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08/Mar/2007
 
 
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Ecosistema Área protegida es víctima de arrojo de desmonte. Espejos de agua corren riesgo de desaparición.

Villa Trastabilla

3 imágenes disponibles FOTOS 

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Especialista Alexandra Cugler y la indignación ante el atentado ecológico en pantanos de Villa.

Alexandra Cugler, especialista en temas ambientales, empieza a fruncir el ceño mientras recorre el cerco que delimita la zona natural protegida de los pantanos de Villa. “¡Mira!”, exclama y señala un sector: “Han tirado una camionada de desmonte sobre el cerco y lo han destruido. Y violaron un lindero natural del ecosistema, pese a que hay un mandato de protegerlo”. Cugler se refiere a la Ordenanza 184 de Prohvilla.

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Diversos puntos del área protegida han sido afectados por el arrojo ilegal de desmonte, ocasionando cambios en el flujo hídrico que se manifiesta en el resecamiento de los espejos de agua.

Alexandra escudriña más en el panorama y detecta un anuncio que reza Propiedad privada. “¡Esos letreros están prohibidos!”, se queja ofuscada. La realidad es para ella difícil de digerir. Una franja del área protegida ha sido invadida y es vertedero de desmonte, contaminando los humedales con ladrillos, basura y tierra seca (CARETAS 1942). Las consecuencias ya se notan. Porciones de los humedales han empezado a secarse.

La aridez se debe a que “el desmonte hace que las sales se concentren en lugares más reducidos y alteren el ritmo natural de evaporación”. Y al modificar el flujo hídrico, “se corre el riesgo de que los espejos de agua desaparezcan”. Todo ocurre a vista y paciencia del actual director técnico de Prohvilla, Franco Fernández (ver cuadro), que no logra detener esta invasión y tiene problemas para conseguir el –obligatorio– apoyo económico de los municipios de Chorrillos, Santiago de Surco, Villa El Salvador, San Juan de Miraflores y Lima, que lo ayudarían a lidiar mejor con el grave atentado ambiental. Esto se torna preocupante. Reacción inmediata requerida. (Thor Morante)

 


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