domingo 21 de julio de 2019
Usuarios
e-mail:
Contraseña:
¿Olvidó su contraseña?
InstruccionesHáganos su Página de InicioAgréguenos a sus Favoritos
 
 
 
Edición 1966

08/Mar/2007
 
 
Secciones
Acceso libre Nos Escriben ...VER
Acceso libre PolíticaVER
Acceso libre Derechos HumanosVER
Acceso libre Ellos&EllasVER
Sólo para usuarios suscritos Bienes & Servicios
Acceso libre CulturaVER
Sólo para usuarios suscritos Caretas TV
Sólo para usuarios suscritos El Misterio de la Poesía
Sólo para usuarios suscritos Quino
Acceso libre Salud y BienestarVER
Columnistas
Sólo para usuarios suscritos Raúl Vargas
Sólo para usuarios suscritos Gustavo Gorriti
Sólo para usuarios suscritos Augusto Elmore
Sólo para usuarios suscritos Jaime Bedoya
Sólo para usuarios suscritos Luis E. Lama
Sólo para usuarios suscritos Nicholas Asheshov
Sólo para usuarios suscritos Cherman
Ediciones
anteriores


Última Edición: 2460
Otras Ediciones Anteriores
 
 

Inicio > Revista

Energía Nuevo biocombustible llega de los Andes con aroma y nombre de canola.

Flor de Combustión

3 imágenes disponibles FOTOS 

1966-flor-1-c.jpg

Antonio Castillo sostiene las semillas de la oportunidad andina.

Motores prendidos, enganchen primera y arranquen: llega el nuevo biocombustible que hará temblar el reino del petróleo. Se trata de la canola, que no se extraerá con tubos y taladros desde las profundidades de mar y tierra, sino que será cultivada por nuestros corajudos paisanos a más de 2,800 m.s.n.m.

La canola, planta oleaginosa con un 47% de aceite en sus semillas, es la propuesta del programa Sierra Exportadora para salir del atolladero contaminante y entrar a la nueva tendencia mundial de la agroenergía. El biodiesel producido con canola será la alternativa para los autos petroleros.

Antonio Castillo, gerente general de Sierra Exportadora, informó acerca de las bondades de la planta: “La canola es muy rústica y resiste heladas de hasta -15º C.” Además, no solo sirve como biocombustible sino que “permite variedad de usos, como forraje, aceite de cocina, para la apicultura, etc.”. El cultivo es una alternativa barata de mantener, necesitando tan solo de una persona por cada 10 hectáreas, además de ser tolerante al estrés hídrico.

En los próximos 5 años se especula contar con 200 mil hectáreas del cultivo, “generando 15 mil empleos directos y 15 mil indirectos”, agregó Castillo. “Además significa una mejora para el ecosistema, reduciendo la contaminación y siendo favorable a los bonos de carbono”. La primera piedra de la planta que procesará la canola, de la empresa Pure Biofuels, ya fue colocada y estará operativa en un año. Entonces sólo queda esperar el surgimiento de los nuevos magnates canoleros.

 


anterior

enviar

imprimir

siguiente
Búsqueda | Mensaje | Revista