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Urbanismo Expertos en seguridad vial alertas por el actual huaico de publicidad exterior. Mientras, Congreso convoca al alcalde de Lima.

¿Tolerancia Cero?

4 imágenes disponibles FOTOS  PDF 

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Hay paneles tan gigantes que parecen de Ripley.

Pucusana, 3 de la madrugada. Un policía hace señas con una linterna y un camión se detiene. “A ver, luces altas y bajas”, dice fríamente la autoridad. El chofer obedece. “¡Oiga! Sus luces están defectuosas. ¡No pasa!” Y el camión, con la misma iluminación fallida, es obligado a dar media vuelta y retornar al punto de partida. El riesgo no parece haber sido anulado.

El Plan Tolerancia Cero inició sus operativos el 15 de noviembre de 2005, buscando hacerle el pare al transporte pesado que no pase revisiones de luces, neumáticos, estado vehicular, etc. Lo que el plan parece no estar viendo es que los accidentes no suceden solo por fallas vinculadas al vehículo. En la colada se halla la apropiada señalización de las vías y el mismo cumplimiento normativo sobre éstas, por ejemplo, con lo referido a instalación de paneles publicitarios.

Además, un chequeo adecuado necesitaría ser más exhaustivo, como las tan aclamadas revisiones técnicas que no tienen cuándo empezar (CARETAS 1962). Partiendo de ahí, Tolerancia Cero parece un nombre más rudo de lo que realmente implica: muchos “peros”.

Inseguridad vial

Ruta al sur, el primer peligro no es necesariamente el estado de los vehículos. La razón: una avalancha de paneles que no cumplen, mayoritariamente, las regulaciones de instalación, es la causante de distracciones y accidentes (CARETAS 1963). Luis Quispe Candia, presidente de la ONG Luz Ámbar, especializada en temas de transporte, nos da un primer punto a revisar: “Los avisos, en carretera, deben estar ubicados a 15 metros de la vía y a una distancia no menor de 400 metros entre cada uno”.

Para darse una idea, CARETAS decidió hacerla de matemático. Entre los kilómetros 26 y 60 (pasada la entrada a Lurín) se cuentan un total de 157 paneles publicitarios. No contentos con el mareo contable, se hizo lo mismo con las señales de tránsito. En el mismo trayecto hay 37 de ellas. Ante la monstruosa cantidad de anuncios, hay una señal por cada cuatro paneles. Y las ocasiones en que se pierden entre el mar publicitario son incontables.

No se trata de estar en contra de la publicidad, sino de que ésta cumpla con las normas para no ser riesgosa. Necesario, entonces, acudir al Reglamento de Tránsito. Artículo 24, inciso 3º: “Está prohibido en la vía colocar propaganda u otros objetos que puedan afectar (…) la señalización”. A su vez, el artículo 28 establece que los anuncios “deben ser de lectura simple y rápida” y, reitera, no deben “confundir ni obstruir la visibilidad de las señales”. En este problema, tolerancia sobra.

Reacción congresal

Álvaro Gutiérrez, presidente de la Comisión de Transporte del Congreso, se alarmó ante el caos publicitario que está afectando las vías de transporte. Debido a esto, convocó a sesión sobre el problema al alcalde de Lima, Luis Castañeda Lossio, cuya comuna es la principal responsable del lío. Además, llamó al Indeci (Instituto Nacional de Defensa Civil), encargado de evaluar, junto al municipio, los posibles riesgos de las instalaciones paneleras; y a Luis Quispe, en campaña contra el desorden panelero.

Consultado por CARETAS, el upepista Gutiérrez dijo: “Mi postura es que tener paneles en todas partes es un desorden total y un peligro para transportistas y transeúntes. Se hallan en completo caos y distraen mucho. Por eso queremos que venga el alcalde para escuchar su versión”. La sesión está pactada para la primera semana de marzo.

Tristes comparaciones

La Ley de Tránsito chilena tiene especificaciones similares a la nacional. Establece que “no podrá colocarse propaganda ni otro elemento que afecte la debida percepción de las señales del tránsito” (Art. 103). Pero, además, hace hincapié sobre la obligatoriedad de que los vehículos pasen por revisiones técnicas (Art. 94), tema que Castañeda Lossio propuso pero ahora evita.

La distinción es parte de nuestra ingénita capacidad transgresora: allá se cumplen ambas normas; acá se incumple la primera y ya no se quiere la segunda. Va siendo hora de ejercer propiamente una “tolerancia cero” o quedaremos perdidos en la jungla. De paneles, presumiblemente. (Thor Morante)

Palabra de experto

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Luis Quispe enumera los puntos en que pecan las instalaciones de paneles publicitarios.

1.- El Reglamento dice que los avisos publicitarios no deben invadir la vía y no deben distraer al conductor. Es lo primero que hacen.

2.- Los paneles más peligrosos son las pantallas gigantes, por la luminosidad que emiten en las noches y que causan mayor distracción.

3.- Para colocarlos, la municipalidad debe consultar al Indeci para determinar los riesgos de ubicación. Están obviando esto.

4.- Se necesita criterio urbanístico para el orden y el ornato. No hay regulaciones respecto a la anulación del paisaje por los paneles.

 


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