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Edición 1966

08/Mar/2007
 
 
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Día de la Mujer No están al borde de un ataque de nervios y tienen todas las de ganar: Candidatas presidenciales del siglo XXI.

Ellas Bailan Solas

2 imágenes disponibles FOTOS 

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Kirchner y Clinton tienen maridos a la sombra.

La astrología china la define como serpiente de agua, realista que da vida a las visiones de los idealistas. Más problemas tienen los propios argentinos para dilucidar quién es realmente esta mujer: una criatura política como pocas, enérgica, sagaz, independiente y decididamente capaz, para unos; una mente fría y ambiciosa, bien disimulada tras los encantos y aspavientos de un glamour cuidadosamente calculado y una inneglable telegenia, para otros. O podría ser las dos cosas al mismo tiempo, lo cual no necesariamente representa una desventaja si se tiene en cuenta que Cristina Fernández de Kirchner, actual Primera Dama de Argentina –ella prefiere que le digan “Primera Ciudadana”–, quiere ser Presidenta.

Y tiene las de ganar (si es que finalmente lanza su candidatura), al igual que Hillary Clinton en Estados Unidos y la socialista Ségolène Royal en Francia, las dos ya en carrera. En el mundo siempre hubo mujeres líderes, pero pocas jefas de estado; y cuando las hubo, no alcanzó para establecer una tendencia. Entre la disciplinada fiereza de Margaret Thatcher, la dama de hierro británica, y la feria de corrupción que fue el gobierno de Mireya Moscoso, en Panamá, no hubo puntos intermedios lo suficientemente trascendentes como para establecer un perfil de mandataria. Pero, por lo que se ve ahora, ya se puede ir esbozando un perfil de candidata con potencial: mujeres profesionales, que llegan muy bien a la base cinco, alejadas de radicalismos, de pasos calculados, hábiles frente a las cámaras, de armas tomar y curtidas políticamente. La Presidenta de Chile, Michelle Bachelet, también encaja en este modelo.

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