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03/May/2007
 
 
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Seguridad Cocaleros radicales convocan de nuevo al paro y chacchan un cuento que nadie se traga.

Seamos Francos

4 imágenes disponibles FOTOS  PDF 

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Eduardo Ticerán es el nuevo líder cocalero del Monzón. El fotomontaje tiznado de blanco en la derecha sirve para simbolizar la verdadera situación de la coca en el Perú, pues más del 90% se destina al narcotráfico. Ticerán viene del Monzón, una zona que no es de consumo tradicional.

La composición fotográfica de estas páginas no pretende sugerir algún hábito de consumo del dirigente cocalero Eduardo Ticerán. Pero sí subraya que el simbólico chacchado montado para las cámaras cruzó hace rato la línea divisoria entre la pose y el cinismo.

Sobre todo si alrededor del 90% de la coca cultivada en el país se destina al narcotráfico. Y más aún si se toma en cuenta que Ticerán proviene del Alto Huallaga, una cuenca infestada con 17 mil hectáreas de coca en una zona donde no hay cultivos tradicionales. El impetuoso líder, una especie de revelación en la dirigencia, salió más específicamente de las canteras del Monzón: un bastión de los narcotraficantes.

Entonces la hojita chacchada de Ticerán bien podría representar un billetito masticado. O un blanco bigotito vergonzante.

Porque si Ticerán aprovechara la energía de su juventud para poner en jaque al gobierno, lo haría con la exigencia de acelerar la reconversión de cultivos alternativos. Demandaría la rápida y efectiva inversión de los US$ 80 millones anunciados por el Ejecutivo para ese fin.

Pero prefiere canalizar sus ímpetus en medidas de fuerza contra toda erradicación de coca ilegal. La misma cuyo sembrío provoca una permanente tragedia ecológica y va a parar a las tóxicas pozas de maceración del narcotráfico.

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El Libre Mercado

Los cocaleros de Huánuco anunciaron un nuevo paro de 72 horas que se iniciaría el miércoles 2 de mayo. De nuevo, el principal impulsor es Ticerán, sucesor de Iburcio Morales, hoy alcalde del Monzón, al frente de la Central Nacional Agropecuaria Cocalera del Perú (Cenacop).

Desde el gobierno se esperaba medir las primeras reacciones de los cocaleros para decidir las medidas a tomar. El envío de una comisión de alto nivel era todavía improbable, pero el presidente regional de Huánuco, Jorge Espinoza, tenía la cancha libre para tender lo que en la Presidencia del Consejo de Ministros se consideran “puentes indirectos”.

En los últimos días, el joven Ticerán se comparó con el presidente boliviano. Mientras Evo Morales, afirmó, salió de la región cocalera de El Chapare, “yo saldré del Monzón. Sé que vamos a llegar a la Presidencia”. También fustigó al mandatario Alan García por mostrarse “valiente” con la erradicación de la hoja de coca pero no tener la misma actitud frente a la usurpación chilena de territorio.

“Si continúa la erradicación”, advirtió Ticerán, “vamos a morir los cuatro: coca, erradicador, Policía y campesinos”.

A Ticerán se le solía ver detrás de Iburcio Morales en las movilizaciones organizadas por el radical dirigente. El pasado 20 de abril volvieron a compartir tarima en la cabeza de un mitin que congregó a dos mil cocaleros.

“Nosotros vendemos lo que la Constitución dice, el libre mercado”, justificó la semana pasada Ticerán sobre la masiva producción cocalera que va a parar al narcotráfico.

El Hombre de Artemio

El analista Rubén Vargas (www.inforegion.com.pe) llama la atención sobre el punto de concentración de los cocaleros plegados a los últimos paros. En lugar de llegar hasta Huánuco, lo que supondría un mayor impacto político, se encuentran en la localidad de Ambo. Pero Vargas aclara que, de los residentes del lugar, al menos el 70% son cocaleros del Monzón. Es decir, se mueven en casa.

En ese vecindario –y en el del Valle del Río Apurímac y Ene– se concentra el reciente informe del Departamento de Estado norteamericano, que califica a Sendero Luminoso como una amenaza latente para el Perú y advierte que su alianza con el narcotráfico le ha permitido reconstituir parcialmente sus fuerzas. En el 2006 el movimiento terrorista realizó 92 acciones de violencia.

A estas alturas las conclusiones de ese informe son verdades de Perogrullo. Pero comprobarlas sobre el terreno sigue resultando muy demostrativo.

La Cenacop juega en frontón entre el Monzón y Aucayacu. En esta última localidad el peso pesado es Hernán Cubas Iglesias. Se trata de un senderista arrepentido que suministró importante información al Ministerio Público. Tanto que su caso fue archivado (CARETAS 1972).

Sin embargo, atestados policiales posteriores revelan que Cubas ha sido acusado de seguir entre las filas de los subversivos. El detenido Edgar Clemente Ponce, encargado de suministrarle alimentos a la cúpula senderista del Huallaga, lo sindicó en noviembre de 2004 (atestado 009-DIVPOL-LP/DECOTE- TM) como integrante del entorno de nada menos que el camarada “Artemio”, líder de los remanentes terroristas.

Clemente Ponce narró con lujo de detalles cómo el 19 de octubre del 2004 se encontró en una casa del caserío de Soledad para entregar comestibles al comité regional senderista y allí estaba Cubas Iglesias con “Artemio” (ver fascímil). Ponce también menciona a Héctor Aponte (a) “Clay”, el lugarteniente de “Artemio” que fue dado de baja por la Policía en febrero del 2006 (CARETAS 1913).

Ese atestado del 2004 concluye que Cubas se encuentra “no habido”.

A pesar de ello, de ser el presidente de los cocaleros en Aucayacu, Cubas pasó a ser dirigente nacional de la Cenacop. La misma organización manejada por Ticerán e Iburcio Morales.

Ticerán, mientras tanto, comienza a batir un cóctel discursivo con tintes antinorteamericanos y bolivarianos, pero que también glosa vocabulario claramente senderista, como se puede detectar en el documento de adhesión al paro publicado en CARETAS 1972. Si a todo ello se le suman las peligrosas relaciones con el dirigente Cubas, quizás la pista para llegar al escurridizo “Artemio” se encuentre en los cocaleros más extremistas. (Enrique Chávez) .

Contacto con Sendero

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Un dirigente de peso en Cenacop, y promotor del paro, es Hernán Cubas Iglesias, que reside cerca de Aucayacu. Se trata de un senderista arrepentido que suministró importante información al Ministerio Público. Atestados policiales recientes revelan que ha sido acusado de seguir entre las filas de Sendero Luminoso. Un detenido lo señaló, con lujo de detalles, como integrante del entorno de "Artemio" (derecha), el buscado líder de los remanentes subversivos.

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