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Seguridad El VRAE y el Huallaga, las despensas del narcotráfico, son controlados por los cocaleros Iburcio Morales y Nelson Palomino.

Los Alcaldes de la Coca

6 imágenes disponibles FOTOS 

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Morales es alcalde del inexpugnable Monzón.

Nelson Palomino e Iburcio Morales gozan de una situación inédita. Ambos dominan políticamente el VRAE y el Alto Huallaga, las cuencas donde se siembran las dos terceras partes de la hoja de coca de todo el país. Se suman a la situación, cada vez más comprometida con el narcotráfico, del alcalde Luis Valdez en Pucallpa.

Con las autoridades regionales y municipales ya instaladas, se cumple una profecía anunciada: el mapa político de las cuencas cocaleras tiene una nueva, peligrosa, faz.

El líder cocalero Nelson Palomino ha terminado por establecer su hegemonía en el Valle del Río Apurímac y Ene (VREA). Su movimiento Kuska Perú –Qatun Tarpuy (Juntos Perú– Siembra Grande) se llevó cinco de siete distritos: Ayna, Santa Rosa, Sivia, Llochegua y Anco.

El VRAE es el principal nodo del narcotráfico en el país. Según datos de Naciones Unidas, tiene 15,550 hectáreas cultivadas de hoja de coca, la tercera parte de todo el país, que producen 104 toneladas de clorhidrato de cocaína cada año (CARETAS 1956). Las cifras del VRAE registran una tendencia ascendente. El mencionado informe de NN.UU. atribuye el hecho a la presión de los cocaleros contra los programas de erradicación y el terreno político que ese movimiento ha ganado en el lugar.

Al VRAE pertenece el distrito de Anco, provincia de La Mar, donde la semana pasada fueron linchados cinco delincuentes de caminos. Las primeras pesquisas sugieren que el crimen fue organizado por narcotraficantes que se vieron afectados por los robos de los asesinados.

En este contexto, vale la pena acercar los lentes de aumento a los alcaldes de Palomino.

Eduardo Urbano Méndez, de Ayna San Francisco, es enfermero de profesión y llegó al sillón distrital con una ventaja de siete votos. Es reconocido entre los más radicales defensores de la hoja de coca. Su hermano ya fallecido, Humberto Urbano, tuvo notorios vínculos con el narcotráfico y por ello lo investigó la Policía.

Telésforo Ochoa Taguada es el nuevo burgomaestre de Santa Rosa. Es agricultor cocalero que perteneció a los comités de autodefensa y hoy también se presenta como acérrimo defensor de la hoja de coca. Sus opositores señalan que controla el ingreso de visitantes al distrito. “Él da el visto bueno”, puntualiza un informe de Inteligencia, “de lo contrario nadie ingresa”.

Como él, son igualmente agricultores cocaleros cercanos a Palomino los alcaldes Alejandro Gutiérrez Escajadillo (Sivia), hasta hace poco Secretario General de la Federación de Agricultores del Valle del Río Apurímac (Fepavrae) y quien cobró dinero a los campesinos para pagar a los abogados que defendieron a Palomino cuando fue procesado y sentenciado por secuestrar a un periodista, y Pedro Máximo López Carvajal (Llochegua). El último se desempeñó además como seguridad personal de Palomino.

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1. Pedro Máximo Carvajal, alcalde de Llochegua, fue guardaespaldas de Palomino.
2. Alejandro Gutiérrez Escajadillo, alcalde de Sivia, cobró cuotas a campesinos para defender a Palomino del delito de Secuestro.
3. Miky Joaqupin Dipas Huamán, reelecto alcalde de Pichari, es de UPP pero fue a la reelección apoyado por el líder cocalero. Todas las veces que se convocaron a huelgas de los cocaleros prestó los vehículos del municipio para las movilizaciones.
4. Telésforo Ochoa Taguada, alcalde de Santa Rosa, controla el ingreso de quienes llegan a la localidad e integró los comités de autodefensa.
5. Eduardo Urbano Méndez, alcalde de Ayna, tuvo un hermano investigado por narcotráfico. Ganó con ventaja de siete votos.

Llama la atención que en Pichari el movimiento de Palomino no hubiese presentado candidato. Optó por apoyar al de Unión Por el Perú, Miky Joaquín Dipas Huamán, que obtuvo la reelección. Dipas es el pionero de los alcaldes cocaleros en la zona y desde la municipalidad es quien más dinero ha invertido en el VRAE en campañas por la defensa de la hoja.

Rubén Vargas Céspedes, analista en temas de Seguridad (www.inforegion.com.pe), confirma que “el mapa político de las cuencas cocaleras ha cambiado radicalmente. Por primera vez en la historia del Perú, los sectores vinculados a la defensa y promoción de los cultivos ilegales han conseguido una cuota importantísima de poder político. El panorama en la lucha contra las drogas podría complicarse aún más en la medida que, desde el actual gobierno, nadie quiere asumir la defensa de la lucha contra las drogas, especialmente de la erradicación”.

