, además, dialoga en jerga con el ya no tan reciente mestizaje musical urbano. Con los funky Chullo. Con el corte electrónico de Olaya Sound System, acaso también un guiño a la noventera Chorrillos Sound Machine. Pero sobre todo con Los Chapillacs, adalides de la chicha de jora (psicodelia) y la chicha de joda (la canción “Mitin del Chino”). Aprehender la ciudad parece ser la consigna. Musical y discursivamente hablando. (Carlos Cabanillas)

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