sábado 20 de julio de 2019
Usuarios
e-mail:
Contraseña:
¿Olvidó su contraseña?
InstruccionesHáganos su Página de InicioAgréguenos a sus Favoritos
 
 
 
Edición 2034

03/Jul/2008
 
 
Secciones
Acceso libre Nos Escriben ...VER
Acceso libre NarcotráficoVER
Acceso libre ActualidadVER
Acceso libre InternacionalVER
Acceso libre PersonajesVER
Acceso libre EntrevistasVER
Acceso libre EconomíaVER
Sólo para usuarios suscritos Economía
Acceso libre Ellos&EllasVER
Sólo para usuarios suscritos Bienes & Servicios
Acceso libre CulturaVER
Sólo para usuarios suscritos Caretas TV
Sólo para usuarios suscritos El Misterio de la Poesía
Sólo para usuarios suscritos Quino
Sólo para usuarios suscritos Olor a Tinta
Acceso libre Salud y BienestarVER
Columnistas
Sólo para usuarios suscritos Raúl Vargas
Acceso libre Gustavo GorritiVER
Sólo para usuarios suscritos Augusto Elmore
Sólo para usuarios suscritos Nicholas Asheshov
Ediciones
anteriores


Última Edición: 2460
Otras Ediciones Anteriores
 
 

Inicio > Revista

Personajes Máscaras, vestidos e instrumentos musicales en muestra "Tres Centenarios", en homenaje a Arturo Jiménez Borja, Julia Codesido y Elvira Luza.

El Coleccionista Centenario

4 imágenes disponibles FOTOS  PDF 

Arturo Jiménez Borja

Arturo Jiménez Borja en diciembre de 1991. La muestra, organizada por la Asociación Cultural Peruano Británica y el Instituto Riva Agüero de la PUCP, se realiza en conmemoración del centenario de su nacimiento.

Memoria, patrimonio y gratitud. Estos tres elementos intentan dar testimonio de la vida y obra de Arturo Jiménez Borja, insigne peruanista que durante casi un siglo alimentó a la sociedad civil con sus pasiones por nuestro país. Desde temprana edad participó activamente de la vida cultural desde su natal Tacna, donde nació el 18 de julio de 1908, durante el cautiverio de la ciudad. Este significativo detalle marcará su percepción del Perú, su relación con el paisaje, con el mar, con la música, con la literatura oral, con la alimentación, la medicina, la pintura y la arqueología.

Su traslado a La Paz, Bolivia, su reencuentro con el corazón andino en las entrañas de la cordillera, su interacción con las danzas y la música le permitió acercarse y convivir con las expresiones culturales andinas de principios del siglo XX.

Muchas veces he intentado preguntarme por qué tal aprehensión por el Perú, qué lo motivó a seguir la carrera de medicina si desde pequeño sintió una profunda devoción por el país. También he intentado mirar los Andes desde los años veinte para entender cómo se deslumbró. En La Paz tiene que haber quedado deslumbrado frente a la música, a las bandas, a la indumentaria, a los accesorios de la danza, a la fiesta como explosión de acontecimientos, como síntesis de una comunidad, como máxima expresión de la persistencia de la memoria. Sus recorridos lo llevan desde las mismas fiestas de los primeros migrantes en la ciudad de Lima, el poblamiento de la Carretera Central donde se ubican todavía los espacios para los migrantes que llevan su música y danza cada fin de semana para reafirmarse en esta capital apabullante y enmarañada, que trata de no tener rostro, de no portar máscara, de invisibilizarse en esta jungla urbana.

Lejanos están los días del Coliseo Nacional, el Hatum Wasi o Mi Huaros Querido, donde se concentraban grandes cantidades de migrantes, sobre todo del Valle del Mantaro. En este entorno Jiménez se moviliza con una cámara fotográfica doméstica, una grabadora de carrete y una libreta de campo para recoger el dato, con una voluntad antropológica de trabajo in situ. Así, se incorpora en el mundo de la fiesta que lo acerca a la indumentaria, a la máscara y, por supuesto, a los instrumentos musicales. Todos estos valores van acompañados de otra gran preocupación, que fue el acopio de la literatura oral, porque entendió desde muy joven que rastreando el mito, la leyenda o el cuento encontraría respuesta a muchas interrogantes que necesitaba reinterpretar para dar explicación a la continuidad de estos recursos culturales.

En la arqueología tuvo virtudes y desaciertos, pero no se debe juzgar a Jiménez con los ojos contemporáneos, su compromiso con el país está por sobre todas las cosas. Este peruano integral cumple cien años y reconozco su activa participación en la vida cultural de nuestro país con una intensidad de la cual muy pocos peruanos se pueden jactar.

Las Colecciones

El espíritu de Jiménez Borja se interpreta a través de sus colecciones. Su interés por el Perú profundo lo lleva a recorrer el país innumerable cantidad de veces a fin de conocer por dentro y por fuera la realidad de estas comunidades e interpretar las distintas danzas, melodías o mitos. Podríamos decir que Jiménez pertenece a una generación que se extinguió, donde su interés por su propia naturaleza lo mantuvo vivo, su necesidad de trasmitir sus conocimientos también, a pesar de su parsimonia y forma de expresión que casi lo hacía un personaje del siglo XlX, de frases cortas, de protocolos leves, de mirada ágil y de orgullo y perogrullo permanente.

Las colecciones de Arturo Jiménez Borja están integradas por máscaras, mates burilados, indumentaria tradicional e instrumentos musicales. Se encuentran albergadas en el Museo de Artes y Tradiciones Populares del Instituto Riva-Agüero de la Pontificia Universidad Católica del Perú desde el año 2001 hasta la actualidad, en calidad de cesión de uso y que siguen perteneciendo a la Sucesión Jiménez Borja. En estos siete años las colecciones han sido atendidas gracias a la generosidad del rectorado de la universidad, que asumió su puesta en valor a fin de inventariarla, registrarla y estabilizarla.

En pos de incrementar sus colecciones y salvarlas para la posterioridad, Jiménez se dejó seducir por la cordillera y se desplazó por distintas regiones que van desde la sierra de Piura hasta el altiplano. Sus primeros relatos vinculados a su interés por la indumentaria vienen de 1925, cuando él era muy joven y se vislumbra el indigenismo en la literatura, el pensamiento y las artes. Con seguridad, su colección de vestidos es tan emblemática como la de máscaras, y una de las más importantes de nuestro país, fuente de investigación para estudios comparativos en relación a la procedencia de los trajes desde la península ibérica y su presencia y resistencia en nuestro país a pesar de las disposiciones desde el siglo XVIII que se emitieron para su erradicación. Trasciende y espera a las nuevas generaciones para su integración a las nuevas investigaciones. (Luis Repetto)

 


anterior

enviar

imprimir

siguiente

Ver más en Personajes
El Coleccionista Centenario
En Buena Compañía

Búsqueda | Mensaje | Revista