El patio de Iburcio

En lo que a narcotráfico respecta, el Alto Huallaga es la única región que le pisa los talones al VRAE. Aunque según NN.UU. la tendencia ha ido ligeramente a la baja, sus números le alcanzan con holgura para ser la segunda fuente del negocio ilícito en el país.

Los últimos cálculos cifran en 16,951 las hectáreas de coca en el Alto Huallaga. Un 67% (11,325) están en el Monzón.

El nuevo alcalde de ese valle es el líder cocalero Iburcio Morales.

Morales, al igual que Palomino, tampoco está solo en el Huallaga. Pertenecen a su Movimiento Político Frente Amplio Regional (FARE) Jorge Espinoza Egoavil, presidente regional de Huánuco; Juan Picón Quevedo, alcalde provincial por Leoncio Prado, Wilder Miranda Ordóñez, alcalde distrital de José Crespo y Castillo- Aucayacu; y Walter Silva Mariño, alcalde distrital de Daniel Alomía Robles.

Las mencionadas autoridades se encuentran alineadas con Morales en su oposición a Palomino y las congresistas Nancy Obregón y Elsa Malpartida, quienes controlan la Confederación de Productores Agropecuarios de las Cuencas Cocaleras (Conpaccp).

Sin embargo, concuerdan en lo esencial. A principios de enero los alcaldes cocaleros del Huallaga acordaron no firmar la anunciada Agenda Común con Devida y promover un proyecto de ley para prohibir la erradicación de la hoja de coca. Iniciativas similares a las de Obregón (CARETAS 1952).

La zona de influencia de Obregón y Malpartida en el Huallaga es menos significativa en términos de hectáreas, pero los brutales crímenes relacionados con el narcotráfico en localidades como Bambamarca, Puerto Pizana y Sión son pan de todos los días (CARETAS 1942).

Más rocoto tiene este caldo si se recuerda que Malpartida reconoció el pasado 19 de enero que su grupo recibe financiamiento del presidente venezolano Hugo Chávez

El Caso Bahía

Aunque dice correr solo, Iburcio Morales se ha puesto muy cerca de la candela.

El viernes 5 de enero la Policía intervino un taller de mecánica en Huánuco. Allí fueron encontrados 155 kilos de cocaína procedentes del Monzón. Se detuvo a los hermanos Clever y Marco Acosta Rodríguez, accionistas de la empresa Bahía Continental, que cubre la ruta Huánuco-Lima.

Clever Acosta tiene acciones en otras empresas de transporte y también es dueño de la cuarta parte del club deportivo León de Huánuco.

Los informes de Inteligencia a los que accedió CARETAS señalan que la dirigencia cocalera del Monzón colabora activamente con estas empresas de transporte. La vinculación más notoria y cercana la tiene Salvador Arcayo Céspedes, el brazo derecho de Morales. El actual alcalde le ha dejado la posta al frente de la federación de cocaleros del Monzón.

Fue Arcayo Céspedes quien presionó públicamente para que Morales fuera incluido como candidato al Congreso por la lista de Ollanta Humala.

Rubén Vargas considera este un hecho que demuestra “cómo actúan las organizaciones criminales del narcotráfico: sacan las drogas de los valles cocaleros, de los mismos donde los dirigentes señalan que la coca es sagrada y que bloquean las carreteras para impedir la interdicción y erradicación. ¿Acaso no se dan cuenta que las empresas más importantes de esas zonas lavan dinero manchado con sangre? ¿Acaso no se dan cuenta que más del 90% de la coca que defienden es el principal insumo para las drogas? Claro que sí lo saben, pero no les importa. Lo único válido es el interés político personal y el dinero mal habido”.

La ecuación es fría. Pilar Mazzetti, ministra del Interior, le dijo a Reuters que “hace cinco años se producía 80% de pasta básica. Ahora es 80% de cocaína, y de muy alta calidad”. Ahora hay que agregarle al perol alcaldes cocaleros en las zonas más productivas para el narcotráfico y un discurso político que legitima la proliferación de coca ilegal. Blanca es, las cuencas la ponen (Enrique Chávez).

Política Tiznada de Blanco

- Al Valle del Río Apurímac y Ene pertenece el distrito de La Mar, donde la semana pasada fueron linchados cinco delincuentes de caminos.

- Según NN.UU., el VRAE tiene 15,550 hectáreas de coca y produce más de 100 toneladas de cocaína.

- En el VRAE el movimiento del líder cocalero Nelson Palomino controla las alcaldías de cinco de siete distritos.

- El Alto Huallaga tiene 16,951 hectáreas de coca. De estas, 11,352 están en el Monzón.

- Iburcio Morales, alcalde del Monzón, no reconoce la autoridad de las congresistas Nancy Obregón y Elsa Malpartida, que tienen influencia en otras partes del Huallaga y sí son aliadas de Nelson Palomino, del VRAE.

- Con Morales se alinean el presidente regional de Huánuco, un alcalde provincial y dos distritales.

- CARETAS 1960 reveló un informe policial que sostiene que el recién reelecto alcalde de Pucallpa, Luis Valdez, sí estuvo preso por narcotráfico.

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