lunes 22 de julio de 2019
Usuarios
e-mail:
Contraseña:
¿Olvidó su contraseña?
InstruccionesHáganos su Página de InicioAgréguenos a sus Favoritos
 
 
 
Edición 1981

21/Jun/2007
 
 
Secciones
Acceso libre Nos Escriben ...VER
Acceso libre EntrevistasVER
Acceso libre Opinión VER
Acceso libre Ellos&EllasVER
Sólo para usuarios suscritos Bienes & Servicios
Acceso libre CulturaVER
Sólo para usuarios suscritos Caretas TV
Sólo para usuarios suscritos El Misterio de la Poesía
Sólo para usuarios suscritos Quino
Acceso libre Salud y BienestarVER
Sólo para usuarios suscritos Tecno Vida
Columnistas
Sólo para usuarios suscritos Raúl Vargas
Sólo para usuarios suscritos Gustavo Gorriti
Sólo para usuarios suscritos Augusto Elmore
Sólo para usuarios suscritos Iván Thais
Sólo para usuarios suscritos Cherman
Suplementos
Acceso libre Mundo CaféVER
Ediciones
anteriores


Última Edición: 2460
Otras Ediciones Anteriores
 
 

Inicio > Revista

Arte Sumisas, santas o heroínas, las mujeres de Claudia Coca sufren y enfrentan crisis del mundo.

Hijas de la Lágrima

2 imágenes disponibles FOTOS 

1981-hijas-1-c.jpg

Entre geisha de Lluvia Negra y Sarita de Aparecida. Inaugura el 27 en Vértice (Ernesto Plascencia 350).

Entre la estética pop norteamericana y la influencia del manga japonés, las chicas de “Globo Pop”, muestra de Claudia Coca (Lima, 1970) tienen de qué quejarse: calentamiento global, guerras, discriminación. Con todo derecho se preguntan por qué, por qué, por qué. Felizmente, también son mujeres de acción.

Quien las vea llorosas y piense en quejarse de una victimización femenina, pare de sufrir: se está perdiendo innecesariamente en un rollo de género. La lágrima es un recurso que Coca usa para expresar congoja, pero también como irónico homenaje al cómic rosa. Para divertirse, que eso también vale.

Acostumbrada al autorretrato, su rostro hace gala de versatilidad y da vida en esta muestra a mujer maravilla, bella genio, geisha y hasta a Sarita Colonia. Pero si tuviera que elegir, su preferida es la de una madre con su hijo. Porque en la vida real, el pequeño Leandro la ha estrenado hace nueve meses en ese rol. Y su parte en esta muestra va más allá de aparecer retratado junto a su mami: después de todo, a Coca le gustaría regalarle un mundo mejor. Aunque tenga que pintárselo (R.V.)

 


anterior

enviar

imprimir

siguiente

Ver más en Arte
El Salto del Baile
Hijas de la Lágrima

Búsqueda | Mensaje | Revista