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Política El escándalo de Canal 2 es múltiple y no se queda aquí.

Vergüenza Latina

12 imágenes disponibles FOTOS  PDF 

1912-ivcher-1-c.jpg

César Hildebrandt luego de su ejecución y cheque de S/. 20’300,00O después de ser cobrado. Dinero ya debe estar en el banco Leumi Le-Israel de Miami.

Baruch Ivcher, cuya nacionalidad se pone a prueba nuevamente por la indiscreta manipulación de un pasaporte, ha cobrado un cheque de monto difícil de justificar y saltándose la cola de los miles de acreedores y damnificados del Estado que esperan. La chocante operación secreta ha sido justificada por el propio Primer Ministro, quien ha aludido confusamente a cifras aún más fantasiosas. El agraciado ha despedido a César Hildebrandt para apostar por una candidata emparentada. Cecilia Valenzuela, quien hace un mes se reuniera con los periodistas Augusto Álvarez Rodrich y Juan Carlos Tafur para anunciarles la ejecución y el retorno de su esposo al canal, ha asumido encantada el espacio del colega asesinado. La única buena noticia es que la versión semanal y servicial de ‘La Ventana Indiscreta’ ha debutado con un rating de 6 puntos.

¿Y Ese Pasaporte?

Si se comprueba su existencia, todo tendría que desarmarse.

La fotografía que se publica en blanco y negro rodeada de tomas a color puede tener un precio muy alto: S/. 20’300,000. La secuencia fue captada el 24 de junio del 2000 por Jorge Toledo, el sobrino del Presidente, en la sección de migraciones del aeropuerto internacional de Varsovia, Polonia. ‘Coqui’ no parece encontrar el registro a color de la instantánea de Baruch Ivcher Bronstein con su pasaporte en la mano.

Lástima. Mas de una fuente asegura a CARETAS que ese pasaporte es de color azul y no guinda como el peruano.

¿Qué importancia tiene eso? Mucha.

Demostraría que Ivcher, a pesar de haber renunciado formalmente en 1984, bajo juramento y ante un notario público del Callao, a su nacionalidad de origen, la israelí, tal como lo exigía la Ley 26574 para obtener la naturalización peruana, en realidad mintió.

Se asegura que Ivcher siempre conservó la nacionalidad israelí y que, por lo tanto, esgrimió en determinado momento un pasaporte de Israel en el episodio de Varsovia.

Son varios los países que, como el Perú, exigen la renuncia a la nacionalidad de origen para otorgar la naturalización – situación que es diferente a la de quienes adquieren una segunda nacionalidad por ancestro, matrimonio u otras circunstancias.

Además, desde agosto del 2002 rige en el Perú una exigencia más estricta. El Decreto Supremo Nº 010-2002-IN establece que “toda persona que desee adquirir la nacionalidad peruana por naturalización deberá presentar los documentos públicos de renuncia a su nacionalidad de origen, tramitadas ante la autoridad competente y aceptadas por su país de origen”.

¿Qué importancia tiene o tenía que Ivcher se hubiera o no naturalizado peruano?

Como se recordará, el régimen de Fujimori aludió en 1997 a falencias en su proceso de naturalización y, basándose en legislación que establece que el control propietario de un medio televisivo debe estar en manos de peruanos, les entregó Frecuencia Latina y Canal 2 a sus socios principales, los hermanos Mendel y Samuel Winter Zuzunaga.
Fue, por cierto, una gruesa medida punitiva aplicada a Ivcher porque había cambiado la línea editorial del canal, pasando de apoyar en 1992 el autogolpe y la consolidación del fujimorato, a lanzar una serie de reveladoras denuncias en 1997.

Frente a la situación creada, la protesta fue múltiple, pero no todos olvidaron el pasado.

CARETAS dijo entonces que “cuando Ivcher se portaba mal, le fue bien; ahora que se porta bien, le va mal”.

Y un ex subsecretario de Estado comentó irónicamente sobre la torpeza de un gobierno que había convertido a “alguien como Ivcher” en un héroe de la libertad de prensa.

El hecho es que lo inverosímil se convirtió en realidad, y ese atropello se tornó en uno de los peores errores del régimen.

El comunicado inicial del Comando Conjunto destiló tal aire antisemita que Nicolás de Bari Hermoza Ríos se vio obligado a dar explicaciones al entonces embajador israelí Joel Salpak.

Hermoza seguramente no sabía que en esos días Ivcher tenía hasta la coronilla a Salpak y a su embajada.

En una reunión de julio en la embajada de Colombia, CARETAS preguntó a una diplomática israelí por “la situación de Baruch”, esperando una respuesta de solidaridad étnica, pero ella contestó: “¿Ustedes creen que son los únicos que llevan una cruz?”

Parece que, ante las iniciativas represivas, Ivcher acudía a la embajada como en su casa para exigir documentación que lo defendiera.

Fue el 14 de julio de 1997 que por primera vez se aludió al pasaporte israelí de Ivcher en un comunicado del Director General de la Policía Nacional, Fernando Dianderas. El número mencionado fue el Nº 009537085.

Ivcher, sin embargo, respondió convincentemente en un lujoso folleto titulado “Lo Falso/La Verdad”: la Policía había echado mano al número de su tarjeta de identidad, 953708, documento que en Israel se asigna de por vida.

