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Edición 1937

10/Ago/2006
 
 
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Personajes Flamante octogenario Tony Bennett celebró su cumpleaños a todo pulmón, mientras Fidel Castro se debatía entre la vida y la muerte.

La Canción de los Patriarcas

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Fidel Castro, por otro lado, cada vez se parece más al estereotipo octogenario.

La música norteamericana tiene un término preciso para los cantantes tipo Tony Bennett: crooner (el verbo croon significa literalmente “cantar con suavidad”). No hay una palabra en castellano que logre englobar todo el concepto –”baladista” sería una traducción demasiado gruesa; basta con prender la radio–. Un crooner es un intérprete cuya elegancia trasciende saco y corbata para instalarse en un cierto nivel más profundo y abarcador, perceptible en su voz, sus canciones, sus arreglos musicales y, finalmente, su estilo de vida. Un estilo que Bennett ha sabido dosificar a lo largo de sus ocho décadas –cumplidas el pasado 3 de agosto– y que parece encerrar el secreto de su por demás activa longevidad: con más de 50 millones de discos vendidos a lo largo de su carrera (iniciada en 1949) e infinidad de honores entre los que destacan 13 premios Grammy y su inclusión en el Salón de la Fama del Jazz, el legendario cantante sigue haciendo giras por todo el mundo, graba con estrellas jóvenes como K.D. Lang, prepara para septiembre un álbum de aniversario en el que hace duetos con Barbra Streisand, Paul McCartney, Elton John, George Michael, entre otros, tiene una muy seria relación con una neoyorquina 40 años menor que él, y en sus ratos libres se dedica a la pintura, pasión que ha recibido muy buenos comentarios de la crítica especializada y que hace unos años lo llevó a abrir un estudio de arte en Nueva York. Crooning puro.

A la base 8 también llegará Fidel Castro –o al menos eso se esperaba hasta el cierre de esta edición– este 13 de agosto, aquejado por los estragos físicos de una vida atiborrada de sobresaltos e intrigas de todo tipo. Mientras la prensa de todo el mundo se pregunta sobre el verdadero estado de salud del patriarca cubano, los más escépticos simplemente lo ponen en duda. Pero lo cierto es que la teoría de una “Operación Ataúd Vacío” tendría más asidero si el desgaste físico de Castro no fuera tan evidente. En los últimos años ha sido operado de diverticulitis, una enfermedad del intestino, y de una hernia inguinal. El médico y vicepresidente de la Unión Liberal para Europa, Antonio Güedes, declaró a un diario español que “(Castro) también ha sufrido accidentes cerebrales transitorios, pequeños ictus, desde los años noventas. Ahora ha tenido una crisis muy seria en la que no ha sido posible contener la hemorragia de las arterias que se han roto. Le han hecho cirugía, lo que implica anestesia general, algo que siempre es un riesgo en alguien de su edad”.

¿Una juventud y adultez apacibles inciden directamente en la manera en que se vivirá el último tramo de una existencia? Pregunta complicada que no admite una respuesta absoluta. Los simpatizantes del comunismo cubano hablan del estilo de vida de Fidel Castro, frugal y alejado de gratificaciones materiales (aunque la carga de estrés debe haber sido considerable). Tony Bennett también ha sido mesurado, pero cayó hondo en las drogas durante la década del ’70, cuando la fiebre Beatle casi lo manda al retiro anticipado; una sobredosis le hizo reaccionar. “Una vida metódica, de costumbres alimenticias sanas y ordenadas, buen ritmo de sueño y poco estrés, sin duda ayuda, pero no garantiza la longevidad”, dice el doctor Víctor Carcelén, presidente de la Sociedad de Geriatría y Gerontología del Perú (SGGP). Los adelantos de la geriatría se centran en temas como manejo de la depresión, sexualidad –a propósito, el magnate de Playboy, Hugh Hefner, también cumplió 80 el 9 de abril–, restablecimiento de capacidades físicas, cognitivas y emocionales, el correcto uso de medicamentos y tratamientos, etc. La SGGP acaba de realizar un encuentro en el Cusco sobre estos temas.

“En cierto sentido, el grado de confort que brinda la modernidad y el avance de la ciencia tiene mucho que ver con el promedio de sobrevida cada vez mayor en el mundo”, señala Carcelén. Los índices de expectativa de vida del planeta están en alza (menos en África). El secreto, tal vez, no sea entonces cuestión de cantidad, sino de calidad (G.Silva).

Promedio de Vida
Japón 82 años
España 80 años
Argentina 75 años
Perú 71 años
Bolivia 65 años
Zimbawe 36 años
Fuente: Organización Mundial de la Salud

 


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