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Edición 1883

21/Jul/2005
 
 
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Seguridad Funcionario de Telefónica es último blanco de una racha de 6 secuestros en lo que va de este mes. El ataque del hampa.

La Sexta Víctima

4 imágenes disponibles FOTOS  PDF 

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Martes 19, 4 p.m. Grupo Especial de la PNP busca al funcionario por cielo y tierra aún sin resultados. De izquierda a derecha: comandante Miguel Rojas, mayor José Céspedes, jefe de la Dirincri, general David Cerrón, y jefe de la Divise, coronel Herbert Rosas.

El ataque fue tan rápido y feroz que no hubo tiempo de reaccionar ni de gritar. Julio Voysest Flores, de 49 años, acababa de dejar a su pequeña hija en el colegio.

Eran aproximadamente las 7:35 de la mañana del último lunes y se le hacía tarde para el trabajo. Puso tercera y el Audi azul marino de placa BGR-285 avanzó como volando por la calle Mauricio Odicio, en Miraflores. En el cruce con los jirones Juan Alfaro y Ribeyro algo sucedió. Había un extraño bloqueo del tránsito.

El Audi se detuvo y, entonces, cuatro camionetas 4x4 le cerraron el paso. De los vehículos bajaron, según testigos, unos 12 sujetos armados con fusiles y de porte atlético. Uno de ellos rompió la luna con el arma y sacó a Voysest del automóvil.

En segundos lo subieron a una de las 4x4, dejaron el Audi y se perdieron de vista. Aún no hay noticias concretas sobre su paradero y estado.

CARETAS supo que los secuestradores se han comunicado por teléfono hasta tres veces con la familia de Voysest. Los plagiarios han solicitado US$ 500,000 por el rescate del funcionario. Una de las llamadas provino de un celular de Lince.

Para la Policía está claro que los delincuentes pensaron, a juzgar por el monto solicitado, que Voysest era un alto funcionario de la Telefónica, pero fallaron.

Voysest es un gerente intermedio de cobranzas peruano y con varios años en la empresa. Un hombre tranquilo, discreto, pero no el “pez gordo” que pensaban.

Los funcionarios de Telefónica reciben entrenamiento antisecuestros y nociones para evitar asaltos. Voysest conocía de todo esto, pero fue sorprendido esta vez.

La División de Investigación de Secuestros (Divise), que dirige el coronel Herbert Rosas Bejarano, ha conformado un equipo especial para este caso. Otro grupo de la Dirección Contra el Terrorismo (Dircote) también le brinda apoyo.

Aún no hay pistas sólidas sobre los posibles autores, pero no se descarta que, entre ellos, figuren miembros en actividad o retiro de las FF.AA. y la Policía. No son unos malhechores cualquiera, sin duda. Se trata de una banda bien organizada, con material de guerra y la logística necesaria para operar sin problemas.

En lo que va del mes, la Policía tiene registrados 6 secuestros. Voysest es la última víctima seria. El jefe de la Divise dijo a CARETAS que no se puede hablar de una ola de plagios en la capital, pero las estadísticas preocupan. El año pasado se registraron 23 secuestros y, en lo que va del año, se han contabilizado 10.

De ese número, en algunos casos se pagaron rescates y en otros no. Sucede que la gran mayoría de veces los familiares quieren que la Policía y sus negociadores se mantengan al margen a pedido de los secuestradores. En otras ocasiones prefieren contratar a empresas privadas de seguridad para resolver el caso.

Hoy la sensación de inseguridad es latentes; sin embargo el coronel Rosas explicó que los secuestros aumentan en fechas como Año Nuevo y Fiestas Patrias.

Aldo Schwarz Cossu, experto en seguridad ciudadana, cree más bien que los plagios han aumentado con relación a otros años. “La cifra que tiene la Policía en cuestión de secuestros no es oficial. Muchas personas no reportan el secuestro. Lo primero que te dice un hampón es que no avises a la Policía”, afirma.

Schwarz asegura que las penas son muy leves para los secuestradores. Y ellos lo saben. Según el derogado DL N° 895, un secuestrador era castigado con una pena privativa de la libertad de 30 años y hasta con cadena perpetua en caso de bandas.

Ahora, el artículo 152 del Código Penal castiga el secuestro con penas de entre 20 y 30 años de cárcel.

Todo esto, dice, alienta a los criminales que hasta escogen a niños como potenciales víctimas. Un caso es el ocurrido el martes último. El sobrino de 7 años del Inspector General de la FAP, Alfonso Garragorri, fue secuestrado cuando salía del colegio Santa María Reina, de San Isidro.

El pequeño permaneció cautivo 24 horas. La madrugada del miércoles, la Divise ubicó la guarida de los plagiarios y lo rescató sano y salvo. (A.Z.)

¿Cómo prevenir?

- Para movilizarse, elija un servicio de taxis de estación, siéntese detrás del conductor y no cierre la ventana completamente.

- Si está en la calle, camine con seguridad. El delincuente identifica a su víctima potencial por la forma en que ésta se comporta.

- Si maneja su auto, cambie de rutas. Si un vehículo le cierra el paso, no se detenga: trate de huir. Use el carril central.

- Si es víctima de un secuestro, mantenga la calma y trate de negociar con los hampones. Evite tomar una actitud insolente.

- Obedezca sus instrucciones. Aparente no fijarse en los secuestradores, pero grabe sus rostros para identificarlos.

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