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Edición 1866

23/Mar/2005
 
 
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Local La sátira de la high life, vieja tradición con nuevo registro mediático.

El Toque Pituco

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Anahí de Cárdenas interpreta a Anahí Rica Roca, que se comunica con gestos (l de looser) con los que no son de su clase.

El programa Habacilar (América Televisión) que conduce Raúl Romero tiene un nuevo segmento que parodia a una chica de la alta sociedad limeña. El personaje se llama Anahí Rica Roca de la Piedra y es interpretado por la modelo de 21 años Anahí de Cárdenas: “Pertenece a la ‘realeza limeña’, a ese 0.5% que se moviliza con chofer y cada dos semanas va de compras a Miami. Vive en La Molina pero veranea en Playa Blanca, Asia, y ha estudiado en el Villa María. Su papá es socio del club Nacional, del Lima Golf y del Golf Los Incas. Su mamá va al gimnasio y es habitué de las página sociales”. Anahí Rica Roca de la Piedra es tan racista y atorrante que para comunicarse con Manolo Amor y Charly Surf (Manolo Rojas y Carlos Vílchez), sus compañeros de sketch, lo hace en inglés o a través de señas con los dedos como si estuviera frente a personas que hablan otro idioma. Una l significa “looser” (perdedor), un círculo en el ojo es un monóculo: “¿¡perdón, qué estoy viendo!?, y una w: “whatever” (es cualquier cosa).

Probablemente haya sido la sobrexposición que durante este verano les dio la prensa a los habitantes del balneario de Asia, exclusivo refugio de la clase adinerada, lo que los ha mostrado vulnerables, de carne y hueso, y por tanto apetecibles objetos para el raje limeño. Esta tendencia de satirizar a los pitucos tiene una precursora indiscutible en la adorable y regia sicoanalista Lorena Tudela Loveday, que cobra vida todos los jueves en CARETAS gracias a la pluma de Rafo León. Otro ejemplo de esta nueva afición es un correo electrónico anónimo que está circulando bajo el título Decálogo de Asia (pronúnciese Eischa). “Si quieres ser regia, divina y soñada como yo”, dice, “solo tienes que seguir al pie de la letra estos pequeños tips: 1. Cuando vayas a Wong (el de Eischa, por supuesto) entra descalza, no sabes lo bien que se ve... 2. Nunca comas pollo a la brasa (ni siquiera el de Pardo’s Chicken de Eischa, ese lo han puesto para que tengan donde comer las nanas, of course darling... 3. Organiza algo, no sabes lo fashion que es organizar algo en Eischa, no sé, puede ser un concurso de lazos para paquetes de regalo que enfrente a las señoras de playa La Tiza contra las de Lapa Lapa... 4. Nunca, quiero decir nunca, te inscribas en el sorteo de bungalows del club Regatas en San Antonio (mucho menos al de carpas, ¿ok?). Sacarse un bungalow para un fin de semana es evidenciar que no tienes casa en Eischa o US$ 7500 para alquilar una por la temporada...”.

En Internet también hay un foro llamado ‘Chicas Lima’ () en el que, previo registro, muchachas escudadas tras un seudónimo pero con la pituquería a flor de labios, intercambian información, opiniones y chismes sobre muchachos con nombre, apellido y lugar de estudios (las universidades Católica, Lima y del Pacífico aparecen con más frecuencia). Ellas lanzan sus dardos en secciones con títulos tan elocuentes como ‘Los perros’, ‘Las huecas’, ‘Los tramposos’, ‘Las trepadoras’, ‘Los feos’, ‘Los cueros’ y ‘Los cachudos’, y donde con mucha frecuencia más de uno ha perdido el buen nombre.

La radio también tiene lo suyo en el programa Mal Elemento (Studio 92, 6:00 p.m.) conducido por Adolfo Bolívar (32), Eduardo Toguchi (28) y Jesús Véliz (27). Aquí lo que genera hilaridad es el contraste entre dos secciones complementarias: ‘Vida en Lima’ y ‘Veda en Lema’. Las cámaras de la primera siempre están imaginariamente presentes en la casa de algún embajador, con suave música electrónica como telón de fondo y los personajes tienen nombres minimalistas o en diminutivo, como Mona, Cucuchi, Pepita y apellidos compuestos con alguna marca alemana sea esta de un embutido o de un equipo de la Bundesliga. Luego la música cambia abruptamente: ‘Amor Amor’, de los hermanos Gaytán Castro, tema preferido del presidente Alejandro Toledo. Con la misma voz sobria y forzadamente elegante con que presentaron la anterior sección, se parodia al provinciano emergente y adinerado en un evento social que puede ser la inauguración del puesto 38 del mercado mayorista de frutas, por ejemplo. Todos tienen derecho al exhibicionismo gratuito y la frivolidad, parece ser el mensaje. Al cierre del bloque se escucha una voz pastosa y suplicante, es una paisana que dice: “¡Tómame foto papá lindo. Me he comprado chacrita, pa’ cultivar!” “Ya señora, está bien, ¿y cuál es su chacra?”, le pregunta el reportero. “Ese que dice Il Gulf, San Isidru. ¡Habla polizonti!”

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