Ese folleto incluyó además, en hebreo y castellano, certificados de buena conducta, de nacimiento (17/2/1940), etc., para que nada acreditara que no era israelí.

En 1998 su caso llegó a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos con el auspicio del congresista Javier Diez Canseco y la Corte, la que basándose en la premisa que “el Estado (peruano) privó arbitrariamente del título de nacionalidad al señor Ivcher”, le otorgó en el 2001 las sentencias favorables que han conducido a la discutida remuneración.

Secreto Delicado

Durante todo este proceso, que incluyó una prueba poligráfica (para detectar mentiras) realizada por un tal George Slattery en EE.UU., la existencia de un pasaporte israelí debe haber sido un secreto muy delicado, ya que jurídicamente respaldaba la posición del Estado peruano. Slattery, en todo caso, no le preguntó sobre el pasaporte. ¿Cómo es posible que en Varsovia lo sacara a relucir?
Hay que considerar las circunstancias y el buen susto que parece haber pasado Ivcher al ser retenido 5 horas por la Policía polaca.

Ivcher se había plegado sorpresivamente en Frankfurt a un pequeño grupo compuesto por el entonces candidato Alejandro Toledo, Álvaro Vargas Llosa, el periodista Gustavo Gorriti y ‘Coqui’, que acudían al Foro de las Democracias celebrándose en Varsovia.

La requisitoria peruana de Ivcher, que ya había sido desechada por la Secretaría General de la Interpol por considerarla política, parece haber quedado colgada en el sistema de cómputo de la Policía polaca.

Por otro lado, ¿qué del pasaporte peruano de Ivcher? Si bien el gobierno de Fujimori había “suspendido” su naturalización, el consulado peruano en Tel Aviv se lo había renovado en 1998.

Pero ¿tenía visa para ingresar a Polonia? Un pasaporte peruano requiere visa en la virtual totalidad de la Comunidad Europea.

Gorriti, en un divertido artículo publicado en La República en el 2005, alude a la cacofónica discusión con la Policía polaca y la intervención de la propia Bette Bao Lord, presidente de Freedom House, uno de los organizadores del magno evento, para rescatar al rezagado de su predicamento. Pero no alude al pasaporte israelí.

En Lima, sin embargo, gente que trabajaba con Ivcher asegura que cuando vieron la foto cuyo original en colores no aparece, varios recriminaron a su jefe por el descuido, pero éste, ya en camino al triunfo, solo rió como un chico travieso.

Ahora, sin embargo, con el chico habiendo cobrado S/. 20’300,000 con prontitud envidiable, pocos ríen.

Lo Que Pidió, lo que Sacó


La sentencia de la CIDH del 6 de febrero del 2001 indica que Ivcher pidió US$ 58 millones, pero que ésta, aparte de ordenar la devolución del canal, le otorgo US$ 20,000 por “daño moral” y US$ 50,000 como “reintegro de las costas y gastos …”.

Ivcher promovió un nuevo proceso para “interpretar la sentencia de fondo”, pero ese 4 de setiembre la Corte derivó cualquier resarcimiento adicional a “los términos de la legislación peruana…”

Conformado el tribunal arbitral por Felipe Osterling, Jorge Avendaño y Jorge Santistevan, sentenció la remuneración de S/. 20’300,000, incluyendo dividendos dejados de percibir, honorarios personales y pérdida del valor del negocio.

Este último rubro resulta particularmente difícil de sustentar dado el hecho que el Estado –es decir, el gobierno de Fujimori– aumentó fuertemente su inversión publicitaria en Canal 2 apenas sacó a Ivcher.

Según Media Check. el rubro ‘Ministerios – ent. Públicas’ subió en Canal 2 de US$ 2’6 millones en 1997 a US$ 5.4 en 1998, US$ 12’9 en 1999 y US$ 6.9 en el 2000 (en tarifa fría).

Si los Winter se farrearon ese apoyo, ¿por qué cobrarle al pueblo la cuenta?

Consecuencias


Si el pasaporte israelí existe, eso quiere decir que Baruch Ivcher Bronstein mintió no solo al Estado peruano, sino a la Comisión y a la Corte Interamericana de Derechos Humanos, y al propio tribunal arbitral que le otorgó el pago de los S/.20’300,000.

Como anticipándose a la posibilidad de ser descubierto, en 1997 Ivcher circuló un comentario que parece toda una confesión. La ley 9148 decía que “la concesión de la nacionalización queda cancelada si el nacionalizado hace uso de su anterior nacionalidad”, pero dicha norma, anotó Ivcher puntualmente, ha estado “vigente solo hasta el 2 de enero de 1996”.

Abogados consultados opinan que dicha caducidad es irrelevante. Las exigencias de la naturalización están consignadas en la Constitución y las consecuencias de una burla son obvias: Ivcher tendría que devolver su premio.

Ahora sólo falta que aparezca un pasaporte peruano con visa polaca e ingreso el 24 de junio del 2001 al país de Chopin.
-Mientras tanto, el dinero bien podría ya estar en la cuenta Menba del banco Leumi Le-Israel de Miami, si es que ésta todavía existe. Menba (Mendel Baruch) era una cuenta compartida y parece haber operado así –aunque usted no lo crea– hasta por lo menos el 2001

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