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30/Nov/2006
 
 
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Turismo Modernización del revivido tren Huancayo-Huancavelica empezó con jarana y tomará año y medio.

¡Pa’ su Macho!

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Olaechea remacha el sueño del ferrocarril. La rehabilitación costará más de US$ 18 millones y la mayoría será financiada por la CAF. Ahora se unirá con la línea del Ferrocarril Central hasta el Callao.

En la cuesta de un cerro verde, casi cinco mil campesinos huancavelicanos escuchaban sentados bajo el sol de la tarde. Muchos vestían coloridos atuendos. Frente a ellos, en la estación ferroviaria de la ciudad, les hacían un reconocimiento trascendente. “Ustedes son el pueblo más educado del Perú: fueron los únicos que comprendieron que el tren es el futuro y no el pasado”, exclamó Juan de Dios Olaechea, presidente de Ferrocarril Central Andino (FCA), azuzando el jolgorio.

Habían llegado desde los poblados de Yauli, Acoria, Cáceres, Izcuchaca y Tellería en el llamado Tren Macho, que recorre la ruta Huancayo-Huancavelica. Los vagones marcharon más repletos que nunca. El pitido de la locomotora era respondido con una fiesta en cada parada. La ceremonia era, pues, todo un acontecimiento. En la estación de Huancavelica esperaban, además, el presidente de la región, Salvador Espinoza; el viceministro de Transportes, Sergio Bravo, y el congresista nacionalista por Huancavelica, Miró Ruiz.

El motivo era la colocación del primer riel y durmiente en tamaño estándar –1.45 m. de ancho– de la vía férrea. Así iniciaba la rehabilitación integral del ferrocarril. Hasta ahora, el Tren Macho era un bicho raro porque su trocha angosta –91.4 cm. de ancho– es de tipo virtualmente extinguido. Además, el proyecto incluye la remodelación de las locomotoras y los vagones para mejorar el transporte de pasajeros y sus mercaderías.

De este modo, el Tren Macho recorrerá los 128 kilómetros de su línea en menos tiempo y con mayor seguridad. La obra beneficiará a más de 300,000 pobladores. Por eso se entiende tanta alegría. “Voy a Huancayo a traer verduras, arroz y azúcar para mi bodega de Yauli. Lo bueno es que en tren me cuesta S/. 7.00. Si voy por tierra gasto el doble y en fiestas ni hablar. Lo malo es que siempre se malogra”, narra Máximo Churapaqui, camino a la ceremonia con toda su familia.

La obra será ejecutada por FCA. Olaechea promete terminarla en un año y medio. Para sellar el compromiso, entregó tres eclipsas (pasadores de acero para asegurar los durmientes) al presidente regional, el viceministro y el parlamentario. “Estas serán las últimas fijaciones. Tenemos que regresar para ponerlas en julio del 2008”, sentenció.

El Tren Travieso

“Sale cuando quiere y llega cuando puede”. La frase caracteriza el humor del Tren Macho. Desde su inauguración en 1926 permanece desatendido y hace dos décadas desfallece. Más del 50% de la vía férrea se encuentra en mal estado y pasó por períodos de paralización. “Lo macho no está en que sale cuando quiere y llega cuando puede, sino en que pese al abandono en que se encuentra, el tren sigue rodando y sirviendo a la población necesitada”, corrigió el presidente de Huancavelica.

Al implementar el tamaño estándar de la vía férrea, se une a la línea del Ferrocarril Central hasta el Callao. He allí la vital importancia de unos cuantos centímetros. Los primeros estudios, en el gobierno de Alejandro Toledo, sugerían mantener la trocha angosta (CARETAS 1887). Empero el gobierno regional y otros sectores de la sociedad huancavelicana exigieron la trocha ancha. Al final venció el reclamo de la población.

La rehabilitación costará más de US$ 18 millones de los que la Corporación Andina de Fomento financiará casi US$ 15 millones. “Vamos a unir Huancayo y Huancavelica en dos horas y media. Por carretera el viaje se hace en seis horas y media”, señala el empresario. Por su parte, Espinoza anunció que “de ahora en adelante será conocido como Tren Travieso, porque será más rápido”.

Olaechea se encuentra sobre la cresta de una ola que arrancó el pasado miércoles con la presentación de su libro “El Tren del Siglo XXI”, y continuará el próximo 4 de diciembre con el seminario “El Ferrocarril: La Infraestructura para el Desarrollo”, y la presentación de seis vagones renovados el martes 5. A esto se suma el ingreso de las AFP al accionariado del Ferrocarril Central con un 10%. Al sueño de los rieles ya se le escucha el rugido del motor. (David Pereda Z.)

 


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